Vipassana: Mi experiencia en El arte de vivir

Ignora estas palabras ante tu propio riesgo. Seth Godin

Hace unos meses quedé a dar un paseo con mi amigo Salvador, y yo, hinchado de ego, le dije que me consideraba una persona muy diferente a cuando nos conocimos en la juventud. Que si ahora había viajado a, aprendido esto, conocido a don y doña, ganado aquello, perdido lo otro, descubierto lo de más allá, sentido lo de más acá.

En mi opinión eres exactamente igual a cuando tenías diecisiete años, Antonio, —me dijo Salva—. Tu esencia es la misma, eres un buscador, siempre has sido un buscador. Cuando todos queríamos quedarnos en el bar de siempre, tú proponías ir a buscar nuevos. Cuando queríamos hacer el viaje anual a Asturias, tú proponías ir a otro sitio. Siempre querías conocer nuevas personas, tener más grupos, vivir más experiencias. Eres igual, sólo que ahora tus búsquedas han cambiado.

Tras unos minutos enfurruñado me di cuenta de que tenía razón.

Te cuento esta historia porque lo que voy a decirte a continuación es el fruto de muchísimos años de búsqueda y, aunque es posible que no por ello mis palabras tengan más valor para ti, en mi caso, sí que aumenta mi sentimiento de responsabilidad el transmitírtelas, ya que soy plenamente consciente del tiempo que he pasado tras ellas y del tiempo que «he perdido» por no haber conocido esas experiencias con anterioridad.

Hoy, 1 de septiembre de 2019, he terminado mi primer curso de diez días de meditación Vipassana en Dhamma Sacca, Candeleda. En él he aprendido las bases de la técnica de meditación que descubrió Siddarta Gautama, más conocido como El Buda, para llegar a la iluminación.

Espera.

Para empezar, lo más importante es que quiero que comprendas que mi mayor pretensión con estas palabras es tender un puente entre nosotros, entre tú y yo. Contigo no quiero levantar muros, quiero tender puentes.

Quédate con este concepto. Construir puentes de entendimiento, no levantar muros de confusión.

Y como quiero construir un puente de entendimiento entre nosotros, en vez de llamarle «Curso de meditación Vipassana», porque posiblemente nunca hayas oído hablar antes de esta palabra y te suene a chino, o peor, a sánscrito, le llamaremos de una manera que te suene más familiar.

¿Comenzamos de nuevo?

Hoy, 1 de septiembre de 2019, he terminado mi primer curso intensivo de diez días de entrenamiento mental, un curso para incrementar en grandes niveles mi concentración, aumentar mi disciplina. He hecho un curso para poner en práctica de una manera que hasta el final de este artículo no podrás imaginar, la frase de los sabios de la antigüedad de «conócete a ti mismo y conocerás el universo». He hecho un curso donde aprendes una técnica para ser profundamente feliz, un curso donde enseñan una técnica que cura la depresión —la cual es la mayor causa de enfermedad mundial—, un curso donde aprendes una técnica que reduciría entre el 60 y 90 % de las consultas al médico.

Espera, déjame tender un puente contigo.

¿Ser más feliz? ¿Curar depresión? ¿Reducir las consultas al médico entre un 60 y 90 %?

Posiblemente te preguntes de qué te estoy hablando y es normal, al fin y al cabo vives en occidente. En esta zona del mundo hemos aprendido algunas cosas y en otras zonas del mundo han aprendido otras, ¿no? En esta zona del mundo no has escuchado mucho hablar sobre la meditación y sus beneficios y por eso es normal que tengas desconocimiento, que seas escéptico, que seas escéptica.

Por favor, mira sólo unos segundos de este vídeo a partir del minuto 7:05:

No me creas a mí. (Luego hablamos sobre eso de «creer», es interesante).

Mario Alonso Puig es un cirujano bastante famoso que da un montón de conferencias. Además, puedes ver en su currículum algunos datos de interés para este tema que nos atañe;

  1. Ha ejercido la actividad quirúrgica durante 26 años.
  2. Fellow en Cirugía por la Harvard University Medical School.
  3. Miembro de la Academia de Ciencias de New York.
  4. Miembro de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.
  5. Premio máximo a la comunicación y relaciones humanas por el Instituto Dale Carnegie de New York.
  6. Formado en el campo de la Inteligencia Humana con el Dr. Howard Gardner y el Dr. David Perkins en la Facultad Superior de Educación de la Universidad de Harvard.
  7. Y algo que me encanta, Mario es amigo íntimo (según dice él en el vídeo), de Matthieu Ricard, un monje budista francés. ¿Que quién es ese tal Mattieu Ricard? Mattieu estudió en el Lycée Janson de Sailly de París. Obtuvo el doctorado en biología molecular en el Instituto Pasteur bajo el patrocinio del premio Nobel de Fisiología o Medicina François Jacob. Después de terminar su tesis doctoral en 1972, Ricard decidió abandonar su carrera científica y concentrarse en la práctica del budismo tibetano.

También me gusta mucho esta cita de wikipedia sobre Mattieu:

El hombre más feliz del planeta«En uno de estos estudios en la Universidad de Wisconsin, investigadores colocaron 256 electrodos en su cráneo y los sometieron a un aparato de imágenes funcionales por resonancia magnética nuclear (fMRI). Se encontró que Matthieu Ricard logró el más alto nivel de actividad en la corteza cerebral pre-frontal izquierda, lo que se asocia a las emociones positivas. La escala varia de + 0.3 à -0.3 (beatitud), Matthieu Ricard alcanzaba resultados de –0.45, completamente por fuera de la escala, nivel nunca registrado en otro ser humano».

Ah, ya que hablábamos de Harvard, mira unos segundos de este vídeo:

«En algunas condiciones específicas, las evidencias de la meditación Mindfullness son mayores: ¿Cuáles? depresión, ansiedad y dolor crónico«.

Bien, ya sabes un poco más sobre la meditación y sus beneficios (al menos lo sabes o lo comprendes de manera intelectual), sobre Mario Alonso Puig y sobre Mattieu Ricard.

Este último, por cierto, escribió un libro llamado «El monje y el filósofo», una absoluta maravilla.

Es importante que sepas que con estos datos no intento convencerte de nada, lo único que estoy haciendo por ahora es intentar ponerme en tu lugar, tratando de darte algunos datos de aquí y de allá para, desde tu lado del río, ir construyendo nuestro puente, para que si tú lo ves firme y consistente puedas dar los pasos para cruzar el río que por ahora nos separa.

¿Me sigues?

Bien, volvamos al comienzo una vez más.

Hoy, 1 de septiembre de 2019, he terminado mi primer curso de diez días de meditación Vipassana en Dhamma Sacca, Candeleda. En él he practicado cien horas en diez días de la técnica de meditación que descubrió Siddarta Gautama, más conocido como El Buda, para llegar a la iluminación.

Espera, tendamos otro puente aquí.

Es muy posible que a ti el nombre de Buda te de exactamente igual, es más, es incluso posible que hasta sientas desprecio hacia su nombre. «Cosas raras de Chinos o de Indios. Hippies, incienso, esculturas de un hombre gordo o esculturas de un hombre delgado sentado en una posición imposible».

También es muy posible que seas cristiano, musulmán o judío o es muy posible que seas ateo.

Es normal, vivimos en una zona del mundo donde hemos aprendido una serie de cosas, y otras personas, que viven en otras zonas del mundo, han aprendido otras.

Déjame contarte algo de Buda.

Imagínate que Buda fue el Cristiano Ronaldo de la mente, bueno, vamos más allá: Imagínate que juntaras a Cristiano Ronaldo, a Messi, a Maradona, a Pelé, que unieras las capacidades y las técnicas de todos los grandes jugadores de fútbol de la historia y de los que están por venir, y crearas un jugador con un conocimiento tal del esférico que ya este no tuviera secretos para él.

Imagínate que Buda fue el Bobby Fisher de la mente, bueno, vamos más allá: Imagínate que juntaras a Bobby Fisher, a Paul Morphy, a Mikhail Botvinnik, a Capablanca, a la súpercomputadora Deep Blue, a Alpha Zero y a las máquinas de ordenadores cuánticos que están por venir, y crearas un jugador con un conocimiento tal del tablero de ajedrez que este ya no tuviera secretos para él.

Quizás seas como un amigo mío y digas, «yo es que soy muy escéptico con estas cosas», y quizás pienses: ¿Buda? ¿Mente? jajaja, ¿por qué Buda va a saber algo de la mente, qué va a saber de la mente un tío que «vivió» (si es que realmente ese «Buda» existió jajaja) hace 2.500 años? ¿Por qué iba a saber más de la mente alguien en esa época que ahora con toda la tecnología disponible?

Bueno… Verás. Buena pregunta.

Mira, haz una búsqueda en Google imágenes y busca «Buda». De las 78 millones de búsquedas, estoy seguro de que en la gran mayoría sale una persona sentada con los ojos cerrados, algo así;

¿Sale ese tal Buda mirando Narcos en Netflix? nooooo.
¿Sale ese tal Buda en una posición épica apunto de dar una patada voladora? nooooo.
¿Quizás Buda (si es que realmente existió, digo), sale jugando al Mario kart en la Nintendo 64 en su sofá junto a una bolsa de risketos? nooooo.

En la inmensa mayoría de las fotos, Buda sale sentado con los ojos cerrados en una posición conocida como «flor de loto», y está así como si estuviera pensando, como ¿meditando? ¿usando su mente para algo? para… ¿algo sospechoso?. ¿Qué estás tramando, Buda?

En la India se medita desde hace miles de años, si viajas por allí verás que tres de cada dos libros hablan sobre meditación, espiritualidad, etc. Verás esculturas de gente meditando por todas partes, como mi querido Shiva, en Rishikesh, una escultura enorme que a mí particularmente me transmite mucha paz.

Las personas sentadas en completa quietud con los ojos cerrados respirando pausadamente me transmiten paz, llámame loco.

Si no te gusta el nombre de Buda llámale José Luis, o si quieres no le llames. Si yo vivo en la oscuridad y José Luis inventa una bombilla para mostrarme un poquito de luz para iluminar mi sótano/cocina/cuarto de baño, pues trataré de usarla, ¿no? Gracias José Luis. O gracias inventor de la bombilla. O gracias, bombilla, o gracias luz, no sé.

Imagínate que José Luis supiera tanto de la mente, tanto, TANTO, que ni siquiera los científicos actuales, los psicólogos actuales, los médicos actuales, pudieran llegar siquiera a imaginarse, pudieran llegar a comprender en qué dimensión del conocimiento se hallara él.


¿Sabes por qué digo él, y no Él? Porque a Buda le daba exactamente igual que le adoraras, (y a mí también). Si quieres adorarme, si quieres mostrarme respeto, trata de ser una buena persona y llevar una vida feliz, solía decir Buda.


Imagínate que sólo en los últimos cincuenta años, los científicos se han empezado a preguntar cuánto sabía José Luis. En las últimas décadas, manadas de científicos acuden hacia los monjes budistas y yoguis para ver qué hacen y cómo lo hacen.

— ¿Qué hace usted con la mente Lama Dakini?
— Compruébalo tú mismo y lo comprenderás.

El científico usa su inteligencia para mirar hacia afuera y así tratar de entender el mundo.
Buda usó su inteligencia para mirar hacia adentro y así entender el mundo.

Imagínate que José Luis llegara a lo más profundo de la mente, allí hasta donde no había más, y que en cambio los psicólogos actuales, los médicos, los científicos, hasta hace muy muy muy poco se quedasen meramente en la superficie.

Los psicólogos, médicos y científicos hasta hace unos años apenas recogían las hojas caídas en la superficie de la piscina. Buda se quitó la ropa y se zambulló desnudo dentro de la piscina, llegó al fondo y se puso a raspar por las profundidades. Cuando quitó todo lo que había, hizo un boquete en el suelo de la piscina y siguió bajando.

— Científico: Déjame ponerte otros poquitos electrodos en tu cabeza para comprenderla porfi, para ver esas ondas de felicidad que nunca hemos visto.
— Monja Budista: Dios dame paciencia. Venga anda, pónmelos… pero ya sabes que si tú no practicas, no vas a experimentarlo, ¿verdad?


«El objetivo del médico debería ser encontrar la salud. Las enfermedades las puede encontrar cualquiera».
Andrew Tailor Still


«Para tener buena salud, encontrar la felicidad verdadera en la familia y traer paz a todos, el hombre debe primero controlar su propia mente. Si lo logra, habrá llegado a la iluminación, y toda la sabiduría y virtud vendrán naturalmente a él». Buda


¿Me sigues?

Si eres cristiano, musulmán o judío, no te preocupes, sigue siendo cristiano, musulmán, o judío. Buda siempre decía: No sigas a mi persona, no quiero discípulos. No pierdas tus tradiciones, no pierdas tus ritos, no pierdas tu religión. Si lo que te enseño te sirve para ser mejor ser humano y más feliz, quédatelo, si no, olvídalo.


«En lugar de convertir a la gente de una religión organizada a otra religión organizada», dijo el Sr. Goenka, «deberíamos tratar de convertir a la gente de la desdicha a la felicidad, de la esclavitud a la liberación, y de la crueldad a la compasión».


Si eres ateo, no te preocupes, te comprendo muy bien. Es posible que seas ateo porque vives en una país cristiano y tú piensas que a ti no te la cuelan, ¿no? Piensas algo así como que la iglesia lleva toda la vida metiéndote con un embudo cosas raras que para ti no tienen ni pies ni cabeza, y como no puedes comprenderlas intelectualmente has acabado por perder la paciencia y entonces te proclamas ateo a los cuatro vientos. ¿Puede ser algo así? A mí me pasaba lo mismo. Y me pasa. No sabes hasta qué punto. Oyes hablar de la paloma, de la virgen, del «señor», del Espíritu Santo, de los milagros, de los panes y los peces, de las sotanas, de los Corintios, de los confesionarios, de a Dios rezando y con el mazo dando… y se te ponen los pelos como escarpias. (Bueno ahora ya no me pasa, pero un día te hablo sobre ello).

Digo que no te preocupes si eres ateo porque Buda siempre decía: «No aceptéis mis enseñanzas por respeto hacia mí; examinadlas y redescubrid su verdad», o sea, que Buda no pretendía convencerte de absolutamente nada, quería que todo lo que él explicase fuera comprendido realmente y puesto en práctica, nada de cosas raras, cero misticismos, ningún juego intelectual. Sí, Buda inventó el DIY.


«Keep it simple». Buda
«Esos cuya devoción al gurú está basada en una fe emocional en lugar de fundarse en la comprensión de la sabiduría, no son recipientes adecuados para recibir enseñanzas». Frase que escuché en la India


Ah, se me ha olvidado tender un puente contigo con aquello de la iluminación de Buda. Bueno, wikipedia dice algo que me gusta bastante: «La iluminación espiritual es la experiencia de lo divino. Esta experiencia se manifiesta en paz, amor, felicidad o sentido de unidad con el universo. Es un esclarecimiento interior».

Así que por un lado tenemos «paz, amor y felicidad», lo cual digamos que se logra quitando todos los aspectos negativos que tiene el cuerpo y la mente y es entonces cuando queda lo que realmente eres, que es amor, y entonces nos ponemos a decir cosas como «todos somos hermanos» o «tratad a los demás como queréis que os traten», etc,  y por el otro lado tenemos eso de «sentido de unidad con el universo».

«Sentido de unidad con el universo» quiere decir que te des cuenta, de que sientas, que el universo y tú sois uno, lo cuál se logra con un conocimiento absoluto de la materia de la que está formada el cuerpo y la mente, que al parecer es la misma a nivel subatómico de la que está formada todo el universo, que no estás tú, y luego el universo, sino que tú y el universo sois uno. ¿Me explico?


«No estás EN el universo, ERES el universo, una parte intrínseca de él. En última instancia, no eres una persona, sino un punto focal donde el universo se está volviendo consciente de sí mismo. Qué milagro tan asombroso». Eckhart Tolle


Espera, aquí he corrido mucho.

¿Nivel subatómico? Bueno, no sé nada sobre física cuántica y sobre los recientes descubrimientos de la materia y del universo, lo que sé es que Buda decía que las partículas más pequeñas, más pequeñas que los átomos, las partículas que son indivisibles, la última unidad del universo, aparecen y desaparecen un trillón de veces por segundo, que no somos sólidos, que en realidad estamos pero no estamos, que estamos compuestos como de burbujas que aparecen y desaparecen, pero ocurre todo tan rápido que lo percibimos como real, como sólido, que somos como 24 fotogramas puestos uno tras otro y así se genera la apariencia del movimiento. Pero en vez de 24 por segundo para formar la sensación de un vídeo en movimiento, un trillón de veces por segundo para formar la sensación de solidez, de realidad física aparente.

Lo que parece materia, en realidad son millones de burbujas que surgen y desaparecen, surgen y desaparecen, surgen y desaparecen a una velocidad pasmosa.

Bueno, yo no sé la explicación de la materia, eso se lo dejo a Buda y a los científicos del futuro, lo que sé es que precisamente, por si acaso algunas personas no lo entendían, Buda decía… Experimenta tu propia verdad. No la que escuches. No la que otros digan. No la que tu profesor diga. No la que las escrituras digan. No la que tus tradiciones digan. Experimenta tu propia verdad, sólo así sabrás que lo es.

Por eso Buda, durante los cuarenta y cinco años posteriores a su iluminación, empezó a enseñar a las personas cómo descubrirlo por ellos mismos a través de la meditación Vipassana. Buda tenía un Ashram (es decir, un centro para hacer este tipo de prácticas) donde en la puerta había una inscripción que decía con luces de neon «¡Pasen amigos! ¡es gratis! descúbranlo ustedes mismos».


«Si quieres entender el universo piensa en energía, frecuencia y vibración». Nicola Tesla


Bien, me alegro que hayamos llegado hasta aquí juntos. Ahora creo que, más o menos, hemos construido un puente para entendernos. Quizás aún no es muy sólido, vale, quizás es de esos de bolitas de un parque acuático o de esos de humor amarillo por los que un chino corría tambaleante, pero si tú lo deseas el puente puede empezar a ser cruzado.

Ahora, déjame contarte mi experiencia en el curso de Vipassana.

Hoy, 1 de septiembre de 2019, he terminado mi primer curso de diez días de la técnica Vipassana.

¿Estás dispuesto/a a pagar el precio?

Mi experiencia en el Curso de Vipassana de diez días de Dhamma Sacca

Vipassana es una palabra en el lenguaje Pali, el cuál era el idioma que hablaba Buda hace 2.500 años, y en sánscrito (lengua antigua de la India) se le llamaba Vipashyana. Esa bella palabra creo que significa literalmente «visión profunda», o con lenguaje vallecano «ver las cosas como son en realidad».


«Nuestro problema es que no nos aceptamos como somos y no aceptamos a otras personas como son. Queremos que las cosas sean diferentes a como son porque no entendemos la naturaleza de la realidad. Nuestra visión superficial, ideas fijas y concepciones erróneas nos evitan ver la realidad de lo que somos y de cómo existimos». Lama Yeshe


Otra fuente dice que «Passana» significa «ver», la visión ordinaria que tenemos con los ojos abiertos. La palabra Vipassana significa una clase especial de visión, la observación de la realidad dentro de uno mismo.

Dhamma Sacca es el nombre del centro de meditación donde asistí al curso, el cual está situado en Candeleda, Ávila, en un sitio absolutamente precioso en mitad del campo en las faldas de la Sierra de Gredos frente al pico más alto, el Almanzor.

Dhamma Sacca significa «La verdad del Dhamma». ¿Qué es el Dhamma? El Dhamma (Dharma en sánscrito) es algo así como el camino que Buda enseñó para conseguir la iluminación. Si a ti la iluminación te da exactamente igual porque no pretendes meditar diez horas al día durante los próximos 10 años porque te pilla un poco mal por  horarios, no pasa nada, con que practiques el Dhamma un poquito ya estarás recibiendo sus frutos. ¿Qué frutos? pues paz mental, felicidad, dicha, plenitud, sensación agradable, menor enfermedad, las mejores relaciones posibles con las personas y con los demás seres vivos. Mola, ¿no?

Buda decía que, cuando una persona por ignorancia no conoce la ley universal, cometía constantemente acciones que le eran perjudiciales.

Bien. Ahora vamos a lo realmente gordo del asunto, a la práctica.

El budismo es eminentemente práctico. A Buda le gustaba lo práctico, lo que realmente sirve para algo. Nada de ideas filosóficas enrevesadas. Si no lo entiendes intelectualmente, si no lo practicas con tu propia experiencia, si no te sirve a ti, es decir, si no es tu propia verdad, entonces no sirve para nada, solía decir Buda.

Hablando de verdad. ¿Recuerdas cuando…?

«Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».

Cómo es un día en Vipassana

Los «Vipassanas» son retiros de diez, veinte, treinta y cuarenta y cinco días en silencio absoluto, abstinencia sexual, separación por sexos, y con maratonianas jornadas de meditación.

Todos los días a las 4 de la mañana suena el gong y a las 4:30 empieza una jornada de meditación que no terminará hasta las 21:00 h.

Todos los días, durante diez horas al día (con sus respectivas paradas para descansar cinco minutos y otras más largas para desayunar, comer y merendar), vas a meditar con la técnica de Buda. Te comprometes a no probar otras técnicas, a no añadir ni quitar nada. Te comprometes a darle una oportunidad a la técnica durante diez días de manera rigurosa para que así puedas saber por ti mismo, por ti misma, si es beneficiosa para ti.

Así es un horario de un curso de meditación de Vipassana:

  • 4:00 a.m. Llamada
  • 4:30-6:30 a.m. Meditación en la sala o en la habitación
  • 6:30-8:00 a.m. Desayuno y descanso
  • 8:00-9:00 a.m. Meditación en grupo en la sala
  • 9:00-11:00 a.m. Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor
  • 11:00-12:00 a.m. Comida
  • 12 a.m.-1:00 p.m. Descanso y entrevistas con el profesor
  • 1:00-2:30 p.m. Meditación en la sala o en la habitación
  • 2:30-3:30 p.m. Meditación en grupo en la sala
  • 3:30-5:00 p.m. Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor
  • 5:00-6:00 p.m. Merienda y descanso
  • 6:00-7:00 p.m. Meditación en grupo en la sala
  • 7:00-8:15 p.m. Charla del maestro en la sala
  • 8:15-9:00 p.m. Meditación en grupo en la sala
  • 9:00-9:30 p.m. Preguntas en la Sala
  • 9:30 p.m. Acostarse. Se apagan las luces

¿Es cansado? sí, muchísimo. Pero te sorprendería con la rapidez con la que tu cuerpo se acostumbra. Cuanto más meditas, menos necesitas dormir, cuanto antes te levantas, más energía tienes.

Empieza la meditación anapanna

Durante los tres primeros días y medio, es decir, las treinta y cinco primeras horas de meditación, practicarás la meditación anapanna.

La meditación anapanna consiste únicamente en concentrarse en la respiración, en cómo el aire entra y sale a través de las fosas nasales, y en tratar de sentir la zona de las aletas de la nariz o el labio superior.

¿Para qué sirve esto? Tiene tres propósitos.

Por un lado sirve para calmar un poco la mente, para hacer una primera toma de contacto con nuestro cuerpo, y por último, el más importante, para concentrar tu mente en un punto pequeño, es decir, para afinar la mente, para hacerla más certera, más precisa, como una lupa.


En lo que te enfocas se expande.


Imagínate: necesitas tres días trabajando diez horas diarias y estando en completo silencio para calmar un poco la mente. Quizás no lo sabes, pero generalmente vivimos sometidos a tanto ruido, tanto estrés y tantas experiencias sensoriales externas, es decir, las experiencias que captan nuestros sentidos que son como antenas apuntando hacia fuera tratando de percibir qué sucede en el exterior, que no tenemos ni la más remota idea de lo que está pasando en nuestro cuerpo sencillamente porque no lo oímos.

Bien, pues las treinta y cinco primeras horas te preparan un poquito para empezar a oír.

Para empezar a ver.

Para empezar a sentir.

A las quince horas meditando empiezo a percibir el aire frío cuando entra y cómo al salir es más caliente. En ocasiones siento el aire en la atmósfera rozando las aletas de mi nariz, esperando a ser aspirado por mí, rozándome suavamente.

A veces siento la atmósfera tocando mi piel, mi frente, mi cuello, mis brazos.

A las veinte horas meditando me doy cuenta de que, la nariz, hace un micromovimiento de contracción y de expansión cada vez que respira, como si ordeñara el aire para meterlo dentro del cuerpo. Lo toma y lo saca gracias a unos pequeños músculos que se ponen en funcionamiento, miles de veces al día sin que yo hubiera sido antes consciente.

A las treinta horas siento el aire frío entrando por la nariz y recorriendo a cada paso la laringe, la farinje, llegando al estómago. Hago pruebas. Tomo el aire por la nariz, lo expulso y lo siento, muy lejos y cálido, sobre mis manos apoyadas al comienzo de mis muslos.

Debido a la dureza del horario, los primeros días me encuentro como en un extraño estado de vigilia y somnolencia, a veces increíblemente despierto, más despierto de lo que he estado nunca, y otras me encuentro cansado, como en un sueño. Pero todo es impermanente, todo pasa.

En la noche, cuando sueñas, pareciera eso una segunda realidad, demasiado real, demasiado vívido como para que no te cuestiones al despertar, qué está sucediendo.

Empieza realmente la meditación Vipassana

Yo llevaba meditando unos dos años hasta que conocí vipassana, incluso estuve en un retiro de diez días en silencio en un monasterio budista en India haciendo otras técnicas de meditación, pero no ha sido hasta practicar vipassana que me he dado cuenta del verdadero potencial de la meditación.

Por la tarde del tercer día comienza la verdadera práctica de meditación Vipassana, la práctica que cuentan redescubrió Buda. Una vez escuché que hay cientos de tipos de meditación, pero que Buda escogió la meditación vipassana por ser la más profunda, la más completa, la más universal.

¿Universal? Sí. Buda dice que si el sufrimiento es universal (es decir, que todos sufrimos. ¿Recuerdas que la depresión es la enfermedad más común del planeta tierra?), la cura debe ser universal, es decir, que absolutamente cualquier persona pueda practicarla independientemente de su religión o creencias.

¿Qué quiere decir eso de universal? Bueno, tú tienes una nariz y un cuerpo, ¿no? Pues entonces puedes practicarla.

Vamos allá.

Día 3,5, después de treinta y cinco horas haciendo anapanna

La meditación vipassana consiste en empezar a escanear tu cuerpo de arriba a abajo y de abajo a arriba y de arriba a abajo (from head to feet and from feet to head, from feet to head and… los que hayan terminado ya un curso entenderán esto) tratando de encontrar sensaciones corporales, es decir, tratando de sentir las diferentes partes de cuerpo.


«El meditador ha sufrido una operación semejante a de una operación quirúrjica o a la cura de una herida infectada. El proceso de abrirla para sacar el pus el doloroso, pero, a menos que se haga, no se curará. Una vez que nos hemos librado del pus y del sufrimiento que nos ocasionaba, estamos en condiciones de recobrar completamente la salud». William Hart


¿Qué son las sensaciones corporales? El picor es una sensación. El calor es una sensación. El frío es una sensación. El hinchazón, la palpitación, el dolor, el gusturrinín es una sensación.

Si yo ahora mismo te dijera, por ejemplo, que trates de sentir tu dedo índice izquierdo, ¿qué harías?. Tratarás de concentrarte y quizás pasados entre cinco y diez segundos me digas; sí, lo siento, percibo que está ahí. Y si encima parpadea, pues más fácil, y si además te duele, pues más fácil.

Poco a poco, pacientemente, mientras respiras calmada y pausadamente (sin tratar de interferir en la respiración), vas escaneando tu cuerpo buscando sensaciones. Empiezas intentando sentir el punto más elevado del cráneo, ese huequecito donde los bebés aún no tienen formado el hueso. Luego bajas a la frente, luego a la ceja izquierda, ceja derecha, luego a los párpados, luego a la nariz, a la oreja izquierda, oreja derecha, parte superior del labio, labio superior, labio inferior, mentón, parte trasera del cráneo, cuello, clavícula izquierda, clavícula derecha, parte alta de la espalda, media, baja, pecho, altura del diafragma, estómago, parte alta del brazo izquierdo, bicep, ese hueco en medio del brazo por la otra parte del codo que no sé cómo se llama, ante brazo, muñeca, palma, dedo gordo, pubis, glúteos, caderas, pizarrín, bongos, muslo, rodilla, empeine, pantorrilla, tobillo, talón, planta, luego pasamos a la parte derecha…

Joder, pues sí que he desarrollado mi paciencia en estos días.

El caso es que cuando las encuentres, cuando percibes una sensación, da exactamente igual qué tipo sea (si una buena o una mala sensación), que tú tienes que mantenerte ecuánime porque además sabes que van a desaparecer, que no son para siempre, que son impermanentes, que son solo reacciones que surgen y desaparecen, surgen y desaparecen.

¡¡Ecuániiiiiimeeeeeeeeerrrrr!! (ponle voz de Joaquín Reyes).

Cuando llevas tantas horas concentrado en tu cuerpo, empiezas a sentir cada vez más sensaciones, cada vez más, cada vez más, cada vez más.

Existen dos tipos de sensaciones, las burdas y las sutiles.

Sensaciones burdas: las que siente cualquier persona. Picor, dolor, calor, palpitación, etc.
Sensaciones sutiles: después de muchas horas de concentración empiezan las sutiles, es decir, empiezan a descubrirse unas sensaciones que siempre han estado ahí pero que normalmente tú no eres capaz de percibir puesto que tu sensibilidad es escasa. El fluir de la sangre por tus venas, las corrientes eléctricas que surcan por todo tu cuerpo, cómo tu cuerpo desaparece y aparece, en fin, ya sabes, la disolución completa del cuerpo, recordar las vidas pasadas, etc.

En el curso te dicen una y otra vez: Tienes que dividir, diseccionar, separar. Es decir, tienes que ir profundizando cada vez más, separando el grano de la paja, cada vez más, concentrándote cada vez más en puntos cada vez más pequeños, metiéndote cada vez más en el interior de tu cuerpo.

Siento el dedo, sí, ¿pero qué parte del dedo? La yema. Siento la yema, sí, ¿pero qué parte de la yema? la zona superior. ¿Comprendes?

Dividir, diseccionar, separar, concentrarte.

El día cuarto, mientras estaba concentrado en un punto del estómago, un pensamiento ilumina mi mente de repente: Si puedo sentir cada parte de mi cuerpo es que mi mente no está solo en el cerebro, sino que todo mi cuerpo es una mente. Unas horas después voy a hablar con el profesor (¿pero no era un retiro de silencio? Sí, pero puedes hacer preguntas sobre tu práctica), al cual ya por entonces admiraba como pocas veces he admirado a nadie, para hacerle esa reflexión.

La conversación fue así:

—Masa de burbujas que aparecen y desaparecen en el universo, también conocido como Antonio: Profesor, he pensado algo mientras estaba meditando. Si puedo percibir cada parte de mi cuerpo, hasta las más recónditas, se me he ocurre que… ¿nuestro cuerpo es una mente?
—Masa de burbujas que aparecen y desaparecen en el universo, también conocido como Profesor: La mente no es algo estático, aislado, apartado, o alojado en algún lugar del cuerpo. Cada célula del cuerpo tiene su propia mente, lo que pasa es que están desincronizadas. Vipassana las sincroniza.

— Antonio: Tengo otra pregunta.
— Profesor:  Adelante.
— Antonio: ¿Es el universo entero una mente?
— Profesor: No puedo responderte a esta pregunta ahora.

Ecuanimidad e impermanencia

Bienvenido/a a las palabras más importantes del retiro vipassana. Quizás las palabras más importantes de tu vida después de «wifi» y «fin de semana».

  • Ecuanimidad: No lo pongo más grande y más en negrita porque no se puede… No quiero adelantarte acontecimientos pero, la ecuanimidad de la que tan poco has oído hablar, es la cura para prácticamente todos los males que conoces.
  • Impermanencia: No quiero adelantarte acontecimientos pero, la impermanencia de la que tan poco has oído hablar, es la cura para prácticamente todos los males que conoces.

Ecuanimidad

La ecuanimidad significa que, independientemente de lo que percibas, tú tienes que permanecer igual. Como una balsa de agua, tranquilo, en paz, sosegado.

¿Qué quiere decir eso? Que no te opongas a la realidad, que no vayas en su contra. La realidad es de una manera, no como tú quieres que sea. En el juego de la felicidad, si reaccionas, pierdes. Cuanto más reaccionas (¡no quiero esto!, ¡no quiero esto!), más pierdes.

Es decir, que si sientes un dolor en la cabeza no empieces a pensar; Dios, me duele la cabeza. Arg, mi dolor de cabeza. Maldita sea mi dolor de cabeza. Por favor cómo me duele la cabeza. Cabeza. Dolor. Yo. Simplemente que lo veas como si fueras un testigo objetivo de tu propio dolor. ¿Por qué? Porque el dolor de cabeza es el resultado de una acción negativa que has hecho en el pasado y que te está perjudicando ahora y, al reaccionar a ella de manera negativa, estás creando más energía negativa.


Si quieres conocer el pasado, mira tu presente, que es el resultado.
Si quieres conocer tu futuro mira tu presente, que es la causa.  fakebuddhaquotes.com


Es decir, que si sientes placer, no empieces a pensar: WOHOHOOOOOOOOUUUU!! YIIIIIJA! ¡PLAAAAAACER QUIERO MÁS!

¿Que sientes dolor en una zona porque llevas treinta minutos sin moverte y te duele? Ecuánime.

¿Que te pasa una mosca por la cara y empieza a caminar con sus seis patitas descalzas y peludas recorriendo cada centímetro cuadrado de todo el ancho y alto de tu imberbe faz mientras aspira con esa dichosa trompita que uno no acaba de entender para qué sirve? Ecuánime.

¿Que sientes una maravillosa sensación que pareciera producida por querubines que te lanzan desde sus doradas arpas pétalos de hortensias mezclados con flores de cerezo cosechadas en plena época de floración en el Jerte, cosa que por cierto no ocurre nunca hasta pasados 6-7 días (es decir 60-70 horas de meditación) y tú te haces preguntas una y otra vez de dónde están las sensaciones agradables yo para eso no he venido que me devuelvan el dinero cabrones? Ecuánime.

Impermanencia

Todo es impermanente a nivel subatómico, todo aparece y desaparece, todo cambia constantemente y a una velocidad pasmosa.

Si quieres te ahorro el vídeo: Unos monjes hacen una de las creaciones artísticas más complejas que he visto (llamado Mandala) y después lo destrozan para enseñarte que la vida no es eterna, que todo surge y desaparece, surge y desaparece, que en el sentido más práctico posible no tiene sentido apegarte mentalmente a algo o considerarlo como tuyo, como yo, como mío, porque no es real, es sólo una proyección de tu mente.

Sí, esos monjes destrozan su obra de arte de semanas de trabajo para recordarte: no pasa nada porque pierdas tu juguete, no te apegues a ello porque si te apegas serás infeliz.

Si profundizamos más, si seguimos dividiendo y separando y llegamos con la técnica a un nivel más y más profundo de introspección de nuestro propio cuerpo, descubrimos que en realidad no existimos, que eso que pensamos como «yo», no es sino millones de burbujas que surgen y desaparecen a una velocidad tremenda haciéndote creer que eres real como individuo, que estás separado.

Dicen que así el ego se disuelve. No más yo. ¿Y qué pasa cuando no hay más «yo»? Que que mi yo, no sufre.


Heráclito se lamenta de que la mayoría de las personas viva relegada a su propio mundo, incapaces de ver el real.
El río —que no deja de ser el mismo río— ha cambiado sin embargo casi por completo, así como el bañista.


Veamos por qué la ecuanimidad es tan importante para ti

Atención aquí, estas palabras pueden salvarte la vida:

Tu cuerpo tiene seis sentidos. Vista, olfato, tacto, sabor, oído y mente. Como decía antes, los sentidos son como parabólicas que salen del cuerpo para percibir lo que hay fuera en el exterior.

  1. Cuando alguno de mis sentidos recibe una señal, primero pasa el filtro del entendimiento. ¿La comprendo? Check. Luego pasa el filtro binario de lo bueno o lo malo. ¿Me gusta? ¿No me gusta? Check. Luego, en función de si la percepción es buena o mala eso produce automáticamente una sensación corporal, una reacción bioquímica. Por último, debido a la reacción corporal, se produce la emoción.
  2. Percibo – entiendo – evalúo si es bueno o malo – reacciono – se produce una emoción.

Esto que acabas de leer no tienes que sólo comprenderlo intelectualmente. Esto hay que experimentarlo mediante la técnica vipassana.

Sé que no has entendido eso de «pasa el filtro del entendimiento». Déjame tender un puente contigo:
Si un birmano te dice con voz dulce «eres un pedazo de gilipollas» en el birmano tradicional, y tú no sabes birmano tradicional, a ti te da exactamente igual porque no lo comprendes, y como no lo comprendes te da igual. Esa señal no ha pasado el filtro de tu entendimiento, por lo cual eso no va a producir ninguna reacción en tu cuerpo, ni posteriormente una emoción en tu mente.

Veamos otro ejemplo.

Si mientras viajas por china como mochilero con tu amigo Pepe y ves escrito esto con graffiti sobre una antigua pared;

你是一个很棒的人

A ti no te produce ninguna sensación porque sencillamente no lo captas, no lo comprendes, no pasa el filtro del entendimiento.

Pero si mientras vas conduciendo en coche al trabajo te encuentras un cartel en una valla publicitaria que dice;

«Cada día se suicidan 10 personas en España»

Eso lo comprendes, lo interpretas y te produce una sensación, la cual obviamente no percibes porque no tienes sensibilidad.

Esto quiere decir que el patrón de nuestra mente es ver, juzgar, reaccionar, y sentir una emoción. ¿Sabes qué tiene que ver esto con tu felicidad? Pues que durante el tiempo de vigilia estás constantemente reaccionando a todos los estímulos, y resulta que cuando aprendes a no reaccionar (como ante algo agradable o algo desagradable), cuando aprendes a mantenerte ecuánime ante tus sensaciones corporales, estás cambiando el patrón de tu mente de «esto me gusta, me hace feliz, esto no me gusta, me hace infeliz».

Me duele el pie: ecuánime.
Me palpita la mano: ecuánime.
Siento una sensación maravillosa recorriéndome todo el cuerpo: ecuánime.
De repente se empieza a producir un cambio en el patrón de tu cuerpo mente: acción ≠ reacción.
Mi mujer me es infiel: Ya no me produce una reacción química, ya no me produce una emoción negativa: ecuánime.
Un conductor me pita: No química, no sensación, no emoción: ecuánime.
Me roban el coche: ecuánime.

Sé lo que estás pensando, pero lo estás pensando porque desconoces realmente lo que es la felicidad (paz, tranquilidad, sosiego) y porque ves el mundo como extremos, como picos, como grandes subidas (geniales) y grandes bajadas (horribles).

Estás pensando: ¡Cómo no voy a cabrearme si me han robado el coche! ¡Obviamente es algo malo! ¡no soy de piedra! ¡no tengo la sangre de horchata! Es decir, piensas que ante las situaciones que ahora interpretas como negativas tú deberías reaccionar de manera negativa para así hacerles justicia. Yo lo veo así y al parecer Harvard y Buda también; Sólo si estás ecuánime, es decir, sólo si permaneces inalterado, sosegado, lúcido, sin cargas negativas, entonces puedes reaccionar tomando la mejor decisión y la más beneficiosa para ti y para otras personas.


«Aferrarse a la ira es como agarrarse a un carbón ardiendo con la intención de tirárselo a alguien;
tú eres el que te quemas».
Quizás José Luis, quizás no.


Estás pensando: ¡Pero yo no quiero permanecer ecuánime cuando me ocurren cosas buenas! Es decir, piensas que cuando te quitas la exaltación, pierdes los placeres y el disfrute. Mira. Si algo es bueno para ti, te dará satisfacción, te gustará, te llenará de júbilo, te hará sonreír. Pero lo que no ocurrirá es que reaccionarás con grandes aspavientos ante cosas positivas, las cuales por cierto suelen traer la reacción opuesta en ti cuando ya no las tienes.

También estás pensando: ¡Pero si un familiar muere yo no quiero permanecer ecuánime!. Eso es porque por desconocimiento piensas que deberías estar triste anímicamente ante una situación que percibes como triste, es decir, tienes adicción a la infelicidad, a la tristeza. Una situación triste no tiene que desembocar en que tú estés destrozado anímicamente, lo cual, por cierto, no ayuda ni beneficia a nadie.

Las situaciones no son negativas o positivas. Las situaciones son. Es tu cuerpo y tu mente quienes las interpretan de una u otra manera.

Felicidad, ecuanimidad y enfermedades psicosomáticas:

¿Sabes por qué al principio dije (o Mario Alonso Puig dijo que aprendió en la Universidad de Harvard) que practicando vipassana desaparecerían entre el 60 y 90 % de las enfermedades del mundo? Porque lo que nos produce dolor emocional o nos produce una gran sensación de avidez, de deseo, nos produce una reacción, una negatividad en el cuerpo.

Buda los llamó samskaras.

Muchas reacciones químicas negativas en el cuerpo desembocan en enfermedades.

Tu tristeza y tus reacciones te producen enfermedad a gran velocidad.

Con la técnica de meditación vipassana aprendes a no reaccionar desde lo más profundo del subconsciente de tu mente. Al no reaccionar no sólo no se producen nuevas enfermedades si no que las que ya hay, las reacciones químicas acumuladas durante años, empiezan a desaparecer, al desaparecer de tu cuerpo tu mente ya no las percibe, ya no las sientes, ya no existen.

¿Comprendes ahora por qué da exactamente igual que un psicólogo o tu amiga Petris te diga «hay que tomarse las cosas con humor, hombre»?. Tu cuerpo es el que reacciona, tu mente subconsciente reacciona muchísimo, MUCHÍSIMO antes que tu mente consciente, y tú no puedes hacer nada para cambiarlo salvo que vayas a la verdadera raíz del asunto, donde surgen las sensaciones corporales que posteriormente se convierten en emociones.

Sigamos con la técnica de meditación vipassana, empieza lo muy gordo


«Diez días es un periodo muy corto para penetrar en los niveles más profundos del subconsciente y aprender a erradicar los complejos que subyacen allí». Página web del vipassana


Dentro de las diez horas de meditación diarias, a partir del cuarto día, se empieza a practicar 3 horas diarias repartidas a lo largo de todo el día, una hora por la mañana, otra por la tarde y otra por la noche, de algo conocido como Adhitthana o firme determinación. Durante esas horas no puedes moverte en absoluto. Ni abrir los ojos, ni mover las manos, ni los pies, nada.

¿Para qué? primero para fortalecer la mente, y segundo porque, pasados unos treinta y cuarenta minutos, aparecen unos dolores horribles por algunas zonas del cuerpo. Sin embargo tú tienes que mantener la calma, la concentración, la ecuanimidad. Imagínate que te está doliendo muchísimo una pierna pero tú en ese momento de tu escaneo corporal estás pasando por la nariz. Sí, percibes el dolor de la pierna pero le estás dejando claro a tu cuerpo y a tu mente que tú estás a otra cosa, que a ti te interesa la nariz.

Cuando llega el turno a la pierna, pasas por ella, poco a poco, concentrándote en cada punto. Me duele, sí, pero ¿dónde? En el muslo, justo ahí. Perfecto, gracias por la información, seguimos bajando, seguimos bajando y llegamos a los pies.

¿Qué está pasando ahí, poco a poco? Que estás cambiando el patrón de tu cuerpo. Que te estás preparando para estar de manera tranquila y sosegada en un mundo rodeado de estímulos, los cuales no son ni negativos ni positivos sino que solo SON.

¿Comprendes ahora por qué hacer un retiro al año puede salvar tu vida, tus relaciones, tu familia?

Meditación vipassana, día 6

Ya he comentado antes que desde el día tres y medio hasta el sexto, tienes que hacer un completo escaneo corporal poco a poco. Extremidad por extremidad de manera individual.

De repente a partir del sexto día te dicen que en vez de peinar cada miembro por separado lo hagas también de manera simétrica, es decir que te concentres en los dos brazos al mismo tiempo, en las dos palmas, en los dos dedos índices, etc.

La noche del día seis llegué a mi cama, me tumbé, me relajé, y empezó todo: Por hábito me concentré en un punto del muslo y de repente sentí una corriente eléctrica recorriendo toda la pierna. Empecé a hacer un barrido por todas partes y sentía las corrientes eléctricas del cuerpo recorriendo sin cesar toda la superficie a una gran velocidad, empecé a sentir todo el cuerpo lleno de electricidad, de energía, vi la vida dentro de mí como nunca antes.

Pero bueno, ¿y esto? ¿He sentido esto siempre? ¿Qué está ocurriendo?

Sentí la electricidad recorriendo toda la espalda.
Sentí la electricidad galopando por mis brazos.
Sentí la electricidad en mis ojos.
Sentí la electricidad en mi lengua.
En el cráneo.
Un momento, pensé. ¿Y qué pasa si me concentro en el interior del estómago en vez de la superficie como estaba haciendo hasta ahora? Entonces sentí la electricidad recorriendo todo el interior del estómago.
Si eres hombre sé lo que estás pensando. Sí, también lo sentí ahí. Varias veces. Vaaaaarias veces.

Al día siguiente nos hablaron del flujo libre, quizás una de las primeras sensaciones sutiles que experimentas del cuerpo, es decir, lo que yo había sentido la noche anterior.

Al día siguiente nos preparan para empezar a sentir en el interior de los órganos, aunque yo particularmente no llegué a ese punto quitando la experiencia del estómago. «No tratéis de visualizar los órganos, sólo sentid el flujo libre atravesándolo, punto por punto». «Entrad por delante del pecho y salid por detrás de la espalda, atravesando cada órgano. Entrad por la palma y salid por el dorso».

No comprendes, ¿verdad? No tienes un riñón, eres un riñón. No tienes un pulmón, eres un pulmón. No tienes un cuerpo, eres un cuerpo. No tienes una mente, eres una mente.

Al día siguiente nos preparan para sentir el flujo libre por el interior de la columna vertebral. Subid, paso a paso, por la columna, tratando de sentir cada bloqueo, cada punto oscuro. Seguid dividiendo, separando, profundizando.


«Con paciencia, diligencia, persistencia e inteligencia lo lograréis, seguro lo lograréis». S.N. Goenka


En el último día nos dicen que hemos iniciado un camino de miles de kms en el que sólo hemos dado un paso, pero que si queremos, podemos recorrerlo con paciencia y con perseverancia.

¿Comprendes ahora por qué hay personas que deciden ser monjes y monjas budistas? Porque quieren dedicar todo su tiempo a recorrer esos miles de kms. No quieren que alguien les cuente cómo es Santiago de Compostela, ellos quieren escuchar al gaitero que toca frente a la Catedral.

¿Comprendes ahora por qué el científico Mattiew Ricard dejó su carrera aún después de convertirse en doctorado en biología molecular?

Último día de vipassana, despedida

Nos dicen que no pueden contarnos nada de los siguientes pasos que están por venir, porque Buda explicaba que toda teoría tiene que ser inmediatamente acompañada de la práctica porque si no no sirve de nada.

Sin embargo, escucho en uno de los discursos dos conceptos, mucho más avanzados, que me dejan de piedra, me hielan:

Disolución completa de cuerpo. «Para alcanzar este estado completo de disolución (Bhanga), lo único que el meditador necesita hacer es desarrollar atención y ecuanimidad. De la misma forma que un científico puede observar los fenómenos más diminutos, incrementando los aumentos de su microscopio, nosotros incrementamos la capacidad de observar las realidades más sutiles, desarrollando atención y ecuanimidad. Esta experiencia cuando sucede es verdaderamente agradable, todas las molestias y dolores se han disuelto, todas las zonas donde no se lograba sentir sensación, se manifiestan. Uno se siente en paz, feliz, extasiado».

El Buda lo describió como sigue: «Cuando uno experimenta el surgir y el desaparecer de los procesos físico-mentales, él disfruta ventura y gozo. Él alcanza la inmortalidad tal como la alcanza el sabio».

Recordar vidas pasadas. Buda dijo que en un determinado punto del camino se vuelve a recordar las vidas pasadas, y que estas, son innumerables. Sí, la misma persona que supo que la materia surge y desaparece un trillón de veces por segundo, dijo que las vidas son innumerables, es decir, infinitas.

Sé lo que estás pensando. ¿Recordar vidas pasadas, pero de qué mierdas me estás hablando? Mira, ni siquiera te acuerdas de lo que comiste hace cuatro días.


«La palabra recordar viene del latín recordari, formado de «re» (de nuevo) y «cordis» (corazón). Recordar quiere decir mucho más que tener a alguien presente en la memoria. Significa «volver a pasar por el corazón». Si yo le digo a alguien que lo estoy recordando, le estoy diciendo que lo estoy volviendo a pasar por mi corazón.»


Buda quería enseñarnos que todo el universo es uno, que todos somos uno, que todo es un ciclo continuo y además quería enseñarnos la técnica para que lo viéramos con nuestros propios ojos, que lo sintiéramos todos y cada uno de nosotros porque sólo así nos liberaríamos, sólo así seríamos verdaderamente libres, sólo así tendríamos verdadera paz, sólo así descubriríamos lo que somos realmente.

«Así, por la virtud que he acumulado a través de todo lo que he hecho, que el dolor de toda criatura viviente sea completamente despejado.»
— Soldado: ¿Eres Buda?
— Dalai Lama: Creo que soy un reflejo, como la luna en el agua. Cuando me ves y trato de ser un buen hombre, te ves a ti mismo.


¿Comprendes ahora esta frase?

«Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas». Jesús de Nazaret


¿Comprendes ahora quién no comprendió esa frase?
¿Te imaginas a Mahatma Gandhi rodeado de cien guardaespaldas con escopetas recortadas de doble cañón?
¿Te imaginas a Teresa de Calcuta yendo a visitar a los pobres y enfermos con un machete al cinto y un par de granadas de mano para defenderse «sólo por si acaso»?


«Existen muchas causas por las cuales estoy dispuesto a morir, pero ninguna por la cual esté dispuesto a matar». Gandhi

«Matemos a esos infieles cabrones». Personas que no entendieron de qué va el asunto



Cómo soportar el retiro: Las posturas de meditación

La primera pregunta que seguramente te harás, es que cómo es posible estar sentado durante tanto tiempo sin que sufras grandes dolores. Bien, la respuesta rápida es que no puedes. Ahora bien, como en absolutamente todo en la vida cuanto más práctica tienes más fácil te es hacer algo. Cuanto mayor es tu entrenamiento, cuanto mejor y más flexible y más sano tienes tu cuerpo, más fácil te será.

Si eres bailarina, te será más fácil hacer un vipassana. Si eres ingeniero y estás acostumbrado a estar sometido a presión o a retos difíciles, más fácil te será hacer un vipassana.

Si entrenas a diario durante un mes, te será más fácil hacer el Camino de Santiago, así podrás vivir experiencias inolvidables. Si escalas mucho, algún día podrás subir a esa montaña que parece imposible, así verás cosas que pocos han visto.

Yo practico yoga desde hace unos dos años y aún así los dolores han sido bastante fuertes durante bastante tiempo. No obstante, con el paso de los días los dolores iban siendo menores.

¿Entiendes ahora por qué los indios practicaban yoga? ¿Ahora comprendes por qué el yoga es cada vez más famoso? Mens sana in corpore sano. O como dice mi hermano, Vipa-ssana in corpore sano.

Este es el tipo de yoga que yo practico, Asthanga yoga.

En unos pocos meses tu cuerpo dará un cambio tan grande que ahora mismo no puedes siquiera imaginar. Ni te imaginas, insisto, ni te imaginas la sensación corporal que tiene el hombre del vídeo en su cuerpo. Yo no puedo darte esa sensación, sólo puedo mostrarte el camino. Da igual que seas mayor, que tengas treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta, ochenta años. Cuanto antes empieces a practicar, antes verás lo que tu cuerpo es capaz de sentir.

Los yoguis no entrenan, los yoguis purifican, limpian, quitan todo lo que no es para dejar lo que es y así devolver la salud a su cuerpo. Cuando pienses en yoga, te invito a pensar que el yoga es el manual de instrucciones que venía dentro de la caja junto al ser humano.


«Nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que solo puede abrirse desde adentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales».  Stephen R. Covey


Unas palabras sobre la mente y materia

Siéntate porque tengo que decirte algo respecto a este tema de la mente y la materia. En serio, si estás de pie, siéntate, respira y lee.

Texto a continuación sacado del libro «Vipassana, El arte de vivir», de William Hart.


¿Por qué existen las seis bases sensoriales? porque son aspectos esenciales del flujo de mente y materia. Ahora bien, ¿por qué este flujo de mente y materia? ¿por qué se produce? El buda comprendió que el proceso ocurre a causa de la consciencia, del acto de cognición que separa el mundo entre el conocedor y lo conocido, el sujeto y el objeto, «yo», y «lo otro». De esta separación surge la identidad, el «nacimiento». La consciencia surge a cada instante, y adopta una forma mental y física específica, al instante siguiente adopta una forma ligeramente diferente. La consciencia fluye y cambia incesantemente a lo largo de nuestra existencia, finalmente llega la muerte, pero la consciencia no se para aquí, sino que, inmediatamente, sin intervalo, asume una forma nueva. Así sigue el flujo de la consciencia, de una consciencia a otra, vida tras vida.


Vale. Sé que a no ser que seas mi amigo Gerardo (Doctorado en mindfullnes y voluntario en el Centro Budista Paramita desde hace años), no has entendido absolutamente nada. Te invito a leerlo tres o cuatro veces porque luego todo tendrá un poquito más de sentido, al menos más sentido intelectual, el experimental ya sabes dónde lo vas a encontrar).

Texto a continuación sacado de un artículo de Luján Comas, Licenciada en Medicina, especializada en Anestesiología y Reanimación. Ya me conoces, me encanta hilar, juntar, mezclar, unir… para así comprender desde diferentes ángulos:


…¿Y eso no es la muerte? Sí, aparentemente la persona está muerta. Luego, a través del calentamiento, el oxígeno y los fármacos, su actividad vuelve a la vida. Yo no podía evitar preguntarme: ¿dónde está la conciencia mientras tanto? Si la conciencia está en el cerebro, cuando este no recibe oxígeno, ¿qué pasa con ella?.

¿Qué entendió? Que la conciencia no es un producto de nuestro cerebro sino que utiliza a nuestro cerebro. Dediqué mucho tiempo a investigar las ECM (experiencias cercanas a la muerte).

pacientes que mueren clínicamente, es decir, que corazón y cerebro dejan de funcionar, y aun así pueden explicar sus percepciones sensoriales como si fueran un ser completo (las personas ciegas ven como si tuvieran vista, los sordos oyen…), y pueden sentir, recordar y pensar. Pero su cerebro no tiene rastro de actividad porque simplemente está “muerto”.

¿Y qué cuentan? Las situaciones más comunes descritas son que han podido verse a sí mismos y lo que pasaba en aquel momento en su entorno; han revisado toda su vida en el pasado y también en el futuro y comprendido el sentido de su existencia. Han sentido una paz y un amor incondicional indescriptible.

¿Pese a que su cerebro está muerto? Sí, por tanto esa consciencia que continúa durante este trance no se encuentra en el cerebro. Es una energía, y como energía no se crea ni se destruye, se transforma y perdura.

¿Se da algún cambio en esas personas? La mayoría modifican su escala de valores, pierden el miedo a morir y afrontan la vida de una forma radicalmente diferente: empiezan a dedicarse a trabajos que dan sentido a sus vidas, de servicio y ayuda a los otros…


«De lo que tengo miedo es de tu miedo». W. Shakespeare


¿Comprendes ahora? No vas a morir y Buda quería que lo experimentaras por ti mismo, por ti misma. Tu cuerpo va a morir, de hecho muere a cada instante, estás muriendo a cada instante, pero no tu consciencia. Eres naturaleza, eres parte de la naturaleza cambiante que ves cada día en el campo, en cada primavera, en cada invierno, naciendo y muriendo, naciendo y muriendo. No eres diferente a un árbol, a una flor, a una hormiga. Millones mueren, millones nacen y se llenan de vida, las pequeñas cabecitas de las hormigas con sus pequeños cerebros, con sus pequeños cuerpos, sintonizan con la vida del universo, toman la vida prestada del universo durante sus breves instantes de vida comparados con la eternidad, vida tomada prestada durante unos breves instantes de una consciencia colectiva.

Eres energía, eres frecuencia y eres vibración. No eres una persona, eres sólo un punto focal donde el universo se hace consciente de sí mismo, no eres Antonio, no eres Julieta. Eres un ser humano, quizás el único ser del planeta tierra que tiene la posibilidad de experimentar su propia realidad, los demás animales están confinados pero tú no, si así lo deseas.

Tu consciencia es pura energía. Tu cerebro, tu cuerpo, lo único que hacen es sintonizar con esa energía que existe en el universo.

¿Comprendes ahora lo que intentaba hacernos ver Jesús de Nazaret, pero que la iglesia no comprendió y no supo transmitirnos porque se equivocó de producto y echó ácido clorídrico encima de sulfato de… cloro bueno no sé lo que era, y lo echó y sabes hizo una reacción que flipas y bueno acabó liándola parda?

¿Comprendes ahora qué significa la frase de Lucas, el discípulo de Jesús, de «El reino de Dios está dentro de vosotros»?.


«Jesucristo sabía que era Dios. Así que despierta y descubre quién eres realmente. En nuestra cultura, por supuesto, dirán que estás loco y que eres blasfemo, y te meterán en la cárcel o en un manicomio (que es más o menos lo mismo). Sin embargo, si te despiertas en la India y les dices a tus amigos y parientes: «Dios mío, acabo de descubrir que soy Dios», se reirán y dirán: «Felicidades, por fin te has enterado». Allan Watts


¿Cuánto cuesta un Vipassana?

¿Cuánto puede costar una técnica tan valiosa para la humanidad? ¿Mil euros? ¿Doscientas mil de las antiguas pesetas?

Porque si voy a pagar un dinero, que posiblemente sea mucho, y no me gusta o no consigo beneficios, a mí que me devuelvan el dinero.

Nadie te puede devolver el dinero porque no te he dicho algo muy importante por «olvido», (si es que fuese posible olvidar algo después de cien horas meditando). El Vipassana es gratis. Sí, quería decírtelo al final porque sabía que debido a tu sucia mente capitalista te estarías preguntando cuánto costaría un curso así.

Gratis.

¿Gratis? No, gratis no. Mejor. Dana.

Bienvenido a tu nueva palabra favorita, incluso mejor que ecuanimidad e impermanencia: Dana.

Dana es el primero de los diez paramis de los que habló Buda.

Dana significa Generosidad.


Que prevalezca en mí la generosidad y sea siempre servicial.
Que pueda servir para perfeccionarme, que pueda perfeccionarme para servir.

«La vida debería ser, principalmente, servicio. Sin ese ideal, la inteligencia con que Dios te ha dotado no se está encaminando hacia el cumplimiento de su objetivo. Cuando al brindar tu servicio te olvidas del pequeño ser, sientes el gran Ser del Espíritu. Así como los vitales rayos del sol nutren a todos los seres, de igual manera debes tú derramar rayos de esperanza sobre el corazón de los pobres y de los olvidados, encender la llama del valor en el corazón de los abatidos e infundir renovado aliento en el corazón de quienes se consideran fracasados. Cuando comprendas que la vida es una jubilosa batalla del deber y, al mismo tiempo, un sueño pasajero, cuando te colme la dicha de hacer felices a los demás, prodigándoles bondad y paz, a los ojos de Dios tu vida será un éxito». Paramahansa Yogananda.


La fundación sin ánimo de lucro de los cursos de Vipassana se financia íntegramente por donaciones de antiguos alumnos que ya han concluido al menos un curso de diez días. Todas las personas que trabajan en los cursos son voluntarios, todas las reuniones son abiertas, una vez que haces un curso puedes ir a cualquier centro en cualquier lugar del mundo a ayudar o a meditar. Sólo si una persona prueba el curso y ve que le es beneficioso, ve que le resulta útil, ve que le ha servido de algo, entonces quizás done.

“He podido hacer este curso gracias a la generosidad de estudiantes anteriores; ahora quiero dar algo para sufragar los gastos de un curso futuro para que también otras personas puedan beneficiarse de esta técnica”.

¿Comprendes la frase de «In giving we recieve»?, ¿o la frase que tengo en mi whatsapp desde hace tres años de «cuanto más doy más tengo»?
¿Comprendes la frase del bueno de Espinete o José Luis o como quieras llamarlo porque da exactamente igual quién lo dijera, de «Si supieras lo que sé sobre el poder de dar, no dejarías pasar una sola comida sin compartirla de alguna manera»?

En los discursos escuché otra frase que me dejó de piedra. «La ley de la naturaleza es tal, que a quien comparte comida, le da comida».

Eso es el Dhamma, eso es seguir girando la rueda del Dhamma.


«Somos visitantes en este planeta. Estamos aquí por 90 o 100 años a lo sumo. Durante este periodo, debemos tratar de hacer algo bueno, algo útil, con nuestras vidas. Si contribuimos de alguna manera con la felicidad de otro, encontraremos la verdadera misión, el verdadero significado de la vida». Dalai Lama


¿Dónde hacer un curso Vipassana?

Hay centros por todo el mundo y no paran de crecer, sólo tienes que entrar en la web dhamma.org y buscar un centro cerca de ti. Eso sí, los cursos se llenan con meses de antelación ya que cada vez somos más personas las que queremos ser felices y encontrarnos cara a cara con la verdad.

Gracias por leerme, te deseo que seas feliz 🙂.
Lokah Samastah Sukhino Bhavantu

Without going out of my door,
I can know all things on earth
without looking out of my window,
I can know the ways of heaven.


«Sólo hay dos errores que se cometen en el camino a la verdad: No empezar, y no llegar hasta el final». José Luis


 

Comments

  1. Caro Chan - 3 septiembre, 2019 @ 3:31 pm

    Me he quedado aluflipada en todas sus dimensiones. Ya te he dicho que estoy en lista de espera para hacer uno en el mismo sitio que tú. Fingers cross.

    Estoy entusiasmada/cagada a partes iguales. Sé que es algo que tengo que hacer desde hace mucho tiempo, nunca es el momento adecuado. Siempre surge algo más «urgente» y se va dejando…
    Me has animado mucho más de lo que piensas y me alegra infinito verte en este primer paso de sabiduría y conocimiento de tu ser.
    Gracias por contarnos tu viaje

    • Antevez - 9 septiembre, 2019 @ 11:07 am

      Qué genial eres Caro, un artículo sin tus preciosos comentarios es como un desierto sin estrellas en la noche 🙂

      ¡Un abrazo enorme y ánimo con tu Vipassana!

  2. Patricia - 4 septiembre, 2019 @ 12:30 am

    Antonio: un placer leerte wow he aprendido con vos muchisimo!!!
    Gracias por transmitir conocimiento y tu experiencia de vida.
    Te deseo que seas FELIZ!

    • Antevez - 9 septiembre, 2019 @ 11:06 am

      Gracias gracias gracias Patricia! Un abrazo!

  3. Juan Camilo - 4 septiembre, 2019 @ 2:07 am

    Gracias Antuan

    • Antevez - 9 septiembre, 2019 @ 11:06 am

      Gracias Juan por tu comentario 🙂

  4. Alvaro - 4 septiembre, 2019 @ 11:38 am

    Cuánta sencillez y cuánta complejidad junta. Toda la del mundo.

    Gracias por ponerle tan buenas y bonitas palabras.

    Annniiiiiiiiiicccccaaaaaaaa aaaaa aaaaaaa aa aa aa a a

    • Antevez - 9 septiembre, 2019 @ 11:06 am

      ¡Muchas gracias Álvaro! Creo que superar tu artículo es imposible, pero por lo menos al dejar el listón tan alto yo intenté esforzarme mucho.

      Un abrazo enorme!

  5. Jose - 8 septiembre, 2019 @ 8:26 am

    Namaste Antonio! Gracias por abrirnos los ojos (y la mente). Hasta pronto!

    • Antevez - 9 septiembre, 2019 @ 11:05 am

      Qué grande eres Jose, qué ganas tengo de verte! En Octubre estaré de nuevo en Madrid… 😀 así que espero que al menos caiga una!

  6. Lisa - 8 septiembre, 2019 @ 11:41 pm

    ¡Extraordinaria habilidad para hablar de cosas tan profundas de una manera tan franca, bella y sencilla! Me ha dejado pensando mucho este texto en su fondo y su forma. Me alegro de haberlo leído este domingo de noche calurosa.

    • Antevez - 9 septiembre, 2019 @ 11:05 am

      ¡Muchísimas gracias por tu precioso comentario Lisa, y gracias por leerme! 🙂 ¡Un abrazo enorme!

  7. Nadia Ordoñez - 12 septiembre, 2019 @ 5:57 pm

    La mejor explicación que he visto…Lo hice en Valencia-Venezuela…

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