El otro día, durante el último retiro de meditación, se me ocurrió una idea potente.
Una de esas ideas tan potentes que te incomodan.
Y como en los retiros no puedes ni hablar ni escribir (ni descargar tu energía por otros medios if you know what I mean), tienes que convivir con tu propia idea hasta que sales del retiro, llegas a casa, y la escribes.
Y quiero que sepas que lo que voy a decirte hoy es algo que, si lo aplicas, vives miles de vidas en una.
Es la vida del rico.
La vida del monje.
La vida del consciente.
La vida de las personas de alto rendimiento.
El problema… es que casi seguro lo que voy a decirte no te sirve de nada.
No te servirá de nada a menos que seas capaz de mantenerlo en el tiempo de forma natural y espontánea, sin que cada día suponga una batalla sin tregua contra ti mismo y contra el rumbo de tu pesado buque de carga, que va hacia una dirección desde hace años y, tú, por ignorancia, crees que puedes alterar su rumbo de forma fácil dando un volantazo al timón.
Y no.
La vida no funciona así.
La energía no funciona así.
Los buques de carga no funcionan así.
Los hábitos no funcionan así.
Sólo lo podrás mantener en el tiempo de forma natural y espontánea si primero has construido un tipo de mente/consciencia/agüarness que lo soporte.
Así que si no es tu caso que tienes esa mente fuerte y alerta…
Primero constrúyela.
¿Que cómo? —Me preguntas—.
Oooh, amigo virtual. Qué buena pregunta la tuya.
Con meditación correcta y paciencia. —Te respondo—.
Bien, dicho esto, te reto.
Te reto dos veces cabronazo*.
Te reto a que la próxima vez que tengas una idea semilla (una idea semilla es «cualquier pensamiento nuevo, diferente al tipo de pensamiento bucle/repetitivo que tenemos a menudo») la apuntes en tu agenda/cuaderno en menos de 24 horas y, o bien la hagas realidad durante el mismo día, o bien en menos de 24 horas establezcas por escrito cuándo la harás realidad.
Ejemplo 1: tengo el pensamiento «cambiar bombilla del salón». Según lo tengo lo apunto en la agenda y, en menos de 24 horas, cambio la bombilla del salón.
Ejemplo 2: tengo el pensamiento «escribir un libro». Según lo tengo lo apunto en la agenda y, en menos de 24 horas, escribo en la agenda en qué día y hora lo empezaré a escribir.
¿Vale?
Vale.
Y ahora te cuento algo importante.
Importante para mí, ya me entiendes.
Todo lo que estoy construyendo, TODO, ha sido gracias a este aprendizaje:
100 €.
Entrega en 24 / 48 horas
PD: ¿Te has preguntado qué harías si tuvieras el 100 % de tu atención y de tu energía a tu propia disposición? ¿Qué lograrías? ¿En qué ser humano te convertirías? Precisamente ese es mi sueño más grande. Mi meta más anhelada. La razón principal de por qué hago tantos retiros y medito tanto en casa. Pues, cuanto más medito, más mejoro mi procesador y mi atención y, por lo tanto, más aumenta mi capacidad de trazar líneas rectas entre lo que pienso y lo que hago.
«La línea más corta entre los puntos a y b». Página 106 del manual. Capítulo 5 «Mente sana y fuerte». Apartado 6.
PD2: * Busca en youtube «Dí qué una vez más».