Para comprender la realidad imagínate que estás jugando a uno de esos juegos de rol por ordenador.
Sentado en una silla frente a tu pc.
En la pantalla, un hombrecito hecho de píxeles que parece real mata monstruos, entra a tiendas, comprar espadas, corre peligros, sube de nivel, muere, renace.
Ahora imagínate que el hombrecito del juego descubre a su vez que puede jugar a un juego de rol.
Que puede sentarse en una silla frente a un ordenador.
Que puede manejar con su ratón a otro hombrecito de píxeles y hacer que pase pantallas y mate monstruos y suba de nivel y muera y renazca.
Tú manejas un hombrecito de píxeles que a su vez maneja un hombrecito de píxeles.
¿Eso sería como estúpido no? Como aburrido, como raro.
Pensarías: joder para que mi monigote juege a un juego de rol con su monigote ya juego yo.
Es más divertido.
Más emocionante.
Entonces, si tú quieres terminar con esta tontería, ¿qué tienes que hacer tú como operador principal del monigote que a su vez opera a un monigote?
Bueno, tienes dos opciones.
Opción uno: haz que tu monigote de píxeles se levante de la silla y se ponga a explorar otras pantallas.
Opción dos: levántate tú de la silla y ponte a explorar otras pantallas.
PD: busco 6 voluntarios para hacer cosas en la finca https://www.instagram.com/stories/highlights/18498027967063983/ (en Candeleda, Ávila) el fin de semana del 25, 26 y 27 de julio.
Si has comprado el Manual y/o has venido a un retiro Ricos y Libres y te apetece operar tu monigote en un ambiente de naturaleza, meditación, esfuerzo desenfrenado y ríos de agua helada,
escríbeme.