• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal

Ricos y Libres

Por Antonio Herrero Estévez

  • Manual
  • Retiro

Pensamiento a largo plazo

Antonio Herrero Estévez · Jun 12, 2026 ·

Hay un anillo que gobierna a todos los anillos: Pensamiento a largo plazo.

Cuando era niño, en el colegio nos decían que al llegar a casa estudiáramos unos minutos todos los días, y para mí eso, por entonces, para mi mente de niño, para mi mente aún no fértil, no tenía sentido.

Para mi mente infértil era mucho mejor no hacerlo y vivir en un constante estado de ansiedad.

Cuando rondaba los 16-18 años fui por primera vez a un gimnasio a entrenar.

Al preguntar al monitor cuándo obtendría resultados, él me dijo que unos 6 meses (hoy sé que eso es mentira, pero ese es otro tema).

Y a mí eso, por entonces, para mi mente de niño, no tenía sentido.

¿3 meses? ¿6 meses? Yo quiero las cosas ahora.

Para mi mente de niño era mucho mejor no entrenar semanalmente, querer las cosas ahora y ver, pasados los meses, y los años, y los lustros y las décadas, que mi cuerpo era el mismo o peor.

De hecho recuerdo a la perfección una sensación.

Quizás mi primera toma de contacto con la realidad.

Si a ese gimnasio fui supongamos en enero y el monitor me dijo que sobre 6 meses notaría resultados, recuerdo como si fuera ayer que, cuando llegó junio (6 meses) y yo no había entrenado, pensé:

Ostrás. 

Ya hemos llegado a esa fecha que parecía tan lejana.

Si hubiera hecho lo que tenía que hacer, ahora mi cuerpo sería diferente.

Fue a partir de ese momento cuando se empezó a sembrar en mí la semilla del pensamiento a largo plazo. Semilla que tardaría en florecer aún bastantes años.

Me empecé a dar cuenta de que el tiempo pasaba tanto si tú estabas de acuerdo como si no.

Me empecé a dar cuenta de que unas acciones conducían a unas consecuencias, y que la falta de las acciones conducía también a unas consecuencias.

Y es que ya te lo conté en una ocasión, pero una vez leí un libro que decía así:

Si invirtieras el 10 % del tiempo que pasas buscando sexo o dinero, en meditar, ya estarías iluminado.

Por eso, sólo hay dos cosas con las que nos deberíamos casi obsesionar.

Cosa 1) Empezar a realizar la acción correcta.

Cosa 2) Esperar.

Debemos comprender que las cosas verdaderamente beneficiosas llevan su tiempo de maduración.

Que lo bueno se va descubriendo progresivamente.

Que un día, queramos o no queramos, diremos: ya hemos llegado a esa fecha que parecía tan lejana.

Y que sólo depende de nosotros lo que veamos en ella.

 

Por cierto.

Un Manual hacia la grandeza.

100 €.

Entrega en 24/48 horas en España.

7 capítulos.

60 apartados.

+ 600 ventas.

Dos ideas de fondo: Mejora en los aspectos más importantes del ser humano. Pensamiento a largo plazo.

Copyright © 2026 | Ricosylibres.com | Legal | Condiciones de Contratación