17:03
Esta mañana estaba desayunando en el Westin de Valencia.
Al llegar me encuentro con decenas de militares canadiences norteamericanos y españoles.
Justo en la puerta guardaespaldas en coches negros y policías militares de dos metros con ametralladoras absurdamente grandes.
Me ha parecido un poco excesivo que Valencia me reciba así para un simple desayuno Ricos y Libres pero oye, es lo que tiene ser importante.
Al terminar el desayuno alguien me dice que recordará este momento mientras viva y yo le digo que hace tiempo entendí que la gracia de la vida era honrar cada momento o al menos intentarlo.
Al terminar la grabación del podcast Sergio me lleva a comer al Gastón, y pruebo un arroz meloso tan rico, pero tan rico, que me dan ganas de pedir un tupper con las sobras de los comensales «para el perro».
Cuando llega la cuenta y me invita me quedó así pensando y digo:
—Me siento en deuda.
**¿En deuda? Qué dices Antonio, ¿en deuda con quién? El placer es nuestro.**
—Me siento en deuda con Dios.
—Me invitáis a Valencia a vuestro podcast, desayunamos en un sitio increíble, hacemos una grabación increíble, me invitáis a una comida increíble.
Al rato me escribe Alfredo y me dice que quiere enviar un regalo.
Madre mía.
Un tío me paga 150 € por desayunar y después me quiere regalar algo.
Al rato veo un mensaje de Hala.
Me dice que está terminando el Manual.
Que trabaja dando clases en un colegio de Madrid.
Que los chavales tienen que conocer esa información.
Me pide que vaya a dar una charla.
Me pregunta mi precio por la charla.
Le digo que las primeras 100 charlas en colegios las daría gracias.
Le digo que pagaría por darlas.
Entre tú y yo, creo que es una sensación rara y agradable eso de sentirse en deuda con la vida.
Te anima a seguir remando, a seguir despertándote, a seguir soñando, a seguir dando, a seguir poniendo las manos para recibir.
Hay tanto que agradecer que no sabes ni por dónde empezar.
P.d.: por avatares del destino del 28 de junio al 1 de julio de 2026 organizo un evento en Granada.
El mismo que hice en 2024 y que gracias a diosito se llenaron las plazas.
En mi hotel favorito del mundo.
El de Lola.
En el mismo hotel que creía que no podría volver a organizar nada porque lo están vendiendo.
Podría decirte que fue increíble pero eso no haría justicia a lo que fue así que no te lo diré y sólo diré que, si yo fuera yo, iría.
La buena vida según yo. 4 días en el paraíso. https://www.ricosylibres.com/granada/
17:24