¿Estás seguro?
No lo creo.
Repito. ¿Estás seguro?
Bien, entonces continúa.
Ayer me preguntaba Kasia cómo se puede acelerar el proceso de la riqueza.
Cómo acelerar sus resultados.
Le respondí que conociendo cómo funciona el do re mí fa sol la sí.
Déjame explicarme.
La razón por la que ganamos el mismo dinero,
nos molestamos de la misma forma cuando nuestro jefe nos dice esto o aquello,
suspiramos con impotencia cuando estamos en un atasco,
nos entra bajón cuando es domingo y mañana toca otra vez trabajo,
nos entra tristeza cuando pensamos que tenemos 22 días libres de 365,
nos entra ansiedad cuando visitamos un paraíso en verano y sabemos que tenemos que volver «a la realidad»,
y cometemos los mismos errores una y otra vez en los diferentes aspectos de nuestra vida…
es porque no sabemos subir al siguiente nivel.
ESTAMOS ATASCADOS EN UN NIVEL DE LA PARTIDA.
Por ahora quiero que sepas que la realidad que estás viviendo funciona por niveles.
Niveles más arriba o niveles más abajo.
Por encima de ti, hay niveles.
Por debajo de ti, hay niveles.
El problema es que cuando desconoces esto, te pasas toda la vida en el mismo nivel.
Las personas que conocen esto (o lo intuyen), saben subir de nivel y tienen cuidado de no bajar de nivel.
Atención aquí.
Tú estás en el mismo nivel porque ante las mismas circunstancias, tú reaccionas de la misma manera.
Más atención aquí. Quiero que mientras lees esto respires conscientemente sintiendo cómo pasa el aire a través de tus fosas nasales.
hazlo. venga. es gratis.
Si UNA SOLA VEZ reaccionaras de una forma distinta a la habitual, entrarías de repente, por unos segundos, en una nueva realidad, en un nuevo nivel, en una nueva pantalla.
Durante UNOS SEGUNDOS se te permitirá meter la cabeza en una realidad superior.
Si tu acción es aislada, subirás a esa pantalla, la verás, y volverás a bajar a tu pantalla.
Y en secreto, en tu mente, en tu cama, en la oscuridad de la noche, te preguntarás por qué hay personas que están en ese nivel, y tú… no.
Imagina conmigo.
Imagínate que vives en un barrio deprimido de Madrid,
donde la gente anda encorvada,
donde la gente trabaja muchas horas al día pero no llega a fin de mes,
donde la gente piensa que si ganas 10.000 € al mes eres un tramposo,
donde la gente piensa que si ganas 100 mil al mes es porque haces algo ilegal,
donde la gente dice «qué pasa tronco» en 7 de cada 4 ocasiones,
donde la gente lleva como deporte el beber cerveza y fumar,
donde la gente habla mucho de lo cabrones que son los políticos,
¿Me sigues?
Imagínatelo con detalle.
Ponle nombre a ese barrio.
Ponte una profesión.
Imagina tus días desde que te despiertas hasta que te acuestas.
Imagínate que esa es tu realidad todos los días.
Todos los días ves a las mismas personas.
Todos los días vas a los mismos lugares.
Todos los días hablas de los mismos temas.
Todos los días, si es que lees libros, lees el mismo tipo de libros, libros por supuesto que te mantienen en tu misma realidad.
Todos los días recibes la misma información.
Los mismos periódicos.
Las mismas series de Netflix.
Las mismas personas.
Imagínatelo. Esa es tu realidad.
[ Ese es tu do re mí fa sol la sí ]
Todos los días. Todos los meses. Todos los años.
Vale.
Ahora imagínate que un día, sólo un día y nada más que un día, por alguna razón, vas a un barrio rico de Madrid.
Y en lugar de ir dormido y sumido en tus propios pensamientos, vas despierto, consciente y presente.
y como vas presente te fijas en que
la gente viste de una determinada manera, quizás más armónica, más conjuntada, más basada en patrones de belleza clásicos,
te fijas que la gente camina recto,
te fijas en que la gente en lugar de quejarse, actúa,
te fijas que las personas tienen una dirección. Pareciera que saben a dónde van. Pareciera que siempre tuvieran un plan en su cabeza.
te fijas en que las conversaciones no son repetitivas, sino que hablan de proyectos, y de inversiones, y de números, y de sexo, y de dinero, y de belleza, y de lugares, y de viajes, y de creatividad, y de personas nuevas que han conocido, y de errores que han cometido y de las formas de corregirlos, y de responsabilidad, y de mentalidad,
te fijas en que las tiendas, las casas, los coches, hasta las malditas pastelerías tienen otra cara, tienen otro aspecto, tienen más matemática, más geometría, más belleza,
te fijas en que hay grupos de personas donde uno habla y otros escuchan con atención,
te fijas.
te fijas.
te fijas.
Y entonces, tú que has visto eso durante ese día Y SÓLO ESE DÍA que estabas de visita, luego vuelves a tu realidad.
Y al volver a casa a tu barrio, lo normal es que olvides lo que has vivido. Lo normal es que te sumerjas en tus pensamientos. En tu vida. En tu realidad.
Pero si ese día no eres normal, recuerdas lo que ha pasado. Piensas en ello. Lo analizas.
Y entonces te das cuenta de que durante un día has asomado la cabeza a una realidad superior. A una nueva pantalla. A un do re mí fa sol la sí en una octava más elevada. En una frecuencia por encima. En un tono más agudo.
Y entonces, si ese día eres normal, te dirás que esa no es tu realidad. Que tú no perteneces ahí.
Pero si ese día no eres normal, te preguntarás: ¿Cómo podría hacer esa realidad la mía? ¿A mi modo? ¿Con mi personalidad? ¿Cómo podría seleccionar lo mejor de esa realidad, lo que a mí más me gusta, y hacerla parte de mí?
Vale.
Ayer me preguntaba Kasia cómo se puede acelerar el proceso de la riqueza.
Cómo acelerar sus resultados.
Te respondo.
No te voy a repetir que prestes atención porque sé que ahora la tienes.
Te respondo: En lugar de reaccionar de la misma manera ante los mismos estímulos…
Actúa como actúan las personas en el nivel superior.
Actúa de forma consistente, de forma sistemática, de forma cotidiana, como las personas que operan en la realidad superior que quieres alcanzar.
Si quieres acelerar el proceso de la riqueza, en lugar de actuar de forma aislada, en lugar de generar un pico aislado en el gráfico de tu vida, en lugar de meter la cabeza durante un día por error en una realidad superior…
hazlo consistente.
hazlo consciente.
hazlo tu presente.
En lugar de que sea un gran pico aislado… hazlo gradual.
Consistente y gradual.
Consistente, gradual… y ascendente.
Ey. Escucha.
He escrito un manual.
Se llama Un manual hacia la grandeza.
Hasta hoy, exactamente 336 personas lo han comprado aunque durante meses lo he mantenido casi en secreto.
Está en una realidad superior a la que viven la mayoría de los mortales y se compra aquí.
Y recuerda:
Si hoy eres normal, te dirás que esa no es tu realidad. Que tú no perteneces ahí.
Si hoy no lo eres, actuarás como actúan las personas en un nivel superior.
Lo comprarás con la cara relajada.
Lo recibirás.
Lo abrirás.
Mirarás el índice.
Tratarás de obtener la información de la forma más precisa posible.
Te quedarás con lo que más te aporta en este momento de tu vida.
Lo pondrás en práctica día a día, semana a semana, mes a mes, año a año.
Y si lo haces de forma persistente, consciente, gradual, irás surfeando la realidad.
Cada vez más arriba. Cada vez más alto. Cada vez más sutil.
Y ahora… quien quiera entender que entienda.
PD: hoy a las 18 h hago directo para todos los compradores del manual, donde contaré dónde he aprendido lo que he aprendido.
5 minutos antes de las 18 horas recibirás un email.
PD2: Opinión del manual no solicitada, posiblemente inventada:
Tu manual me ha hecho sentir bien como sólo ocurre algunas veces durante todo un año. Gracias.
Y ya que estamos con los agradecimientos, te agradezco infinitamente ese apartado que me pareció tan obvio al verlo; no tenía ni idea de lo mal que agradecía ni de lo fácil que era equivocarse.
Por otro lado, a pesar de haber bebido de muchas de las fuentes de las que has bebido tú, puedo decirte que no se me ocurre mejor forma de ordenar y condensar todo ese conocimiento con las perlas justas y necesarias.
¿Pero sabes, sobre todo, para que me va a venir de lujo tu manual?
Llegará el día en mis hijos me preguntarán por qué hago lo que hago, y me juzgarán por ello, y tratarán de hacer lo contrario (ya sabes, la naturaleza humana es extremadamente sencilla y predecible).
Ese día, iré a por tu manual, lo pondré sobre su mesa y les diré:
«Estas son las normas del juego de la vida y algunas de sus fuentes, vosotros no tenéis que seguir lo que yo hago, tenéis que conocer las normas y aplicarlas según vuestro criterio. Por algo vuestra vida es vuestra.»
No sé si este libro llevará a la grandeza, yo soy más de buscar la simpleza (aunque quizá sean lo mismo), pero doy fe de que llevará a quien lo lea a una toma de consciencia que no podrá olvidar sin más.
Gracias por crearlo, darle un valor, y ponerlo al servicio de los demás.
Pero, sobre todo, gracias por solucionarme la vida como futura madre de adolescentes.
¡Un abrazo!
María.
PD3: Un manual hacia la grandeza.
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