Ya te lo conté hace mucho, pero un día recibí un email.
Era de Pablo.
No sé cuántos emails personales he recibido desde que creé Ricos y Libres, quizá 1.000, quizás 2.000, quizás como puedes ver no tengo ni puta idea.
Pero el caso es que un día recibí un email de Pablo, y cuando lo leí y releí, le contesté y le dije:
¿Quién eres?
¿Has venido del futuro para mejorarme?
¿Podemos hacer una video llamada?
Creo sinceramente que desde que tuvimos esa llamada mi crecimiento se aceleró.
Y no se aceleró porque Pablo fuera un consultor financiero de esos de traje y estuviera medio jubilado a sus 40 años.
Eso, en cierto modo, a la gente medio normal nos la refanfinfla.
Lo que admiramos realmente de las personas es el uso que hacen de su vida en las cosas más aparentemente insignificantes pero que en realidad significan todo.
Si cuando caminan por la calle van con prisa y dormidos, o presentes y admirando lo que ven.
Si en su relación con su pareja hablan a gritos, o dialogan con amor.
Si cuando comen lo hacen como un cerdo vietnamita, o lo hacen como un monje que aprecia cada bocado.
Si cuando gastan su dinero lo hacen en gilipolleces que le hacen peor persona, o lo hacen en cosas que le hacen mejor a él y al resto.
Si cuando visten ropas lo hacen con elegancia gusto y buena percha, o lo hacen a revés.
Y es que lo que admiramos de otros, realmente pero realmente, es el uso que hacen de su tiempo.
De su energía.
De su mente.
De sus relaciones.
De su sabiduría.
De su cuerpo.
De su responsabilidad.
De su libertad.
Lo demás, como diría mi querida Inma en el retiro de este fin de semana pasado, nos la trufa.
En fin, podría contarte muchas cosas de Pablo.
Cosas que te sorprenderían. Cosas que te motivarían. Cosas que te harían pensar si ese tío es realmente humano.
Pero ¿sabes? Te haría un flaco favor si te lo regalara así como así, así que sólo te voy a contar una.
Y esa una, es:
Pablo vive su vida desde hace muchos años como si cada momento, cada segundo, cada instante de su existencia, fuera un test. Una prueba. Una competición contra sí mismo.
Y esa forma de vivir le ha hecho llegar a un punto en lo físico, espiritual y financiero, que no abunda hoy en día.
Bueno, pues el sábado 9 de diciembre Pablo da una conferencia en Madrid.
Es una conferencia donde explica en pocas palabras cómo vivir mejor y cómo tomar mejores decisiones.
En una conferencia donde explica cómo estructura todos los ámbitos de vida por capas, con niveles y prioridades que, una vez que lo ves, una vez que lo entiendes…
no puedes dejar de verlo.
Una vez que lo entiendes… sólo te queda practicar durante el resto de tu vida.
Y si todo esto de vivir mejor y aprender de otros te interesa, puedes reservar aquí:
Conferencia Madrid con Pablo Vázquez. Cada momento es un test.
Cada conversación con tu pareja. Cada hora de trabajo. Cada minuto en el gimnasio.