Mmmmm, ¿lo sientes? ¿Lo hueles?
Este email tiene un fino aroma a desuscripciones.
Este email hace mirar dentro en lugar de fuera.
Me gusta, vamos allá.
Esta mañana estaba tomándome un café en Alicante, y en esas se sienta un chico a mi lado.
¿A qué te dedicas? —Le digo—.
Trabajo para la universidad. Soy investigador.
¿Ah sí? ¿Sobre qué investigas?
Economía.
Joder cómo mola, cuéntame más.
No me cuenta más.
Le insisto sutilmente porque soy un egoísta y quiero saber del tema.
No me cuenta más.
¿Y tú a qué te dedicas? —Me dice—.
Escribo sobre cómo mejorar la vida y organizo retiros en la montaña.
¿Ah sí? ¿Y cómo mejoras la vida de las personas?
Con conocimiento, meditación, yoga y acciones muy concretas.
Entonces… aquel investigador…
en lugar de investigar,
en lugar de escuchar,
en lugar de preguntar,
en lugar de tirar del hilo,
en lugar de conocer,
en lugar de aprender…
Me dice: La psicoterapia es la mejor forma de mejorar la vida de las personas, porque… y porque… y desde hace dos años que…
Y entonces, al darme cuenta de que no quiere ver películas sino contarme su película, hago lo que siempre intento hacer: pregunto por su película y conozco algo por el camino.
Y tras escuchar, le digo: creo que este año voy a buscar psicoterapeutas buenos. A ver qué puedo aprender.
Bien.
Déjame contarte algo.
Algo que no tiene nada que ver con la psicoterapia pero sí con la psique.
Muchas personas no saben lo que verdaderamente significa aprender, y creen, por desgracia, que aprender es algo que ocurre sólo entre cuatro paredes.
Cuatro paredes «oficiales», concretamente.
Creen, te juro por Dios que lo creen, que todo lo que ocurre dentro de esas paredes es aprendizaje, y que lo que ocurre fuera no lo es.
Dentro de esas paredes aprenden. Fuera no.
Dentro, sí. Fuera, no.
¿Dentro? Sí.
¿Fuera? No.
Ellos creen que no aprenden cuando hablan con amigos.
Cuando leen libros.
Cuando ven la tele.
Cuando abren un periódico.
Cuando ven las redes sociales.
Cuando están en un café y se les sienta un tío a su lado.
Ellos no aprenden cuando viven. Cuando hacen. Cuando piensan. Cuando observan. Cuando sienten.
No.
Ellos creen que sólo aprenden dentro de las cuatro paredes que les han enseñado desde pequeñitos.
Esas son las personas que cuando les miras a los ojos no ves brillo.
Que cuando miras sus acciones no ves creatividad.
Que cuando están en una caja dentro de otra caja, piensan que están pensando fuera de la caja.
Que cuando preguntas su opinión, ya la has escuchado antes en la tele.
Que cuando llegan a los 40 tienen insomnio y no saben por qué.
Que cuando llegan a los 80, acojonados y mirando hacia atrás, gritan:
¿Pero qué he hecho con mi vida?
Esas son las personas que han sido, en una palabra y como diría nuestro buen amigo Red en Cadena Perpetua…
Institucionalizados.
Con ellos la educación tuvo éxito: nunca se educaron.
Con ellos los años de aprendizaje tuvieron éxito: nunca aprendieron.
Con ellos la sociedad moderna tuvo éxito: nunca buscaron más allá.
Vale.
Hace unos días me escribió Unai preguntándome mi opinión sobre qué carrera estudiar. Que si Ade, derecho o psicología.
Como Unai es cliente y hay que cuidar a quien te cuida le escribí el email que me habría gustado leer a mis 18 años.
Ese email tiene, en mi opinión sesgada, las claves para una buena vida.
Ese email tiene, creo, la mentalidad correcta a la hora de escoger carrera.
Ese email tiene, pienso, la forma correcta de pensar.
Es algo sencillo.
Es algo que aprendí escuchando.
Es algo que sabe todo aquel que ansía saber.
Es algo que sabe aquel hombre que habiendo estudiado varias carreras y llegando a director de una famosa multinacional lo manda todo a tomar por culo y se va a la India a aprender y luego manda todo a tomar por culo y vuelve a su vida de empresa y cuando entra en otra empresa sube a lo más alto y cuando está en lo más alto lo vuelve a mandar todo a tomar por culo y se dedica a recorrer mundo casi con lo puesto y….
por el camino…
vive,
vive,
y vive.
Vive de forma libre.
Vive aprendiendo a vivir.
¿Vale?
Pues vale, y lo que le conté a Unai, si quieres, te lo cuento a ti también.
¿Oh sí? ¿Cómo?
Muy fácil.
Si eres uno de los 444 compradores del Manual, responde este email y el lunes 12 a las 12 te lo mando como regalo.
Si no lo has comprado, lo compras antes del lunes 12 a las 11:59 y lo recibirás como regalo.
Un manual hacia la grandeza
PD: Opinión no solicitada posiblemente inventada del Manual:
Hola Antonio, me gustaría saber lo que le respondiste a Unai.
Por cierto, acabo de volver de mi primer retiro de yoga y meditación en la India y te estaré siempre agradecida por las puertas que me abriste cuando te escuché en el podcast con Ángel Alegre y luego cuando me compré y leí tu Manual.
Aún me queda mucho camino por recorrer pero estoy en ello y ya me ha cambiado la vida.
Un abrazo. Yolanda P. M.
PD2: Aprender de uno mismo significa tener la capacidad de observarse y de deducir, a partir de la observación, el estado en el cual funcionamos y lo que necesitamos corregir del mismo. Para poder observar nuestro interior, la herramienta fundamental es la concentración. Jacobo Grinberg