A veces te preguntas por qué soy tan insistente con eso de crecer.
Qué pesao, ya está otra vez con lo mismo. —Dices—.
Que si medita, que si gana todo el dinero que puedas, que si perfecciónate gradualmente, construye tu físico como si sólo tuvieras uno, concéntrate, si tomas café toma café de especialidad en lugar de cualquier matarratas de supermercado, planifica tu día tu semana tu vida, ten plantas a las que cuidar, aprende a dar sin esperar nada cambio, lee más y mejor, aprende constantemente, haz más equivócate más y corrige por el camino, no tomes alcohol, no pierdas el tiempo, domina tu energía y no veas porno, no tomes Nutflix u otras drogas, toma fermentados, toma el sol gradualmente sin echarte cosas raras en la piel, métete en agua fría si quieres experimentar la salud, haz fuerza, haz respiraciones al despertar, estudia y practica yoga, ve a la naturaleza como si la vida te fuera en ello…
…busca la verdad.
Mira, el libro La segunda montaña nos cuenta algo curioso.
La primera montaña la conoce la mayoría de población. Estudia o no estudies. Trabaja o emprende. Esfuérzate. Crece. Ten estatus. Muéstrale a todo instagram tu desayuno. Cómprate un montón de cosas que hasta ayer no sabías que necesitabas. Compite contra todo el mundo porque todos son unos cabrones que quieren tu puesto. Etc.
La segunda montaña es la que sólo conocen aquellos que han subido a la primera montaña y se han dado cuenta de que eso no era lo que buscaban,
o aquellos que la han buscado,
o aquellos que por desesperación se han encontrado subiéndola.
La segunda montaña es la montaña interna.
La montaña que algunos llaman la montaña espiritual.
La montaña que va más de crecer por dentro que por fuera.
La montaña por la que vas ascendiendo como si de una escalera se tratara por los diferentes niveles de consciencia que puede experimentar un ser humano.
¿Vale? Vale.
Cuando te hablo tanto de crecer es porque te estoy hablando de dos montañas enormes.
Dos montañas que para ser comprendidas en su totalidad requieren mucho tiempo y mucha energía.
Dos montañas que si nos atrevemos a subirlas nos mostrarán las mejores vistas y experiencias posibles.
Y por eso, justamente porque la vida va de ascender y de vivir experiencias, no hay tiempo que perder, es decir, que si te hablo tanto de crecer es porque hay mucho que crecer.
Recuerda esto: el ser humano tiene dos estados.
Estado uno: gira en círculos perdido.
Estado dos: asciende montañas.
Y ahora, en caso de humano interés, lee esto:
Un manual hacia la grandeza.
PD: Opinión no solicitada de Conchi:
Qué te den. Charlatán falsante.
(Grande Conchi).
PD2: Opinión no solicitada de Virginia:
(…) Estoy volviendo a releer el Manual, con mayúsculas, creo que es el primer libro con el que lo hago, aparte de Como agua para chocolate, mi libro favorito de adolescente (…) en casi todos los capítulos me alucina ver cómo tratas con humor cosas tan serias e importantes que todos deberíamos aprender.