El domingo al entrar en la comunidad tras la vuelta del retiro leí algunos mensajes.
Uno de ellos era de un tío que entre otras cosas decía que le parecía una barbaridad el que hubiera desaparecido 10 días.
Le parecía una barbaridad que me hubiera ido 10 días a meditar cuando la comunidad estaba aún en pañales según él.
En su mente el hombre pensaría: ¿Cómo te vas 10 días a no hacer nada con la de cosas que hay que hacer?
¿Cómo nos haces esto? ¿Cómo eres tan descarado?
¿Cómo te atreves a marcharte 10 días cuando te he pagado 8 pedazo de eurazos por este mes?
¿Cómo dejas a más de 300 personas a la deriva para irte a un retiro de meditación cuando lo que se supone que deberías estar haciendo es estar aquí con nosotros hablándonos de meditación?
Primero pensé en hacerle un favor y banearle porque mostraba mediante sus acciones ser completamente impermeable a mis intentos de transmitirle conocimiento (
**knowledge proof**) y porque al no estar preparado para estar en mi comunidad estaba malgastando su dinero y su tiempo y su vida y eso es lo último que yo quería.
Luego en cambio pensé algo mejor.
Pensé en enseñarle algo valioso ya que me había pagado precisamente por ello y mi deber en este momento es servirle.
Pensé que independientemente de que yo sabía de que en sólo unos días le había dado al menos 100 veces más valor que el precio que había pagado por ello y que los muchísimos mensajes de agradecimiento que recibía constantemente de otras personas no hacían más que confirmarlo y que si él fuera sensato y observador observaría con paciencia y disfrutaría de la comunidad y de sus posibilidades y aún sabiendo que su actitud de absoluta falta de agradecimiento por todo lo que había recibido antes y recibiría después era sólo producto de su circunstancial ignorancia y miedo y producto de una visión de escasez en lugar de la visión de abundancia que con tanto ahínco trato de mostrarle,
pensé algo curioso.
Al leerle pensé: si quieres ser libre no aceptes las opiniones de un esclavo.
Al leerle pensé: ¿cómo podría un ser humano libre hablar de libertad si actúa con esclavitud?
¿Cómo pretende este buen hombre que le hable de libertad en un proyecto que se llama Ricos y Libres no por casualidad, si no la ejerzo yo mismo?
¿Cómo pretende que le hable de ventas si actúo como si no supiera vender?
Fíjate, cuando en 2020 estaba trabajando como director de afiliación de un conocido periódico español, me iba cada 4 meses de retiro.
Cada 4 meses escribía a mi jefe y le decía:
**me piro 10 días a meditar, a la vuelta seguimos,** y mi jefe, que me conocía bien pues era él el que me había pedido por favor que fuera a colaborar con su periódico,
respondía:
**¡¡disfruta!! A la vuelta me cuentas.**
Yo ganaba un fijo más comisión y era el principal interesado en que ese proyecto creciera y arrojara containers de dinero, pero todo eran risas y billetes y meditaciones hasta que entró un tío nuevo al que le pusieron de jefe de mi sección.
Yo no sé nada de empresas y no sabía que las empresas funcionan así.
Resulta que como el proyecto del que yo me encargaba estaba dando muchísimo más dinero de lo que ellos esperaban, le trajeron a él que no sabía nada de lo que yo hacía pero se supone que sí sabía de números y gestión para ver si conseguía que la vaca diera más leche.
Más horas empleadas en exprimir a la vaca = más leche,—pensaría él en su cabecita de pobre.
El caso es que ahora yo tenía que rendirle cuentas a él y entonces llegó el momento.
Un día le escribí un email y le dije:
**me piro 10 días a meditar, a la vuelta seguimos.**
Al volver no me dijo nada, sólo le noté raro.
Raro raro.
Raro como un trabajador que odia su trabajo y no entiende dónde está ni qué hace ni cuál es su verdadera misión ahí.
Y cuando 4 meses después le volví a escribir:
**me piro 10 días a meditar, a la vuelta seguimos,** él, al volver, me
**despidió**.
Sin hablar conmigo antes, simplemente me
**despidió** con un email.
«Aunque seas freelance no puedes marcharte así tan a menudo, eso no es de recibo, no es maduro por tu parte»,— querían decir sus palabras.
Yo estaba bastante sorprendido si te soy sincero.
Aunque el proyecto estaba creciendo absurdamente me despidió.
Aunque las personas que yo dirigía hacían lo que tenían que hacer me despidió.
Aunque su jefe (el tío que me contrató) me dijo que mi sección se había convertido (en unos meses) en una de las principales fuentes de ingresos de la compañía para el asombro e incredulidad de todos, me despidió.
Ese hombre no podía soportar que me fuera de retiro de meditación cada X meses con la de cosas que, en su cabeza de hombre ocupado, había que hacer.
Bien, un año más tarde, cuando el tío que me contrató despidió al tío que me despidió, me llamó de nuevo.
Quería que fuera otra vez a colaborar con ellos para encauzar el proyecto que había caído estrepitosamente tras mi despido (aquí te aclaro que no creo que cayera porque resulta que yo fuera el Dios de la afilación y ellos no, sino porque las cosas cada vez estaban más complicadas a nivel general).
Mi respuesta fue que no, claro.
Le dije que por el cariño que le tenía a él de mil amores iba ahí a explicarles lo que yo haría para intentar encauzarlo pero que no iba a volver a trabajar para ellos (ni para ellos ni para nadie) porque ahora me dedicaba en cuerpo y alma a Ricos y Libres y que, por mucho dinero que pudiera ganar ahí, no hay nada como ganar dinero haciendo aquello que te gusta y aquello que aporta verdadero valor a la sociedad.
Entonces quedamos a comer.
El ahora director del periódico y yo hablábamos de la vida y el dinero y la meditación y la creatividad y durante la conversación surgió el tema de mi despido un año atrás.
Me confesó que no entiende cómo me habían podido despedir.
Entonces le dije algo.
Algo importante.
Algo emocionante.
Le dije: ¿Tú sabes lo que significa despedir a alguien que se va a un retiro de meditación?
Es seguramente la mayor estupidez que puede hacer un empresario.
En el futuro (y en el presente en algunos sitios) las empresas incentivarán a sus empleados a que vayan a retiros de meditación.
Un tío que va a meditar está literalmente actualizando su cerebro.
Mejorando todas y cada una de sus funciones cerebrales.
Ahora piensa más rápido. Actúa más rápido. Corrige sus errores más rápido. Ahora tiene menos miedo. Ahora tiene menos ruido. Ahora tiene más valor. Ahora tiene más creatividad. Más capacidad de resolver problemas. Ahora tiene más humor. Ahora tiene menos ira. Ahora se comunica mejor. Ahora se relaciona mejor con los demás empleados.
Despedir a un tío porque se va a meditar es como despedir a un tío porque se va a hacer un máster en Harvard, sólo que más barato, más transformador y con efectos más inmediatos en todas las áreas.
Es como expulsar de los Juegos Olímpicos a un atleta porque está entrenando para ellos.
Es como cortar un árbol que has plantado porque está creciendo.
Es como expulsar de clase a un niño porque está aprendiendo.
Es como salir de una inversión porque tu dinero se está multiplicando.
Cuando alguien se va a un retiro de meditación tiene un valor de X y cuando vuelve tiene un valor de X + Y y, si tú sigues pagándole lo mismo que antes de irse al retiro… ¿qué pasa?
A ver, a ver, a ver, vamoh a calmarno primoh,
si el valor de un producto aumenta y el precio se mantiene, ¿qué pasa?
**¡¡¡QUE ESTÁS COMPRANDO ALGO MÁS BARATO PEDAZO DE ANIMAL!!!**
Comunidad Ricos y Libres https://www.skool.com/ricosylibres/about?ref=cb80fa4b7a06420dbbd15f4392ecc7e5
Haz lo que te gusta, ten una mente en calma y mucho dinero.
15 dólares al mes.
Los 15 dólares más baratos que has pagado en toda tu vida.
Un lugar donde los seres humanos aprendemos a ser más ricos, más libres, más fuertes, más flexibles, más humildes, más… bueno, basta ya.
P.d.: El 1 de octubre a las 18 horas cierra sus puertas y, cuando las abra, subirá de precio para los nuevos miembros.
P.d.2: Esta tarde a las 18:30 horas guiaremos una clase llamada tal que asín:
La respiración como herramienta para trabajar con el estrés.
Si yo fuera yo, iría, palabrita del niño Jesús.