Ya te conté hace unos meses que recibí un email de un lector.
El email decía así:
Hola Antonio, te sigo, te leo, te siento, me gusta lo que haces, me remueve, me cambia, me gustaría ir a tus charlas pero Madrid me pilla lejos… me diste la idea de dejar el café, tomarlo con control, decidir cuándo y de qué calidad lo tomo.
Me animaron tus escritos a seguir con mis duchas frías, a reencontrarme con el vipassana 7 años después de mi primer retiro. Y, sin embargo, cuando fue mi cumpleaños y me propuse comprarme tu libro, no pensar en el precio…algo en mi interior se resistió y lo pospuse…y se agotó.Esto hizo que me cuestionara varias cosas: En parte me da rabia el precio, no entiendo y me siento en desacuerdo y me gustaría que me dieras tu versión, a ver si aprendo algo o iniciamos un debate enriquecedor…
Por qué no dar todo este conocimiento que es tan bueno, según dices y dicen y que intuyo que así será, a un precio asequible…? A un precio «normal» ? Por qué no ayudar a que se difunda más? Por qué tiene un precio más elevado lo bueno y útil para los demás?
Pensaste el precio de entrada, antes de escribir, o te encontraste con ese precio al editarlo? No crees que pone distancia entre la persona que busca su mejor versión y llegar a tu libro?
El email era más largo pero la idea es la misma.
Básicamente se preguntaba por qué mi manual costaba 100 € y no 15 € como Dios manda. Incluso se preguntaba por qué no daba ese conocimiento gratis y yo me dedicaba a ganar dinero de otra forma.
Vale.
A eso ya contesté en su día y no lo voy a volver a hacer, por lo menos no ahora.
Pero te cuento algo.
Ese mismo lector que me escribió ese email acaba de comprarme el manual, así que mi deber es decirle… enhorabuena.
Enhorabuena, Oriol. Mi más sincera enhorabuena.
Mira, te contaré una historia. Una historia tan importante que estoy absolutamente seguro de que si la entiendes y la pones en práctica, ocurrirán tantas cosas en tu vida que en unos pocos años no te reconocerás.
El 6 de febrero de 2019 me enteré que existía un tío llamado Isra Bravo.
Él por entonces vendía un curso en papel a 195 € donde te contaba algunos secretos de Copywriting.
Ese «curso» en papel constaba de no más de 50 páginas (eran ciento y pico páginas, pero en realidad, a tamaño normal y con espaciados normales, no llegarían a 50) encuadernadas sin mucho glamour en espiral.
Cuando le conocí ese 6 de febrero Isra me llamó MUCHO la atención, pero cuando vi el precio del «curso», me ofendí.
¿195 € por unas páginas?
¿Ese tío se ha pensado que somos todos subnormales?
¿Por qué le llama «curso» a una cosa que según yo no es un curso?
Afortunadamente me ofendí sólo momentáneamente porque ya llegaba unos años de desarrollo personal y además recientemente había vuelto la India de hacer mi primer curso intensivo de Yoga, uno de esos cursos donde en lugar de mirar fuera, miras dentro.
Y por eso, al día siguiente 7 de febrero le compré el curso.
Desde que le conocí hasta que le compré, pasaron menos de 24 horas.
Era la primera vez que compraba algo así y yo no tenía ni la más remota idea de que esa acción iba a transformar mi vida tal y como la conocía.
No sabía que comprar ese curso iba a abrir la posibilidad de quedar con él a tomarme un café y a recibir de él el consejo sobre ventas que hizo que empezara a llenar los retiros de Ricos y Libres.
No sabía que comprar ese curso iba a abrir la posibilidad de que me recomendara en su lista de correo.
No sabía que comprar ese curso iba a abrir la posibilidad de que me recomendara uno de los libros más valiosos que he leído y que me han abierto más puertas.
No sabía que me iba a presentar a Gary Halbert.
No sabía que gracias a atreverme a comprar ese curso luego me atreví a comprarle el siguiente.
No sabía que gracias a eso me atrevería a ir al Camp de Pedro Vivar, ese por el que pagué 650 € por 3 días, ese curso que me permitió meter la cabeza durante unos segundos en una realidad (aún) mejor que la mía, donde el ser un hombre (y una mujer) superior es un puto deber.
O que pagaría el curso de Gabriela Bass de 275 €, ese curso que me abrió los ojos a una realidad cien veces más grande de la que soñaba.
O que compraría dos libros de Breakthrough Advertising a 180 € cada uno. Uno para mí, y otro para regalar a Don Cerdo Estratega, alias Arturo García. Ese libro que es tan increíblemente valioso y que te habla sobre el comportamiento humano y sobre nuestra necesidad de comprar de tal forma, que todo ser humano que aspire a ser libre hoy en día debería leer.
O que me atrevería a ir a un evento de Tony Robbins a 1000 € el fin de semana.
O que me atrevería a mirar a una persona a los ojos y a decirle sin ningún género de duda que mi manual son 100 € y que si lo quieres aquí lo tienes.
Que si lo compras comprobarás que he hecho todo lo que estaba en mi mano para llevarte al siguiente nivel.
Pero que yo no voy a ir a por ti.
Que el océano es muy azul y muy grande.
Que hay millones de peces.
Que si te gusta lo que hago, genial, y que si no, tan amigos.
Que si te quieres gastar 100 € en una cena, o en un concierto, o en la octaba parte de un móvil, o en 10 copas, cojonudo. Que me parece cojonudo que te gastes tu dinero en lo que quieras que para eso es tuyo.
Que yo ya no voy a discutir sobre ello.
Que yo voy a lo mío.
Que voy he venido a crear. Y a dar. Y a vivir. Y a servirme a mí y al prójimo.
¿Vale? Vale.
Te cuento todo esto porque en eso de gastar dinero correctamente hay un cómo.
Primero, hazlo. Gástate tu dinero allí donde veas valor. Atrévete. Traspasa tus miedos. Vence tus inseguridades. Arriésgate a equivocarte. Arriésgate a ganar. Hazlo.
Segundo, hazlo preciso. Una vez que te has atrevido a equivocarte y a ganar y has visto que es posible ganar, trata de mejorar el proceso. Trata de hacerlo más preciso. Trata de hacerlo más consciente. Es decir, trata de gastar tu dinero de forma cada vez más inteligente en aquellas cosas donde veas más valor. Hazlo preciso.
Tercero, hazlo rápido. Una vez que ya has aprendido a comprar valor, hazlo sistemáticamente y rápidamente. Acorta los tiempos al mínimo posible desde que ves valor en un lugar hasta que lo haces parte de ti. No lo hagas una vez cada 5 años como si de una cosa especial se tratase. Hazlo cotidiano. Hazlo normal. Hazlo rápido.
Hazlo. Hazlo preciso. Hazlo rápido.
Si haces esto, te garantizo que tu experiencia vital será otra. Será mejor. Será más valiosa.
Por cierto,
El 16, 17 y 18 de febrero de 2024 se celebra el 13º retiro Ricos y Libres.
PD: Y ahora, como diría el gran Isra Bravo, haz con esta información lo que quieras puedas.
PD2: Y recuerda:
¿Quieres esta mochila de 1000 €?
Persona pobre: No. Es muy cara.
Persona rica: ¿Qué hay dentro de la mochila?
PD3: Giving is better than receiving because giving starts the receiving process. Jim Rohn