Recuerda esto: los ricos buscan la información que necesitan para realizar la práctica que les hace subir de nivel.
Los pobres buscan información que les mantiene en el mismo.
¿Eso es todo?
Sí, eso es todo.
Vale, el otro día vi una entrevista a Jorge Lorenzo, el de las motos.
Jorge contaba que su padre leía muchos libros de desarrollo personal y que él mismo empezó a leerlos desde pequeño.
¿Coincidencia? Casi seguro.
Bueno tú haz lo que quieras, pero te explico por qué es bueno leer estos libros.
1) Los libros se leen para obtener información.
2) La información se obtiene para poder ponerla en práctica.
3) La práctica se realiza para cambiar un aspecto de nuestra realidad.
4) Cambiamos un aspecto de nuestra realidad pues creemos que eso nos hará sentir más felices y sabios y que hacemos mejor uso de nuestra vida.
¿Eso es todo?
Sí, eso es todo.
Imagínate dos personas. Persona A y persona B.
Persona A trabaja como camarera 8 h al día en turnos partidos por 1200 al mes.
Aunque el trabajo de camarera le gusta, hay aspectos que no le gustan.
A veces se siente esclava.
A veces se siente que no maneja sus propios tiempos y su vida.
A menudo se ve casi obligada a comer cosas que no le gustan por no tener el tiempo para cocinar y planificar.
A menudo siente que no puede concentrarse en lo que hace porque los turnos partidos le alternan sus ritmos.
A persona A le encanta leer novelas y cuando llega a casa se pone a leer historias de dragones y princesas, o lee la última de Reverte o lee lo mejor de Matilde Asensi o ve esta serie de Nutflix o esta otra.
Es decir, a persona A le encanta obtener información para pasar el rato, para distraerse, para meterse en otro mundo, para entretenerse, para disfrutar, para soñar despierta.
¿Algo en contra?
No, nada en contra, a persona A le encanta aprender y se pasa la vida aprendiendo y eso es muy bonito y admirable.
Persona A ha aprendido un montón de cosas sobre dragones y princesas.
Persona A se sabe los nombres de los protagonistas de 15 series de Nutflix.
Persona A se arropa en la noche con esa novela que le hace llorar.
¿Algo en contra?
No, nada en contra, pero cuando persona A llega al día siguiente al trabajo, tiene la misma información que tenía el día anterior para poder realizar su trabajo como camarera.
Nada ha cambiado.
Ella es igual pero un día más vieja.
Persona A aprende muchas cosas pero casi ninguna relacionada con su propia realidad.
Y así pasan los años.
Ahora imagínate a persona B que también es camarera 8 h al día por 1200 mes.
Ella es alegre y fuerte y le encanta atender al público, pero hay un montón de cosas que le gustaría mejorar para sentir que va pasando de nivel en la vida.
Cuando persona B llega a casa lee libros de negociación, de hábitos, de meditación, ventas, psicología humana, finanzas, salud, emprendedores, mentalidad…
En el metro camino al trabajo escucha podcast sobre desarrollo personal.
Persona B, además de ver a sus amigos de siempre queda con personas que también buscan este tipo de información.
Y cuando la persona B llega al trabajo al día siguiente ve su realidad de una forma diferente.
Cada día es diferente.
Se da cuenta de que esa realidad que tiene frente a ella es la que ha leído en cuatro libros sobre emprendedores que contaban cómo fueron sus inicios y cómo pasaron de ser camareros a ser millonarios en 12 años, y aunque ella no quiere ser millonaria sí que le gustaría mejorar sus finanzas.
Se da cuenta de que justo ayer escuchó a una chica contar cómo pasó de camarera a crear la marca de ropa con la que soñaba.
Se da cuenta de que…
Un día el jefe de persona B le llama a su despacho y le pide algo.
Algo que a ella generalmente no le gusta.
Entonces se da cuenta de que el jefe le pide algo que leyó la semana pasada en un libro de negociación, donde el autor contaba cómo había actuado en una situación similar.
Entonces persona B empieza a atar cabos.
Empieza a ver posibilidades donde antes no las veía.
Empieza a hacer conexiones neuronales diferentes.
Empieza a darse cuenta de que hay una relación entre las cosas que aprende y su propia realidad.
Persona B está obteniendo información práctica y por eso puede practicar.
Y como puede practicar, su realidad cambia.
Y como su realidad cambia, ella está cada día más feliz.
¿Eso es todo?
Sí, eso es todo.
No te digo que esté mal leer novelas, a mí me encantan.
Lo que te digo es que mientras haya aspectos que quiera mejorar, voy a leer más libros que me expliquen cómo hacerlo que libros que me hagan pasar el rato.
Llámame loco, pero me parece surrealista ver a una persona a las puertas de un trabajo que no le gusta leyendo novelas.
No coño, no, ¡¡¡¡lee un libro que te explique como mejorar tu vida!!!!
¡¡¡¡Obtén información de calidad que te ayude en tu camino!!!!
En fin, aunque por desgracia la mayoría de la población aún no ha comprendido algo tan básico, otros por suerte sí.
Y para esos otros, he creado esto:
100 €
PD: Opinón no solicitada de uno de los 432 compradores del manual:
Hola Antonio,
Con toda la apertura y descaro de alguien que está aprendiendo a no rendirse, me atrevo a pedirte, por favor, que, excepcionalmente, me vendas tu agenda.
Qué osada, qué atrevida.
Sí, el manual está siendo increíble, y yo quiero la agenda.
Porque aunque estoy, increíblemente, consiguiendo cumplir con lo que me propongo, deseo mantenerlo y que este año sea mi año, mi año de coherencia y compromiso conmigo misma.
No puedo en este momento ir al retiro.. un día podré. Pero creo que la agenda puede ayudarme a impulsar lo que ya estoy consiguiendo (si vieras que estoy motivándome a ayudar a otras con lo que yo aún no sé hacer)…
(…).
Nolaska Urzay, cuerpoencalma. com
Y ahora recuerda esto como si la calidad de tu vida te fuera en ello:
It is actually not in your best interest to be the kind of person who only learns from entertaining content. Shreyas Doshi