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Ricos y Libres

El blog de Antonio Herrero Estévez

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El proceso creativo

Antonio Herrero Estévez · Abr 23, 2026 ·

La mayoría de las personas en esta época de la historia, copian.

Unos pocos, crean.

Crear, (según chatgpt) del latín creare, de la raíz indoeuropea Ker, dar a luz, engendrar, hacer algo nuevo, hacer crecer.

¿Hacer crecer qué? ¿Dar a luz qué?

Te lo he dicho muchas veces: tu fruto.

El fruto que hay dentro de ti.

La esencia que hay en tu interior esperando ser destilada.

Saber qué es lo que opinas tú de algo, qué piensas tú, cuál es tu visión, tu ángulo, tu comprensión particular de la realidad, tu aporte al universo, tu nota, tu sabor, tu olor.

¿Y qué les diferencia a unas y a otras personas?

¿Cuál es la diferencia entre creadores y copiadores?

El creador se alimenta principalmente de sí mismo.

El copiador se alimenta exclusivamente de los demás.

El creador busca hacer nuevas conexiones neuronales.

El copiador busca las viejas.

El creador busca nuevos caminos.

El copiador sólo quiere transitar los mismos.

El creador encuentra placer en la frustración creativa (el «dolor» propio de dar a luz) y sigue adelante. La busca activamente.

El copiador la tiene miedo y se para. La evita activamente.

Crear significa encontrar la información que hay dentro de ti. Combinarla con las necesidades de tu entorno.

Copiar significa usar la información que encuentras fuera.

Crear significa cambiar un estado. Alterar la realidad. Aportar algo nuevo.

Copiar significa mantenerlo. Preservar la realidad.

Todo ser humano, por el hecho de ser humano, es un creador por naturaleza pues, como diría la Biblia, estamos hechos a semejanza de Dios.

Estad quietos y sabed que yo soy Dios. Salmos, 46:10

Es decir: meditad, permaneced inmóviles, detened el flujo de vibraciones primero del cuerpo y luego de la mente, llegad a un estado donde la vibración pasa de lo burdo a sutil, de lo grave a lo agudo, después de lo agudo a lo más agudo y a lo más agudo hasta que se llega un punto en el que la vibración se desvanece y, cuando ya no haya vibraciones, cuando encuentres el estado más allá de la aparente materia, sabed que yo soy Dios.

No hay personas creativas o no creativas, hay personas que han evolucionado la consciencia para darse cuenta de su capacidad, y hay personas que aún no.

La escuela tal y como la conocemos es una fábrica de copiadores.

La misión de cada ser humano es descubrir sus dones creativos.

La misión de los padres conscientes es reunir las condiciones necesarias para que la creatividad del niño pueda ser desarrollada.

Es el miedo de los padres, es su propia falta de confianza en la vida (confianza, del latín con – fidere, «elevada fe»), es su ignorancia de los procesos naturales evolutivos, que les harán domesticar a su hijo del mismo modo que ellos fueron domesticados, rígidos, imitados, copiados.

Si el niño llega a la época adulta sin descubrir sus frutos, culpará inconscientemente a sus padres por no haberle mostrado el cómo, pues el hijo sabe de forma inconsciente que ese era su único cometido.

Es la naturaleza hablando.

Es la semilla de manzano que crece y da manzanas, cuyas manzanas están a su vez llenas de semillas que crecerán y darán más manzanas.

El mal nos quiere obligar a ser todos iguales.

El bien nos muestra el camino para descubrir que somos únicos.

El mal te enseña a necesitarle.

El bien te explica cómo liberarte.

El mal te obliga a usar recursos ajenos, siempre previo pago, siempre de forma limitada.

El bien te muestra cómo usar tus propios recursos junto con los recursos del entorno, siempre de forma gratuita e ilimitada.

El mal te quiere gobernar. Te quiere parasitar. Te quiere someter.

El bien te muestra el camino para que te autogobiernes y te relaciones de forma libre con los demás seres.

Según Jabob Lund Fisker, (el cual citaba al matemático Jacob Bronowski), el proceso creativo es el siguiente:

1) Las personas copian a los demás sin saber que están copiando.

2) Las personas copian sabiendo que están copiando.

3) Las personas copian, pero cambian (crean) lo que consideran necesario.

4) Las personas crean.

Todo ser humano que quiera descubrir su fruto debe aprender a pasar por los estadios del proceso creativo.

Llegar al último punto, al estadio del creador, no sólo es nuestra misión sino que además es altamente admirado, solicitado y remunerado.

En un mundo de copiadores, ser creador es el principal activo.

El potencial creativo es infinito. Inagotable. Es exponencial como exponenciales son los nacimientos de las semillas de una manzana.

Lo dramático del sigo XXI es que la mayoría de los seres humanos no son conscientes de estar en el estadio 1, aquel donde copian sin saber que copian.

Sus mentes están parasitadas desde la infancia.

Los colegios a los que fueron. Las carreras que eligieron. Los trabajos con los que se conformaron. Los países que visitaron.

Todo en ellos es una copia y, si no le ponen remedio, su fruto morirá con ellos.

Su música no será escuchada.

 

Ahora bien, y escucha con atención:

La buena noticia es que el proceso creativo se puede acelerar.

¿Cómo? —Me preguntas—.

MEDIANTE LA PRÁCTICA CONTINUADA DE LA VERDAD. —Te respondo—.

¿Y sabes qué es la verdad?

TÚ. 

TÚ ERES VERDAD.

 

SIENTE.

550 € hasta mañana jueves a las 23:59 h.

600 € después.

Roark lo miró, dando golpecitos lentos con los dedos sobre los escalones.

Si quieres mi consejo, Peter, ya has cometido un error —dijo por fin—. Al preguntarme. Al preguntar a cualquiera. Nunca le preguntes a la gente. No sobre tu trabajo. ¿No sabes lo que quieres? ¿Cómo puedes soportar lo saberlo?

… ¿Cómo dejas que otros decidan por ti?

El manantial. Ayn Rand. (Gracias por tu regalo, Íñigo. Tremenda obra maestra).

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