Las 15 leyes sobre cómo tener una vida mejor

Hay unas pocas cosas que tienes que tener en cuenta para tener una buena vida, pero es imprescindible que esas pocas cosas las tengas en cuenta.

Te escribo esto desde Svit Kavy, el que dicen es el café más bonito de Leópolis. En la mesa de al lado hay una mujer checa de pelo largo y rubio, ojos muy azules, botas elegantes negras y altas, y ropa aún más negra y elegante salvo por un inmaculado abrigo ocre.

Yo tengo los cascos porque me gusta escribir con música y por eso no oigo bien cuando ella pega un grito y da un respingo de su silla de madera. Me quito los cascos y me doy cuenta de que los graves de la canción que escucho se deben sentir hasta en la catedral de La Asunción de la Virgen María que está justo enfrente, así que le pido disculpas y ella me dice que no era por mí, sino por un niño que está gritando y que eso le está poniendo muy nerviosa.

¿Es que los padres no pueden controlar a sus niños? Qué absoluta falta de educación. —Me dice—.

Me la quedo mirando sin saber muy bien que contestar, sonrío, me pongo los cascos de nuevo y vuelvo a mis palabras.

Unos minutos después, por el rabillo del ojo le veo levantarse de la silla con más prisa que antes y con aún mas energía y observo cómo se dirige enfilada a un niño de unos cincuenta centímetros de alto, un abrigo azul, un gorrito naranja en la cabeza y una madre al lado.

Entonces, la checa de botas negras altas empieza a gritar al niño ante los ojos «wtf is going on here» de la joven mamá Ucraniana. Cuando termina de decirle de todo al niño que ahora está a punto de llorar, vuelve a la silla que está junto a mí y me mira con cara de «¿Tú me entiendes no? es que estos niños de hoy en día son muy cabrones y sus padres pasan de ellos, así no se puede».

— ¿Estás bien?

Sí sí, es que mira, tengo hambre, llevo cinco minutos esperando mi comida y encima el niño se pone a gritar y su madre no le hace caso, qué falta de respeto. Un minuto gritando está bien, dos vale, pero es que este niño lleva un buen rato gritando.

— Te entiendo, puede ser muy molesto, sí.

¿De dónde eres?

— De España.

— ¿Y tú?

De la República Checa, pero mis padres son Polacos y, ya sabes, vengo aquí de vez en cuando por nostalgia, para ver en qué han convertido esta ciudad los ucranianos.

¿Cuánto tiempo vas a estar aquí?

— Un mes.

¿Estás mejor? — Le pregunto a la checa al ver que ya está menos alterada y que ya ha empezado a devorar sus huevos a la benedictina.

Sí, es que esos niños son muy estúpidos, los padres no les hacen ni caso y…

— Te entiendo perfectamente, ¿pero tú crees que puedes controlar lo que hace el resto del mundo?, ¿puedes controlar a todos los niños que gritan, a todas las personas que hacen cosas que no te gustaría?

No. —Me dice ella—. Pero es que esos niños son muy… y sus padres son más… y…

— Sí, hay niños que son así, pero quien está sufriendo eres tú. ¿Qué crees que es más sensato, aprender a soportar estas situaciones para que no nos afecten, o tratar de cambiar a todas las personas del mundo para que se comporten como queremos nosotros?

Ella me mira con cara de no saber de qué le estoy hablando y dice: Es que los niños son muy maleducados, y sus padres son…

— Entonces le sonrío a la checa, le digo que tiene razón y que no lo había visto así, y le deseo que pase un precioso día en Leópolis mientras vuelvo a mis palabras.


Puede ser que te haya gustado la historia, puede ser que no, puede ser que pienses que por qué trato de educar a todo el mundo y que a veces puedo ser un poco intensito, puede ser que pienses que no tengo ni idea de tratar a una persona que está alterada haciéndole preguntas sobre cómo de alterada está. En fin, lo que es seguro es que tú pensarás lo que tengas que pensar en función de tu manera de ver el mundo, y seguro es también que yo tendré que mejorar muchas cosas.

El caso es que te he contado esta historia porque en ella se encuentran escondidas dos valiosísimas lecciones para tener una vida mejor que podrás ver en la ley número 5.

La ley nº 5 dice: Mantén los ojos abiertos ante las enseñanzas y sé rápido en callarte cuando una persona no está preparada para recibir tus enseñanzas / consejos / opiniones / formas de ver el mundo.

Ahora si me acompañas voy a contarte lo que he aprendido en los últimos años sobre cómo tener una vida mejor.

Vamos allá.

Ley 1 para tener una vida mejor: acepta y mejora, sube al siguiente escalón

La ley más, más, más, más importante para tener una buena vida es aceptar tu situación y trabajar para mejorarla.

  1. Darte cuenta de cuál es tu situación, observarla, analizarla, comprender sus causas.
  2. Aceptar tu situación actual. De nada sirve estar en desacuerdo con tu situación, nunca se ha conseguido nada estando en desacuerdo con la realidad.
    «Lo que resistes persiste, lo que aceptas te transforma, lo que agradeces te libera». Carl Jung
  3. Mejorar tu situación, subir al siguiente escalón.

El secreto más importante para saber vivir es comprender que tienes que subir siempre al siguiente escalón.

Si quieres tener una vida mejor, hazte esta pregunta ahora mismo: ¿Cuál es el escalón de conocimiento que me separa de una vida mejor?

Si te quedas estancado en un escalón repetirás una y otra vez la misma experiencia de ese escalón.

Sólo enfócate en el siguiente escalón, nunca trates de saltar dos de golpe porque podrías caerte.

La vida es una escalera muy larga y lo importante no es dónde has empezado (pues todos más o menos empezamos muy abajo), sino hasta dónde puedes subir.

El mantra de mi vida es «acepto y mejoro», y esto es válido para absolutamente cualquier aspecto de tu vida. Aceptar y mejorar.

Cualquiera que sea la situación en la que te encuentres trata de identificarla y de visualizar cuál es el siguiente escalón.

Ejemplo práctico: Imagínate que, como a muchísimas personas, abusaron de ti en tu infancia y eso te crea mucho dolor en tu adultez. Lo primero es comprender el por qué ocurrió (debido a la ignorancia y al miedo de otras personas que además no lo hacían a propósito). Lo segundo es aceptar que es la situación que te tocó, que son las cartas que has recibido en esta vida. Lo tercero es subir al siguiente escalón, es decir, buscar la sanación, el perdón, la alegría de vivir y de disfrutar del presente.

«No soy lo que me ha pasado, soy en lo que elijo convertirme». Carl Jung

Ley 2: identifica tus recursos y úsalos en tu beneficio

Piensa y analiza cuáles son todos los recursos con los que cuentas. ¿Qué son tus recursos? absolutamente todo lo que tienes, eres, sabes y a quién conoces.

  • ¿Eres atractivo/a? es un recurso.
  • ¿Tus padres viven y te llevas bien con ellos y la relación es enriquecedora y te encanta vivir en su casa? es un recurso.
  • ¿Tus padres te dejaron una casa en herencia y puedes alquilarla o vivir en ella? es un recurso.
  • ¿Prevés que en el futuro vas a heredar un dinero de tu familia? es un recurso.
  • ¿Tienes facilidad para comunicarte con otras personas? es un recurso.
  • ¿No te importa cambiar de ciudad o vivir en una casa muy pequeña? es un recurso.
  • ¿Tienes un pasaporte potente? es un recurso.
  • ¿Sabes leer? es un recurso.
  • ¿Puedes caminar? es un recurso.
  • ¿Tienes grandes conocimientos en un campo? es un recurso.
  • ¿Sabes idiomas? es un recurso.
  • ¿Sabes cultivar tus propios alimentos? es un recurso.
  • ¿Tienes estudios? es un recurso.

Cuanto más seguro, cercano a ti y menos perecedero sea tu recurso, mejor. Cuanto más dependa de causas externas, peor.

Te cuento dos anécdotas:

  1. Cuando mi padre era joven heredó algunas posesiones, aún así le dijeron que tenía que encontrar un trabajo estable, supongo que para ser un buen ciudadano. Mi padre trabajó más de treinta y cinco años en un banco, un lugar que según sus palabras odiaba. Si se hubiera parado a pensar unas horas en en qué recursos tenía y en cómo podía hacer el mejor uso de ellos para su beneficio, posiblemente habría llegado a la conclusión de que no necesitaba trabajar en algo que no le gustaba. En menos de un día de reflexión podría haber alquilado dos casas y ganar el mismo dinero que conseguía con el trabajo que odiaba, y después podría haberse dedicado a estudiar, o leer, o aprender, o viajar, o probar trabajos. Mi padre es una de las personas más curiosas, inteligentes y talentosas que conozco, y sin embargo apenas ha explotado sus infinitas capacidades por haber dedicado tantas horas del día durante tantos años a una tarea que no le gustaba. En definitiva, habiendo conocido y usado sus recursos, habría tenido una vida mejor.
  2. Hace dos años estaba visitando a mi hermano y su familia en Berlín, y una fría mañana, sentados en un banquito en un parque para niños, tuve una gran conversación con mi cuñada. Hablábamos sobre mi estilo de vida y yo le dije algo así; Bueno, a mí me encanta vivir en el campo, además es muy barato, también me encanta vivir temporadas en casa de mi padre o mi madre porque así puedo conocerles más y cuando no vivan sabré que habré pasado mucho tiempo de calidad con ellos, además también tengo varias habilidades que posiblemente sigan pudiendo venderse durante años, además sé inglés y podría trabajar en cualquier restaurante del mundo si lo necesito, cada vez sé más sobre el dinero y espero en el futuro próximo ganar muchísimo más que hoy en día, además existe internet y puedo trabajar desde donde quiera, y si tengo hijos me gustaría que vivieran una temporada en un pueblo pequeño porque creo que sería una experiencia muy buena para ellos, lo cuál es muy barato, y además, como ya sabes, si todo va bien mi padre me va a dejar una casa en un pueblo de Granada en la cuál podré vivir o podré alquilar y ganar un dinero.

Y ella me dijo, ¿EN SERIO PIENSAS EN TODO ESO?  jo-der.

Claro, son mis recursos, todos mis recursos, ¿cómo no iba a tenerlos en cuenta para organizar mi vida?

Usa tus recursos en tu beneficio para tener la mejor vida que puedas. Al final de tu vida habrás sido capaz de ayudar a muchísimas más personas (y a ti mismo/a) que si no hubieras tenido en cuenta tus recursos.

Los recursos sirven para proveernos las mejores situaciones posibles en cada momento para que podamos subir al siguiente escalón de conocimiento.

Normalmente no tenemos miedo a las situaciones, sino a lo que podría pasar en el caso de vernos desvalidos ante esas situaciones, por eso, cuanto más consciente eres de tus recursos, menos miedo tienes a enfrentarte a una determinada situación.

Tus recursos son las cartas con las que juegas y tienes que hacer la mejor jugada posible, y recuerda que lo importante no es donde empiezas, pues todos empezamos muy abajo de la escalera, sino hasta dónde puedes subir. Usa tus recursos para subir más alto.

Cuando te pones a reflexionar y a analizar tus recursos, llegarás a la conclusión de que tienes mucho más de lo que pensabas.

«Empieza donde estás. Usa lo que tienes. Haz lo que puedas». Arthur Ashe

Ley 3: descubre tu jaula

Lo que voy a decirte a continuación no va a ser muy bien recibido por muchas personas, pero quiero que comprendas cuanto antes que el único propósito de este blog es contarte la verdad que voy descubriendo para que tú también seas más libre y para que tengas una vida mejor.

Lo más importante de este punto es que tienes que saber que esta sociedad está diseñada para atraparte, para enjaularte, para engañarte, para que no puedas salir de tu jaula.

Después de eso, lo más importante que tienes que saber es que esta sociedad está diseñada así debido a la ignorancia de los diseñadores y que tu tarea primera es salir tú mismo de esa ignorancia, descubrir su ignorancia, ver tu jaula, salir de tu jaula, y luego usar ese conocimiento en tu beneficio y en el de los demás.

Verás.

¿Sabes por qué casi todos los productos o servicios cuestan algo así como 9,99 €? Porque hace muchos años se descubrió científicamente que nuestro cerebro es INCAPAZ de racionalizar que en realidad son diez euros y no nueve. Siempre, siempre, siempre, nuestro cerebro pensará que cuesta menos de lo que en realidad cuesta.

Sé que estás pensando que no te estoy contando nada nuevo y que hasta un niño de cinco años sabe eso, pero…

¿Eres consciente de lo que significa este simple hecho? Significa que, la sociedad, es decir, el 99 % de la sociedad, el 99 % de las tiendas, de los cursos, de los vendedores que conoces, están movidos por el miedo y en busca de su beneficio propio (nunca por tu beneficio).

Este simple hecho significa que alguien está intentando engañarte, que está intentando hacer que pienses una cosa que no es, que están intentando aprovecharse de una debilidad de tu cerebro para su beneficio.

Y el problema es que des por válido y por normal el que alguien trate de engañarte. Cuanto más normal veas el que alguien te engañe o te trate mal, menos consciente eres de tu jaula.

Piénsalo: Si el mundo fuera un lugar más amoroso, un lugar donde las personas intentaran ayudarse unas a otras, no intentarían hacerte pensar algo que no es, no intentarían aprovecharse de tu cerebro sino que te ayudarían a pensar en lo que sí es para que así puedas tomar la mejor decisión para ti y para tu vida.

Es decir, si el mundo fuera un lugar que se preocupara por ti, en vez de poner un precio de 9,99 € para que pienses que son 9, pondría un precio de 10 para que pienses que son 10, porque eso es lo que hacemos con las personas que amamos: tratamos de ayudarlas, no de confundirlas.

¿Sabes por qué las noticias son como son? ¿Sabes por qué tienen tanta negatividad? Porque hace muchos años se descubrió científicamente que hay una parte de nuestro cerebro reptiliano llamada amígdala que se activa (se pone como loca) ante los estímulos negativos. Es decir, nuestro cerebro responde mucho antes ante lo negativo que ante lo positivo.

Significa que si me das veinte noticias positivas y una negativa, mi cerebro, por su evolución, tendrá más en cuenta la noticia negativa que las veinte positivas.

Ya sabes que lo negativo nos genera estrés, inestabilidad emocional y la mayoría de las enfermedades de hoy en día, ¿verdad?.

¿Eres consciente de lo que significa este simple hecho? Significa que, la sociedad, sabiendo cómo funciona tu cerebro, trata de bombardearte una y otra y otra vez donde más te duele con estímulos negativos. Significa que en vez de potenciar tus virtudes para que seas más fuerte y equilibrado, potencia tus debilidades para que seas más débil e inestable.

Quieren que estés estresado, enfermo, desestabilizado. ¿Haría eso alguien que piensa en ti?

¿Sabes por qué nunca te han enseñado a manejar el dinero en el colegio en una sociedad que funciona por y para el dinero? Porque no quieren que comprendas el dinero, porque cuando comprendes el dinero te das cuenta de que es muy fácil conseguirlo, y cuando no tienes que emplear casi todas las horas del día en trabajar, puedes emplearlas en conocerte a ti mismo, y cuando te conoces a ti mismo puedes escapar de tu jaula. Pero la sociedad, que tú mismo alimentas, no quiere que escapes de la jaula.

El propósito de la televisión, de los periódicos, de la mayoría de las películas, de los videojuegos, etc, es volverte loco. Literalmente loco. No, no es una exageración. Cuando has descubierto la jaula lo ves con una claridad pasmosa. Cada vez que enciendes la televisión o lees el periódico estás alimentando tu desequilibrio, y el problema es que estás tan desequilibrado que piensas que si no tuvieras eso, estarías desequilibrado.

La intención de la sociedad es directa y clara, volverte absolutamente loco, incapaz de pensar por ti mismo, incapaz de saber el gran poder que tienes (del gran poder que tienes hablaremos en el capítulo de «Lo que aprendí en La India»), quieren convertirte en un caniche miedoso y que no descubras el león o leona que realmente eres.

Podría seguir y seguir hablándote de la jaula que han diseñado para ti, pero lo único que quiero que sepas por ahora es que estás en una jaula que ha sido creada por personas ignorantes que no lo hacen a propósito. Esta jaula ha sido creada por niños inconscientes que no saben lo que es mejor ni para ellos ni para ti, ha sido creada por personas que se disparan en su propio pie una y otra vez y luego no saben por qué les duele.

El proceso para tener una vida mejor es así: Descubre tu jaula, observa tu jaula, piensa en cómo salir de tu jaula, sal de tu jaula, ayuda a otros a salir de su jaula.

Repite conmigo: La ignorancia de los demás no tiene que ser mi ignorancia.

  1. Te recomiendo que leas el libro «pensar rápido pensar despacio» de Daniel Kahneman para comprender cómo funciona tu cerebro y ver más claro cómo la sociedad usa todo ese conocimiento en tu contra y no en tu beneficio.
  2. Te recomiendo que leas ahora mismo las 10 técnicas de manipulación de Noam Chomsky.

«La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores». Noam Chomsky

Querido lector o lectora, no tienes ni la más remota idea del gran poder que tienes dentro de ti esperándote. Y no, no es metafórico.

¿Te imaginas a un periquito que ha nacido en una jaula y que muera sin saber que podía volar?

Ese periquito eres tú.

Ley 4: ve siempre a la fuente del conocimiento

Evita los intermediarios a toda costa. En esta vida puedes permitirte el lujo de pagar un poco más caro el kg de manzanas para que te las traigan cerca de casa y para que el frutero y el transportista puedan tener un trabajo, pero en el conocimiento no puedes permitirte ese lujo.

Ve siempre a la fuente del conocimiento o pagarás las consecuencias, pagarás peaje innecesario, pagarás los aditivos que cada uno ha ido echando a lo que quieres aprender y, muy a menudo, no serán beneficiosos para ti porque estarán manchados de miedo e ignorancia.

¿Sabes por qué me fui a Risikesh a aprender Yoga? porque esa ciudad es la llamada cuna del Yoga. En un mes bebiendo de la fuente aprendí tanto que mi vida dio el mayor cambio que he visto nunca.

En este blog te enseñaré paso a paso todo lo que sé hasta ahora, te enseñaré meditación, qué es la espiritualidad, por qué el Yoga es TAN importante para ti, control de la respiración, cómo tener un buen cuerpo sin pasar hambre ni tener que hacer apenas ejercicio, cómo conseguir trabajo, cómo ligar más, cómo ganar mucho dinero, cómo viajar por el mundo, cómo dejar una relación tóxica, etc, en definitiva trataré de enseñarte todo lo que voy aprendiendo pero, ¿sabes qué? que mi conocimiento está completamente adulterado y sesgado.

No te fíes ciegamente de mí pues yo apenas soy la fuente en nada. Ve a la fuente siempre que puedas.

Cuidado con los falsos maestros. Un maestro sólo es un maestro si te libera, si prende tu llama, si te hace más feliz, si te hace más fuerte, menos dependiente. Tu maestro sólo es verdadero si te enseña a no necesitar a tu maestro, si te enseña a pescar en vez de darte un pez. Un verdadero maestro crea maestros, no seguidores.

Dependiendo de qué quieres aprender, tienes que tratar de identificar muy bien cuándo puedes permitirte ir al frutero, o cuándo tienes que ir directamente a la plantación de manzanas. En ese discernimiento está una de las grandes llaves que abren la puerta de una vida mejor.

  • Diferencia las modas pasajeras de las fuentes del conocimiento.
  • Diferencia las personas que se suben al carro del conocimiento de las personas que realmente conocen.
  • Un maestro nunca viene a buscarte, nunca. A los verdaderos maestros tienes que buscarlos tú.
  • Un maestro nunca te dice que es experto en algo. Un verdadero maestro siempre sabe y te dice que es un gran ignorante.

Ejemplo práctico: Yoga en un gimnasio con la música alta y un buda recién comprando es una moda. Yoga en un centro con cuarenta años, miles de alumnos, clases avanzadas y explicación profunda sobre la filosofía del Yoga, es algo más cercano a la fuente.

Ejemplo práctico: Esa nueva aplicación para aprender a meditar que te dice que necesitas esa nueva aplicación para aprender a meditar, o esa persona que se acaba de hacer un curso de «mindfulness» en un colegio de Madrid que te dice frases que quieres oír sobre calma y paz, es una moda. Ese centro budista o Zen que lleva una tradición de miles de años dónde las personas estudian durante toda su vida con mucho respeto y humildad, es una fuente.

Ejemplo práctico: Ese libro número 5.000 sobre cómo ser rico, o sobre relaciones personales, o sobre casi lo que quieras, generalmente está escrito por una persona que apenas sabe nada sobre lo que está hablando, no tiene una visión global, apenas conoce la superficie del tema que trata de exponer.

Ejemplo práctico: Hace años tuve un estudio de diseño gráfico, y rara era la semana que no venían tres personas a que les hiciera tarjetas de visita o páginas web de «coach». Coach emocional, coach para ejecutivos, coach financiero, coach de coach. La mayoría de esas personas estaban muy lejos de ser Tony Robbins y tú tienes que estar muy lejos de esas personas si quieres tener una buena vida. Ellos sólo vieron un conocimiento que podía venderse y trataron de subirse al carro del conocimiento, y si tú no pones atención acabarás en un carro que va directo hacia un precipicio. Si cuando estés frente a un «coach» no sientes que estás ardiendo por dentro, es que no estás frente a un coach.

No estoy en contra de las personas, lo que hago en este texto es observar a las personas que, por comodidad, se suben al carro de un conocimiento tratando de venderte de que son la fuente. Todos los seres humanos tenemos una gran fuente manando a borbotones en nuestro interior, pero casi ninguno empleamos el tiempo suficiente en quitar la mierda atascada que nos impide verla.

Ley 5: escucha las enseñanzas y no enseñes a quien no escucha las enseñanzas

Cada persona que te cruzas en la vida puede enseñarte algo, pero generalmente estamos tan ensimismados en nuestros pensamientos que creamos un muro infranqueable entre su experiencia vital y nuestra necesidad.

Si eres capaz de observar, de permanecer en silencio, de dejar que la otra persona hable, escucharás un montón de cosas que puedes usar en tu beneficio.

Uno de mis principios más importantes que he aprendido y que ahora pongo en práctica rigurosamente, es a permanecer alerta ante las enseñanzas de un maestro, para que mi tozudez y cerramiento mental no me impidan acceder a su conocimiento.

El otro principio es a nunca intentar más de dos o tres veces el contar algo a alguien que no escucha, aunque yo crea de corazón que es lo que esa persona necesita en ese momento. He aceptado con humildad que yo no sé a ciencia cierta qué necesita quien (aunque lo crea de corazón), y si esa persona no escucha será porque tiene que aprender otras cosas antes de poder pasar al siguiente escalón.

Ejemplo práctico: Hace unos meses entré en una tienda por Chueca con unos amigos y el dueño empezó a quejarse de que no tenía clientes y de que se había gastado un montón de dinero en publicidad y en agencias de posicionamiento SEO. Intenté en al menos cinco ocasiones decirle: ¡Eh! yo sé un poco de esto pues es mi profesión y consigo muchos resultados, ¿quieres que nos sentemos y hablemos? quizás pueda darte alguna pista.

Fue imposible, cada intento mío de ayudarle era neutralizado por una de sus quejas. Yo lo intentaba y lo intentaba y acabé frustrado diciendo, ¿pero qué le pasa a este hombre? Tiene ganas de comer y yo tengo un lasaña recién sacada del horno y no es capaz de verla.

En ese instante comprendí algo muy valioso y me hice el juramento de que la próxima vez no iba a tratar de intervenir en la vida de nadie más de dos o tres veces, y además trataría de no ser yo mismo esa persona que es incapaz de escuchar.

Ley 6: identifica tus adicciones, rompe tus adicciones

Lo único que quiero que sepas respecto a tus adicciones (tabaco, alcohol, café, otras drogas, porno, televisión, noticias tóxicas, relaciones tóxicas, móvil, mujeres, hombres, sexo, tecnología, apuestas, comida basura, comida, lo que sea) es que no las necesitas, y que si tuvieras una mente más fuerte porque hubieras aprendido a usarla porque te hubieran enseñado, las adicciones caerían por su propio peso.

Tú no has elegido esas adicciones y no eres culpable de estar sometido a ellas. La sociedad, por su ignorancia y su miedo, te ha invitado a caer en todas las adicciones posibles que te alejan de la libertad, de tu potencial, y de una vida mejor.

  1. El primer paso es identificar tus adicciones y comprender que estás en una sociedad que potencia que seas débil y que quiere que caigas en todas las adicciones posibles para que seas un caniche indefenso.
  2. El segundo paso es comprender que no las necesitas.
  3. El tercer paso es aprender a fortalecer tu mente y salir de ellas.

Sé lo que es caer en adicciones. Sé lo que es beber todos los fines de semana durante diez años. Sé lo que es masturbarme con porno durante quince años. Sé lo que es mirar el móvil más de cien veces al día. Sé lo que es ver la televisión varias horas al día. Sé lo que es estar varios años jugando innumerables horas a un videojuego. Sé lo que es entrar cincuenta veces al día a facebook o instagram.

También sé qué es no necesitar nada de eso y sé qué es la libertad. También sé lo que es ascender por la escalera de una vida mejor.

He eliminado una por una la mayoría de las adicciones que tenía. Aún me quedan algunas porque vuelven si me despisto, pero sé exactamente cuáles son y cuándo actúan y sé que si sigo por este camino pronto desaparecerán todas.

Una vida mejor, mejor de verdad, está libre de esclavitudes.

Si aspiras a tener una vida verdaderamente mejor, identifica tus adicciones, obsérvalas, hazlas conscientes y visualiza el siguiente escalón.  Para ayudarte en tu camino de las adicciones, te recomiendo el libro «Hábitos atómicos» de James Clear.

Ley 7: desidentifícate

En el juego de la vida, el primero que se identifica, pierde.

La misión de la sociedad es que te identifiques con algo y las personas ignorantes harán lo posible por conseguirlo. Cuanto más ignorante es una personas más identificada está con algo.

Si crees que eres independentista catalán leerás noticias que refuercen tu teoría de independentista, si crees que eres anti referendum te bombardearán con noticias anti referendum. Si crees que eres católico te rodearás de católicos y harás cosas que hacen los católicos, si crees que eres budista te rodearás de budistas y harás las cosas que se supone que hacen los budistas.

¿Eres corredor (¿runner?), ¿eres español o eres mexicano? ¿eres bailarina? ¿eres de mac o de windows? ¿eres del Madrid o del Barsa? ¿eres ingeniero, diseñadora o eres médico? ¿eres de Majadahonda o de Pozuelo? ¿eres heavy o eres pijo? ¿eres del rebaño o vas por tu propio camino? ¿eres cristiano, budista, hinduista, musulmán o ateo? ¿eres hija? ¿eres madre? ¿eres mujer, eres soltera o eres casada? ¿comes carne o eres vegetariano frutariano o vegano? ¿eres meditador, eres yogui?

Cada vez que te identificas con algo estás dejando de aprender, estás construyéndote tu propia jaula y alimentándote con una única variedad de alpiste en vez de escoger las infinitas variedades de manjares que existen en el universo.

Tu identificación con algo es una declaración de intenciones escrita en piedra que te separa de la abundancia de la vida.

No eres tu carrera, no eres tu doctorado, no eres tu profesión, no eres tus estudios, no eres tu trabajo. Descubre quién eres.

Repite conmigo: Yo soy.

Ejemplo práctico: No seas runner. No encuentres «tu deporte». Encuéntrate a gusto practicando deportes. No has nacido para correr, has nacido para cargar peso, para bailar, para saltar, para lanzar jabalinas, para saltar pértigas, para trepar cuerdas, para hacer maratones, para hacer sprints, para hacer relevos, para hacer movimientos animales, para reptar por el suelo, para correr a cuatro patas. No seas runner, explora.

Ley 8: casi todo lo que escuchas, ves, lees y comes, es basura que te hace peor persona

Para tener una vida mejor tienes que ser muy, muy, muy cuidadoso con qué entras en contacto. Si algo aprendes en los retiros largos de silencio es que en la sociedad estamos expuestos a mucha basura que nos hace daño. Hay un artículo muy bueno que describe lo que llevaba pensando años: Casi todo lo que está escrito es una basura regurgitada una y otra vez por personas que nunca han ido a la fuente y que apenas ven más allá de la tinta de sus palabras.

Para tener una vida mejor tienes que seleccionar lo realmente sublime que te aporte, que te nutra, y que te acerque a una vida mejor.

Si crees que estoy diciendo que deberías aislarte en una burbuja de plástico para evitar exponerte a lo negativo es que no me he explicado bien. Las crisis y las pequeñas exposiciones a negatividad nos fortalecen. El problema es estar expuesto constantemente a crisis y negatividad.

Ley 9: sé un ignorante convencido

Haz una declaración de intenciones: No tengo ni puta idea de nada. Soy un ignorante en absolutamente todo.

En el juego de la vida, el primero que crea saber de algo ha perdido.

Decir que no tengo ni idea de nada me prepara para estar siempre dispuesto a aprender todo. Cuando piensas que sabes sobre algo, creas un muro entre el nuevo conocimiento y tú.

«¿Sabes que si miras a un árbol y dices «esto es un castaño», o «esto es un platanero», al nombrar el árbol has condicionado tanto tu mente que has puesto un muro entre el árbol y tú? Para entrar en verdadero contacto con el árbol debes acercarte a él y tocarlo, y las palabras que uses para definirlo no te ayudarán en ese proceso». J. krishnamurti

Ejemplo práctico: Cuando conozcas a alguien que ha estado en un país que tú has estado, no te apresures a decir: ¡Yo también he estado! Déjale que hable, trata de ver sus palabras como si fueras un niño y las escucharas por vez primera, tocándolas, mirándolas, oliéndolas. Observa, simplemente observa. Así tendrás acceso a la valiosísima perspectiva de otra persona no condicionada y aprenderás algo nuevo. Hazle preguntas como si no hubieras estado. ¿Y qué te gustó más? ¿Y qué me recomendarías? Después de escuchar su versión (no contaminada), si quieres y lo consideras puedes decir que tú también has estado, lo cuál abrirá otra vía de comunicación también muy interesante.

«Este hombre, por una parte, cree que sabe algo, mientras que no sabe nada. Por otra parte, yo, que igualmente no sé nada, tampoco creo saber algo». Apología de Sócrates, de Platón.

Ley 10: apunta bien con tu curiosidad

Tú y yo nos parecemos en algo, ambos somos vorazmente curiosos. No existe ser humano que no sea curioso. Siempre queremos descubrir más, conocer más, así está diseñado nuestro cerebro.

Lo que nos diferencia a las personas que vamos hacia una vida mejor de las que no, es hacia dónde apuntamos nuestra curiosidad. Mi voracidad es por aprender y descubrir más y más quién soy cada día. Aprender qué somos, encontrarme con la naturaleza del ser humano, aprender por qué soy así, por qué otros son así.

Como resultado aprendo más en estos campos y tengo una vida mejor.

Quizás tu curiosidad la apuntas hacia el siguiente episodio de Netflix, o hacia un vídeo juego, o hacia la siguiente noticia, o hacia el siguiente cotilleo en el trabajo, o hacia el siguiente mensaje en un foro, o hacia dónde te transporta la siguiente novela.

No estoy aquí para juzgar qué curiosidad es mejor porque no hay ninguna mejor, sólo estoy aquí para observarlas y para decirte que cada curiosidad te acerca a un lugar diferente.

Ley 11: vas a morir

Todo el mundo sabe que va a morir pero nadie se lo cree.

Una de las meditaciones más comunes en el budismo es la meditación en la muerte. También lo hacían los estóicos, los cristianos, y posiblemente todo aquel que haya indagado en cómo vivir una vida mejor. Pensar en la muerte es algo que habitualmente le da mucho miedo a la mayoría de las personas, pero te alegrará saber que cuanto más avanzas en el camino espiritual (y pronto te hablaré de ello), menos miedo te da y, cuanto menos miedo te da morir, más comienzas a vivir.

El miedo a la muerte tiene algo en común con todos los demás miedos, cuando te acercas y lo miras de cerca, se desvanece.

Ejemplo práctico: Te sientas en una postura cómoda, cierras los ojos, respiras profundamente y empiezas a visualizar que tú y todas las personas que quieres y que conoces, vais a morir. Cómo será tu funeral, qué dicen las personas de ti, qué te ha quedado por hacer en la vida, qué sueños tenías que no cumpliste.

La primera vez será dolorosa. La segunda vez un poco menos. A la tercera vez empezarás a acostumbrarte a la idea y en poco tiempo lo verás como parte del proceso de la vida.

«No es porque las cosas parezcan difíciles que no nos atrevemos. Es porque no nos atrevemos que las cosas parecen difíciles». Séneca

«Soy un tipo normal y voy a morir. Es algo que ocurre a diario y no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Pero no me voy a conformar. Yo quiero ser extraordinario y voy a ser extraordinario, pero no por cómo muera sino por cómo viva». Jano Galán

«Para emprender un viaje es necesario conocer el camino para poder hacer el camino con confianza, de lo contrario, podríamos asustarnos y perdernos». Lama Geshe Tsering Palden.

«Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que tengo para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o el fracaso, todo se desvanece frente a la idea de la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que voy a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder». Steve Jobs

Ley 12: no vivas con un extraño

Tienes que aprender todo lo que puedas de ti. No puedes tener una buena vida si no sabes quién eres, y sólo sabrás quién eres si inviertes tiempo en saber quién eres.

Ley 13: no eres así, todo es mejorable

En el juego de la vida el primero que dice que es de una determinada manera ha perdido.

Si dices que eres «así», (y que por eso no puedes actuar de otra forma), has caído en una de las principales trampas del ser humano: Pensar que no puedes cambiar o mejorar tu situación actual.

Ejemplo práctico:

  • No eres poco flexible, sino que aún no has trabajado tu flexibilidad.
  • No tienes poca memoria, sino que aún no has trabajado tu memoria.
  • No se te dan mal los idiomas, simplemente aún no te has metido de lleno en la experiencia del aprendizaje de un idioma.
  • No eres gordo, es que aún no has encontrado la forma de tener un cuerpo sano.
  • No eres despistado, es que aún no has trabado la concentración.

Ley 14: ámate

Para tener una buena vida tienes que amarte, lo sé, ya lo he dicho y lo diré muy, muy, muy a menudo en este blog para que lo pienses cada vez más. A mí me llevó más de treinta años empezar a amarme, es más, me llevó más de treinta años comprender qué significa eso de amarse a uno mismo.

Como ya dejé caer en el artículo de cómo vencer la timidez, mis padres no me enseñaron a amarme (porque no se amaban ellos mismos), por eso durante muchos años permití cosas que me hacían daño y durante muchos años creía que muchas cosas no eran posibles. No puedes aspirar a una vida mejor si no te amas, y por supuesto no puedes amar a otras personas si no te amas a ti primero.

Ejemplo práctico: Fíjate cómo te hablas a ti mismo/a, si es con palabras calmadas, de paz y constructivas, o si son palabras de rabia, culpa y negatividad. Si te descubres hablándote con palabras negativas y además piensas que es normal, es que aún te queda muchísimo trabajo.

Nunca es tarde para comenzar a amarse.

Ley 15: aprende las reglas básicas del juego

La vida es un juego, lo que pasa es que tú puedes ser el que maneja el mando o puedes ser el hombrecito dentro de la pantalla que es manejado. ¿Sabes el juego de los sims? no es una ficción.

La vida es un juego igual que el parchís o el monopoli, todos tienen unas reglas básicas. No son muchas, pero tienes que conocerlas bien si lo que quieres es jugar una buena partida.

Cómo dormir bien, cómo ser minimalista (el minimalismo es otra forma de decir «gestión óptima de tus recursos»), cómo tener un cuerpo sano y fuerte, cómo alimentarte bien, cómo hablar bien, cómo ganar más dinero en menos tiempo, cómo controlar tus emociones, cómo gestionar tus recursos sabiamente, cómo amar, cómo relacionarte satisfactoriamente con otras personas, cómo controlar tu mente, cómo funciona el proceso del aprendizaje, cómo funcionan los hábitos…

Estas no son todas las leyes, pero son las que hoy considero más importantes.

«Si invirtieras en ti mismo el diez por ciento del tiempo que empleas en buscar mujeres o dinero, en unos pocos años estarías iluminado y serías libre».

Gracias por leerme.

Pd: Dicho esto, hay una frase que me repito a menudo: Si dentro de cinco años no pienso que hoy era gilipollas, es que no he avanzado lo suficiente.
Pd2: Hace exactamente cinco años escribí las 30 cosas que aprendí con 30 años.

Comments

  1. roberto muñoz - 13 noviembre, 2019 @ 5:18 pm

    Hola! Antonio, no se ahora mismo como describir lo que siento después de leerte y en este momento de mi vida sobre todo!!! En un momento que llevo tiempo buscando respuestas y por qués, lellendo mucho siguiendo consejos y mentores unos mejores e y otros mejor ni mencionar, leí que lo que estás buscando también te busca ti y eso me está pasando, me as rematado! Whaouuuu! Si te soy sincero, me acabas de dar una bofetada que todavía no se de donde vino…. Jajjaja te soy sincero y agradecido, gracias gracias gracias!!! Todos tus artículos son muy buenos pero este lo tengo que leer y releer y meditarlo, nada más por eso te soy sincero y agradecido, gracias por la bofetada….. Jajajjaa

    Un saludo Amigo

    Roberto.

    • Antonio Herrero Estévez - 17 noviembre, 2019 @ 3:42 pm

      ¡¡Muchas gracias por tu bonito comentario Roberto!! me alegro mucho que te estén sirviendo de algo mis palabras, pero créeme que si las entiendes es porque estás preparado para ellas, así que ya lo llevas dentro.

      Un abrazo,

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