Si quieres vivir de escribir, ten una vida que merezca ser contada.
Eso es todo.
Ayer, en la charla sobre el arte de escribir que di para la comunidad, les conté que para escribir y vender tienes que tener una vida rica en matices y vida.
Una vida que otros quieran leer.
Al escribir tienes que entretener.
Engatusar.
Enamorar.
Dejar con curiosidad.
Al escribir tienes que elevar al lector de donde está.
Tienes que hacerle ponerse de puntillas y ver por una ventana.
Y esto que te estoy diciendo lo han sabido todos los grandes escritores de la historia (y lo sé porque simplemente no podría ser de otra manera).
Hemmingway o como se escriba lo sabía.
Cuando viajé por América raro era el país y el lugar donde no me encontraba un cartelito que decía «Hemmingay estuvo aquí».
Lo sabía Cervantes.
Según chatgpt Cervantes a los 23 había estado en una guerra. Poco después fue capturado por piratas. Poco después trabajó para el gobierno como recaudador (un gobierno que casi con seguridad odiaba).
Lo sabía John Kennedy Toole.
Lo sabía Bukouski o como se escriba.
Algunas personas quieren ser escritoras cuando lo más emocionante que hacen es pasear al perro 7 minutos al día.
**¿Ya mas meado? Pues venga, pa casa, que tengo que escribir.**
No joder.
Coge al puto perro, súbelo en una autocaravana y vete a recorrer Europa.
Verás como así escribes cosas que alguien quieran leer.
El otro día vino a visitarme a la finca Enver, un Alemán de treintaypocos que conocí en mi último servicio de voluntariado en el retiro de meditación.
Un tío tan curioso que a los dos días de hablar con él (de escucharle, más que de hablar) le dije:
Tío, eres el hombre más libre que conozco.
Eres jodidamente inspirador.
Enver me contaba que a los 20 años estaba en la universidad escuchando a un hombre mayor decir cosas que él mismo no había puesto en práctica.
Decía que ese hombre mayor, ese profesor, ese sistema de enseñanza, le recordaba a la autoridad paterna, a la autoridad del gobierno.
Le recordaba al «esto se hace así por mis huevers, y no cuestiones nada que te pego».
Años más tarde acabó la carrera y dijo:
**perfecto, ya tengo una carrera, no tengo ni idea de nada, no sé hacer nada, tengo 24 años y soy un completo inútil, no he aprendido ningún tipo de conocimiento práctico que pueda hacer mi vida mejor.**
**Necesito saber cosas. Necesito saber construir mi casa. Necesito poder ayudar a otras personas. Necesito conocimiento práctico y útil.**
Entonces Enver se fue de aprendiz durante 3 años a una carpintería.
Cuando terminó, sabía cosas.
Trabajó un poco. Hizo algo de dinero. Compró una autocaravana Mercedes de los 80 con cientos de miles de km pero resulta que esas autocaravanas son capaces de dar la vuelta al cuentakilómetros un par de veces antes de explotar.
Llenó su autocaravana de herramientas de carpintero.
Viajó por Europa, haciendo trabajos aquí y allá.
En los últimos años ha estado el Portugal.
Ha dormido en las playas, frente a todos los mares que pudo encontrar.
Ha recorrido Portugal de arriba abajo haciendo voluntariados en fincas de Permacultura, en comunidades, en albergues.
Por el camino ha hecho cientos de trabajos a cientos de personas.
Hazme unas escaleras de madera.
Arréglame este mueble.
Constrúyeme un gallinero.
Créame una sauna para 12 personas para mi finca de Ávila 🙂
Enver es un hombre libre.
Tiene un pensamiento libre.
Un pensamiento propio no parasitado.
Por eso Enver puede escribir. Y gustar. Y hacer soñar. Y vender.
Mira, esta mañana he despertado en el Parador de Gredos.
Llevaba tiempo queriendo hospedarme aquí y además quería dar una sorpresa a mi padre.
A las 6 y pico ducha de agua fría, medito una hora y sobre las 8 me pongo a mirar correos y hacer algunas historias en el ordenador.
Entonces, cuando llevaba unos 10-15 minutos liado me fijo por el rabillo del ojo en la ventana.
Está amaneciendo, todo ahí fuera en el cielo está rojo y violeta y amarillo y negro y yo ahí,
como un gilipollas,
frente al ordenador.
Entonces me digo a mí mismo:
****¡¡¡vamos vamos Antonio que se te escapa la vida!!!****
Cierro el ordenador y voy a la montaña.
Y caminando caminando se me ha ocurrido esta bonita historia que contar y lo mismo, quizás, a ti al leerla te da por soñar.
¿Lo ves?
Vivir es fácil.
Lo único que tienes que hacer es estar seguro de que estás viviendo.
Escribir es fácil.
Lo único que tienes que hacer es escribir. Escribir cada día de tu vida hasta el día en que mueras.
Vender es fácil.
Lo único que tienes que hacer es…
Bueno, basta ya.
Gobierna tu vida https://www.ricosylibres.com/gobierna-tu-vida/
Según yo, la agenda más importante que existe en España ahora mismo.