• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal

Ricos y Libres

Por Antonio Herrero Estévez

  • Manual
  • Retiro

El arte de pedir ayuda

Antonio Herrero Estévez · Jun 22, 2026 ·

Estoy a punto de leer algunas de las palabras más importantes que he escrito.

*****

 

Por si no lo he dicho ya, yo estoy aquí para contarte el camino hacia la grandeza que estoy descubriendo.

El camino de verdad. Sin tonterías. Sin mentiras. Sin juegos. Sin trucos.

Un camino simple basado en la comprensión de la naturaleza y de sus principios.

Un camino de conocimiento correcto, esfuerzo correcto y consecuencias.

¿Vale? Vale, y en este camino hacia la grandeza hay una parada obligada:

 Pide ayuda a otras personas

 para hacer/ser aquello que necesitas.

La mayoría de las personas no sabemos pedir ayuda, y lo dramático no sólo es que no somos conscientes de no saber sino que lo vemos como un símbolo de debilidad.

Lo dramático y desgarrador es ver a una persona caer o incluso morir por no atreverse a pedir.

¿Te cuento un secreto? Pedir ayuda es un estado de la consciencia.

Bien, ¿qué es pedir ayuda?

Pedir ayuda es invitar a las energías a tu alrededor que se unan a tu energía para lograr una energía más armónica o mejor o más concentrada o mayor. Un estado superior.

¿Cómo se pide ayuda?

Pedir ayuda es algo ciertamente complejo.

Para pedir ayuda primero tienes que ser consciente de que necesitas ayuda.

Una vez que eres consciente de que necesitas ayuda, tienes que creer que mereces ser ayudado.

Una vez que crees que mereces ser ayudado, tienes que aprender a atreverte a pedirla.

Atreverte a pedirla significa romper un bloqueo interno que te acompaña desde tu niñez y quizás incluso de antes, un bloqueo que se produjo cuando quisiste decir algo pero no lo dijiste, cuando necesitaste algo pero no lo pediste, cuando pediste algo importante pero no se te dio.

Una vez que la pides, tienes que ser saber ser ecuánime ante la respuesta.

Una vez que eres ayudado, tienes que saber ser ecuánime ante los resultados.

Pedir ayuda es un arte, y como todo arte, debe ser practicado.

Hay muchas formas de pedir ayuda pero todas son en esencia lo mismo.

Si estamos en un trabajo o en una relación o en una vida que no nos gusta, pedimos ayuda cuando leemos un libro que nos ayude a cambiar de situación.

Si tenemos la mente descentrada y unos hábitos de autodestrucción, pedimos ayuda cuando buscamos a un maestro de meditación.

Si tenemos un cuerpo que no nos gusta, pedimos ayuda cuando pagamos a un profesor de yoga o de calistenia o un entrenador.

Si tenemos poco dinero en el banco, pedimos ayuda cuando buscamos un curso o un mentor.

Si tomamos mala decisión tras mala decisión, pedimos ayuda cuando buscamos que alguien nos enseñe a pensar mejor.

Si no tenemos una casa donde sentirnos seguros, si no tenemos una cueva, si no tenemos un hogar, pedimos ayuda cuando buscamos solución.

Si tenemos la casa sucia, pedimos ayuda cuando contratamos a alguien que venga a limpiar para que todo se vea más bonito más ordenado, superior.

Si tenemos la casa a medio terminar, pedimos ayuda a nuestros amigos o a los obreros para acabar.

Si tenemos una buena idea y queremos desarrollarla, pedimos ayuda cuando formamos un equipo.

Tenemos que aprender a pedir ayuda.

Tenemos que aprender a ser merecedores de cada vez más y mejor ayuda.

Si no tenemos exactamente la vida que queremos es porque tenemos la creencia errónea dentro de nosotros de que solos podemos hacerlo mejor.

Si algo refleja con claridad el sufrimiento del ser humano en los últimos años, es su sensación de estar solo aún estando rodeado de millones de personas.

Si algo refleja la ruptura de una pareja, es la sensación que tienen ambos de no poder ayudarse mutuamente.

Si algo refleja la falta de la verdadera amistad, si algo refleja fielmente la soledad, es el quedar con tus «amigos» sólo los fines de semana para emborrachar, y cuando necesitas ayuda de verdad, te das cuenta de que no la tienes o la tienes que pagar.

Vale, podría contar muchas cosas más al respecto, muchos ejemplos, muchos casos, muchos «cómo lo estoy haciendo».

Podría contarte cómo Clara, Marina, Iván, Kasia, Raquel, Alex, Nati, Andrei, Alberto, Celeste, Jorge, Nacho, Antonio, en los últimos meses me están ayudando.

Cómo a algunos los estoy pagando.

Cómo otros vienen como amigos.

Cómo otros como voluntarios.

Podría contarte cómo por qué nada de eso importa.

Podría contarte por qué el dinero no es un factor importante.

Podría contarte por qué lo normal es no darte cuenta de que necesitas ayuda hasta que es demasiado tarde.

Podría contarte cómo a menudo hacemos cosas que van directamente en nuestra contra por no atrevernos a decir: esto, exactamente esto, es lo que necesito. ¡Y no eso! Algo que hacemos todos sin querer. Sin darnos cuenta.

Pero no lo voy a contar aquí.

Sería demasiado largo, demasiado complejo, demasiado gratis, demasiada ayuda no solicitada.

El lunes 22 de julio a las 18 h haré una videollamada contando mi experiencia en esto de pedir ayuda.

 

Y ahí, sí, será gratis, gratis para los 640 compradores del Manual que quieran escucharlo y pinchen aquí.

Copyright © 2026 | BLOG | Legal | Condiciones de Contratación