Dicen que Arquímedes dijo algo así: Dadme un punto de apoyo y moveré la Tierra.
Es decir, usando la palanca correcta sobre el lugar correcto y aplicando la fuerza correcta, soy capaz de mover un peso mucho mayor que la suma de mis propias fuerzas.
Es decir, que con mi fuerza + una palanca, obtengo algo mayor que mi fuerza.
Es decir, que no es un sumatorio, sino una multiplicación.
Es decir, que con una energía concentrada, usada sabiamente, puedo conseguir más energía.
Vale. Eso está muy bien, pero ten en cuenta que este principio funciona para todo, y si aspiramos a crecer y crecer mucho y crecer rápido, nuestro deber es conocer las palancas.
Y es que cuando Arquímedes hablaba de palancas, no hablaba sólo de usar un palo para desplazar una piedra.
Cuando Arquímedes hablaba de palancas, hablaba por ejemplo de usar una lupa para concentrar la energía del sol para quemar un trozo de madera.
Energía del sol (fuerza) + lupa (palanca) = Energía del sol mucho más concentrada.
Cuando Arquímedes hablaba de palancas, hablaba de usar la publicidad para llegar a miles de personas.
Mi mensaje (fuerza) + Facebook Ads (palanca) = Hago tanto dinero que mis amigos se preguntan si estoy haciendo algo ilegal.
Hablaba de usar la meditación para calmar tu mente, eliminar el estrés, potenciar tu sabiduría, capacidad de aprendizaje, atención y visión.
Hablaba de usar las posturas de Yoga para eliminar los bloqueos energéticos y liberar tensiones.
Hablaba de usar Prāṇāyāma (que curiosamente significa literalmente «la expansión del prana», es decir, «expansión de tu energía») para mejorar tu concentración, el equilibrio de tus hemisferios cerebrales, tu capacidad pulmonar.
Hablaba de cómo usar los libros de desarrollo personal para aumentar el conocimiento de ti mismo, tus posibilidades.
Hablaba de…
Arquímedes hablaba de muchas cosas, y nuestro deber, como seres humanos que aspiran a la grandeza, es conocer esas palancas.
Palancas que, una vez que las conoces, una vez que las tienes en tu arsenal, las podrás usar cuando lo necesites. Y si las olvidas, simplemente tendrás que volver a recordarlas para volver a usarlas.
Ya te conté hace unos días que en julio vendí 65 manuales.
¡Oh! Palanca!
Y te conté que tras esas ventas tuve miedo al éxito y dejé de recomendar mi manual durante meses y que por eso las ventas cayeron. Es decir, dejé de usar mi palanca. La tenía pero no la usaba.
Este mes de diciembre he vuelto a usar la palanca y estoy vendiendo tantos manuales que el señor de correos me mira raro.
¿En qué clase de actividades sucias te hayas, amigo? —Dice su mirada—.
Mi deber hoy aquí es decirte que si no conocemos las palancas, todo lo que hagamos será un sumatorio, será lineal, será lento.
Y que si conocemos las palancas, si conocemos los secretos de la naturaleza, siempre que queramos podremos usarlas para obtener resultados.
En fin.
Ahora voy a contarte algo.
Voy a contarte lo que yo haría de ser yo.
Voy a contarte algo sesgado. Algo interesado. Algo que casi con seguridad es humo y que sólo tu criterio, raciocinio, sabiduría e intuición, podrá discernir.
Coge la información que está contenida en este manual.
Coge una agenda anual de semana vista a doble página. Cualquiera te vale. Cualquiera es cualquiera. Esta por ejemplo.
Asimila los conocimientos. Día a día. Gota a gota. Palabra a palabra.
Constrúyete las palancas necesarias.
Aplica la fuerza apropiada.
Descubre con asombro lo que tu propia fuerza,
aplicada sabiamente…
…puede hacer por ti.
PD: You have to seek wisdom. You can make your information an instrument for gaining wisdom. Wisdom is that wich guides your life. Swami Veda Bharati.