Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa…
Voy a contarte una reflexión.
Una reflexión que, en caso de caer en tierra fértil…
En caso de ser comprendida…
Hará que ocurran cosas en nuestra vida.
Cosas buenas.
Un hombre maduro, (hombre maduro es aquel que empieza a dar los frutos que lleva dentro) un hombre superior, (un hombre superior es aquel que gobierna su propia energía y tiene una dirección), comprende la importancia de cuidar su rosa.
¿Qué significa eso de «cuidar su rosa»?
Mira,
el otro día fui a cortarme el pelo, y como el peluquero siempre va perfectamente arreglado y su negocio va viento en popa y como a mí me llama la atención la gente que hace las cosas bien, pues le pregunté cómo lo hacía.
Cuál era su método, cuáles eran sus hábitos.
Entonces… el peluquero me contó algo:
Un hombre puede llevar su vida regular, bien o excelente.
Un hombre disciplinado y que quiere la excelencia debe ocuparse de que todo a su alrededor esté exuberante.
De que todo lo que toque, sea mejor.
Si tiene un cuerpo, su cuerpo está fuerte, aseado y con salud.
Si tiene una mujer, su mujer se siente feliz.
Si tiene una casa, su casa está perfecta.
Si tiene un perro, su perro tiene el pelo brillante, está fuerte y sano.
Si tiene un negocio, su negocio está al día.
Si tiene dinero, su dinero está a su máximo potencial.
¿Vale?
Vale.
La rosa, amigo virtual, es la vida.
Tu vida.
No la de otros, la tuya.
La rosa, eres tú, tu cuerpo, tu consciencia, tu pareja, tu esfuerzo, tu energía, tu foco, tu dinero, tus amistades, tu familia, tu entorno.
Y tú puedes regar la rosa y que la rosa esté exuberante, o puedes no regalarla…
Y dejar que se marchite.
muera.
desaparezca sin dejar rastro de lo que un día pudo ser.
Esa, para mí, es la energía de la masculinidad bien entendida.
Ese, para mí, es el camino.
Bien, hoy a las 18 horas haré una sesión de cine donde contaré lo que he aprendido sobre masculinidad.
En esa sesión contaré cosas valiosas como:
– Contaré cómo gobernar tu energía.
– Cómo tener foco y dirección.
– Por qué en los Proverbios 31-3 de la Biblia, dice textualmente: «No des a la mujer tu vigor».
– Contaré…
Oh. Oh.
¿Sabes?
Cuando menciono estos temas en los retiros, así de pasada porque no es mi tema principal, así como sin decirlo, así como sin querer, son muchos hombres, y aún más mujeres, que levantan las orejas, me miran, se me acercan y dicen:
¿Puedes explicarme esto?
Claro que puedo, —te respondo—.
Puedo, si compras tu entrada de cine hoy a antes de las 17:55 h.
¿Dónde?