El otro día iba caminando por la calle cuando escucho a una señora que le dice a su hijo de unos 10 años…
Amadeito, ¿cuántos huesos tiene el cuerpo humano?
A lo que Amadeito responde:
No lo sé mamá, no me acuerdo, son muchos.
Y la señora, claro, respondió lo que responden las señoras (y los señores) que no leen libros de verdad y que ven mucho la tele:
Tienes que estudiar más Amadeo, que la profesora te va a suspender.
Vale.
Querido Amadeo,
Quiero que sepas que entiendo que a los 10 años no te importen los huesos del cuerpo.
Quiero que sepas que a tu profesora no le importan los huesos del cuerpo.
Quiero que sepas que a tu madre no le importan los huesos del cuerpo.
Quiero que sepas que a (casi) nadie en su sano juicio le importan el número de huesos que tiene el cuerpo humano.
Quiero que sepas que absolutamente nadie en su sano juicio trataría de obligar a un niño de 10 años a aprenderse cuántos huesos tiene el cuerpo humano.
Amadeito, a las personas, lo que de verdad les importa, es cómo aprender lo que para ellos es importante.
A las personas, lo que de verdad les importa, es cómo dejar de cometer los errores que les impiden avanzar en su camino.
A las personas les importa aprender a usar su creatividad para poder crear aquello que les haga sentir su poder.
A las personas les importa aprender a gobernar sus propias emociones para no ser esclavizados por las de los demás.
A las personas les importa aprender a pensar a largo plazo para poder construirse una vida con sentido.
A las personas les importa aprender a usar su concentración para que puedan enfocarla en lo que para ellos es importante.
A las personas les importa aprender a comer bien, a ponerse fuertes, a mantener su salud y a curarse cuando están enfermos, a tener relaciones profundas con las personas que para ellos son importantes.
A las personas les importa aprender a gestionar sus finanzas.
A las personas les importa aprender a conseguir dinero para no tener que pasarse toda la vida consiguiendo dinero.
A las personas les importa aprender a ligar, a mostrar sin necesidad su valor interior para poder intercambiarlo libremente, a tener relaciones maravillosas.
Amadeo Amadeo, tienes que aprender cuanto antes que vivimos en una época rara donde te van a pedir que estudies cosas que no te interesan cuando tú por lo que te mueres de ganas no es por estudiar sino por APRENDER.
Querido Amadeito,
Si estudias los huesos del cuerpo humano que no sea porque tienes que estudiar o porque tu profesora te va a suspender, sino porque quieres aprender a conseguir cosas difíciles, incluso las que no te interesa conseguir. Conseguir cosas difíciles te ayudará en toda tu vida.
Y si estudias, que sea para aprender a estudiar.
Y si aprendes a estudiar, que sea para aprender a aprender.
Y si aprendes a aprender, que sea por aprender a comprender tu mente.
Y si aprendes a comprender tu mente, que sea por aprender a comprender tus posibilidades.
No te preocupes por los huesos, ni por las capitales del mundo, ni por las historias que te cuentan de la historia, ni por las decenas de fórmulas que no vas a usar jamás, ni por las cientos de gilipolleces que personas que no leen libros de verdad y que ven mucho la tele pretenden que estudies.
No te preocupes por casi nada de lo que la gente a tu alrededor se preocupa.
No es importante.
En serio.
Amadeo, cuando estés preparado, tengo algo para ti.
Esto, sospecho, te hará comprender muchas cosas.
Pd: Opinión del Manual no solicitada posiblemente inventada:
Hola, Antonio.Tengo tu manual aquí al lado mío.
Cuando mi querido amigo XXXXXX me lo envió de regalo, me sorprendió.
No me lo esperaba.
He leído libros y cursos de meditación.
Por ejemplo el XXXXX, para poder escribir una landing para ellos (soy copywriter).
No sé si es que tu manera de explicar las cosas conecta más conmigo.
O si es que es AHORA cuando estoy preparada para estos contenidos.
El caso es que conecto con lo que explicas y con la manera en la que lo explicas.
Me siento profundamente agradecida por poder tomar el libro entre las manos, leer un poco. Reflexionar. Tomar el cuaderno de agradecimientos y escribir sin parar durante 3 minutos.
Sentarme a meditar otros 15 (es mi comienzo).
Y por fin ordenar en mi cabeza lo que es un PROPÓSITO (antes tenía los términos y los resultados confusos).
Sigo avanzando.
Hoy inicio mi DIARIO.
Gracias por ordenar y materializar estas ideas.
Inés, inesdiazcopywriter.com