Hace años mucha gente decía que me parecía a Colin Firth y Orlando Bloom.
A los malditos (y atractivos) Colin Firth y Orlando Bloom.
Muchos es muchos.
Cientos de personas.
Cada fin de semana varias veces.
Recuerdo una vez montando en bici que un tío me gritó:
**¡¡EEEEH COLIIIIN!!**
Cientos de veces (a lo largo de 10 años) en los bares se me acercaba una chica y me decía:
**¿Sabes a quién te pareces?**
Y yo siempre decía:
**no, ni idea, dime.**
Y amigo virtual, es posible que tú pienses que no me parecía en nada.
Es posible que tú pienses que soy más feo que un truño.
Todo eso da igual.
Lo que te estoy diciendo es que cientos de veces, personas diferentes que no me conocía de nada, me dijeron que me parecía a dos tíos que a mí me parecen guapos.
Y sí, sé que esto te importa poco pero voy a contarte algo que te importa mucho.
Durante todos esos años el 99 % de las veces yo me consideraba entre feo, feísimo y normal.
Mi opinión de mí mismo y de mi belleza exterior iba variando según el día.
A veces me consideraba un trol de las cavernas.
A veces el hijo resultante del jorobado de Notre Dame apareado con un trol.
A veces normal.
Y a veces, muy pocas veces, quizás un 1 % de las veces, me considera guapo.
A veces me miraba al espejo y pensaba:
** **
**Joder me cago en la leche si es que soy guapo. **
**¿Por qué ayer me veía como un truño y esta tarde me veré casi como Quasi?**
**¿Por qué no puedo mantener este pensamiento (positivo) de mí sostenido en el tiempo?**
Fíjate.
¿Sabes cuántas veces ligué con alguna de las chicas que se me acercaron a decirme que me parecía a esos tíos?
¿Sabes cuántas veces aproveché la oportunidad que diosito me daba?
Entre cero y ninguna, si mal no recuerdo.
Bueno quizás me estoy viniendo arriba y resulta que sí que
**cayó** alguna que otra, pero que yo recuerde, no.
Ni una.
De esas, al menos, no aproveché ninguna oportunidad.
Y la razón es sencilla.
Como yo no me creía que pudiera parecerme a un tío guapo (y mucho menos ser guapo), no podía aprovechar la oportunidad PORQUE NO LO VEÍA COMO OPORTUNIDAD.
En mi cabeza es como si diosito (en forma de mujer) se estuviera riendo de mí.
Joder piénsalo.
Como si todas las mujeres durante 10 años se hubieran confabulado para reírse de mí.
**JAJAJAJA MIRA A ESE TROL TÍA, vamos a decirle que se parece a un tío guapo y así le hacemos creer que es guapo JAJAJAJA.**
No lo sé, sinceramente no sé qué pensaba, pero el caso es que si la vida va de aprovechar oportunidades yo no las aprovechaba.
Bien, un día, no de repente pero sí gradualmente, la cosa cambió.
Yo exteriormente era el mismo tío, truño o Colin, Quasi u Orlando, normal, guapo o trol, da igual porque como te digo exteriormente era el mismo tío,
pero algo,
interiormente…
**cambió.**
En el juego de la validación empecé a autovalidarme.
En lugar de pensar en cómo otros me veían, empecé a sostener durante más tiempo la opinión positiva que tenía de mí mismo.
Ese 1 % se convirtió en 2 % y un día llegó al 3.
Y esa forma de pensar es la que me permitió creer que merecía cosas buenas.
Pero no por ego, no me malinterpretes.
No en modo psicópata o narcisista, no te equivoques.
Merecer cosas buenas significa merecer crecer.
Crecer como los árboles.
Crecer como las plantas.
Crecer como las semillas en tierra.
Crecer de forma natural, nada más.
Crecer porque el ser humano es un ser que (a no ser que él mismo lo impida desde dentro),
**crecerá.**
Crecer a veces significa que sabes que mereces vivir.
A veces que mereces besar.
A veces que mereces tener buenos amigos que te empujen a ser tu maldita mejor versión y no una rata de laboratorio drogada y domesticada comiendo risketos mientras te enchufas 9 series de Netflix creyendo además que estás haciendo lo correcto.
A veces significa que mereces cagar dinero.
Crecer es crecer, amigo virtual.
En cualquiera de las facetas que esta vida nos pueda brindar.
Para ti crecer puede ser dedicarte a cuidar tus hijos a tiempo completo.
Puede ser viajar por el mundo durante dos años.
Puede ser crear un producto o servicio que ayude a los demás.
Puede ser hacer punto de cruz en tu casa.
Puede ser dedicarte a tocar un instrumento.
Puede ser, incluso, no sé cómo, ni cuándo, ni por qué, elegir trabajar como funcionario.
Las opciones son muchas y vienen de todos los colores.
En fin,
te cuento esto porque todo eso que descubrí sobre crecer y sobre cómo cambiar tu autopercepción y sobre cómo iniciar el proceso de merecer,
lo escribí para que otros pudieran aprenderlo en menos tiempo que yo.
A eso que escribí le puse un lacito.
Le puse un precio atípico para que no pasara desapercibido entre la multitud,
hasta ahora he vendido más de 700 unidades.
Y si te interesa, mira aquí:
Un Manual hacia la grandeza. https://ricosylibres.com/manual-hacia-la-grandeza/
∞
De trol de las cavernas a Colin Firth en 228 páginas.
PD: si tienes una lista de correo gorda y quieres escuchar una proposición indecente por mi parte, escríbeme.
PD2: Y ahora recuerda esto como si tu éxito y felicidad dependiera de ello:
**Sólo sé que soy más guapo cuando no me siento feo.** Fito Cabrales.
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