Hace unos días confundí a Cómodo con Marco Aurelio (y hace unas semanas confundí a Aristóteles con Arquímedes), varias personas me escribieron para decírmelo, yo se lo conté a Pablo… y Pablo me dijo:
Que no se pierdan en los detalles.
Bien, esto que acabas de leer es importante pues la mayoría de los seres humanos nos dejamos la vida en tonterías sin importancia y nos olvidamos de lo gordo, y por eso una de nuestras tareas más urgentes es la de aprender a discernir qué (pelotas) es (verdaderamente) importante para nosotros para poder dedicarnos a expandirlo.
Debemos descubrir dónde está el 80-20.
Y es que, como suelo decir…
las personas se pelean por migajas cuando podrían coger la tarta entera. (¡Una tarta que siempre está en expansión!).
las personas, cuando están en una playa infinita y el universo les concede la posibilidad de coger toda la arena que quieran, sólo eligen una cucharadita.
las personas, y atención aquí que quizás diga alguna tontería, pudiendo crecer en consciencia hasta el infinito y pudiendo comprender los secretos del universo desde su cojín de meditación y pudiendo descubrir quiénes o qué son en realidad y pudiendo elevarse cual Cristo o cual Buda… se quedan viendo Netflix.
Nos perdemos en los detalles y por eso no avanzamos.
Mira, mira aquí:
Si gano 1700 al mes, discuto con mi jefe sobre mi aumento a 1800.
Si tengo 22 días de vacaciones, negocio con mi jefe si puedo tener 23.
Si salgo a las 18 h, me las ingenio para salir a las 17.
Si soy emprendedor y facturo 3000, me creo superman si facturo 4000.
Si tengo 1000 suscriptores en la lista, me horrorizo cuando se va uno y me emociono cuando llegan 2.
Si quiero perder peso, me pongo a contar calorías.
Si quiero tener un cuerpo fuerte, voy al gimnasio 14 veces al día.
Y no. La vida, o al menos esta vida, afortunadamente no funciona así.
Migajas. Sólo migajas. Tonterías. Detalles sin importancia. Falta de precisión. Atención difuminada. Orden de magnitud atrofiado.
Ya sabes lo que dicen en la peli Doctor Strange…
Eres un hombre mirando el mundo a través de una cerradura. Toda tu vida has intentado ampliar esa cerradura: distinguir más, conocer más.
¿Y sabes una cosa? ¿Una cosa interesada?
¿Una cosa sesgada? ¿Una cosa egoísta?
He descubierto el un camino para ampliar esa cerradura. Para ampliar nuestro mundo. Nuestras posibilidades. Nuestras opciones.
He descubierto el un camino para dejar de fijarnos en los detalles y empezar a fijarnos en lo importante.
He descubierto el un camino para dejar de mirar al dedo y empezar a mirar la luna.
…pero, entre tú y yo…
esto no es fácil de creer en esta época.
Vale, el 16, 17 y 18 de febrero dará lugar el 13º retiro Ricos y Libres.
22 plazas, quedan 14.
PD: Eres un hombre mirando el mundo a través de una cerradura. Toda tu vida has intentado ampliar esa cerradura: distinguir más, conocer más. Y ahora, al escuchar que sí puede ampliarse en modos que no imaginas… rechazas la posibilidad.