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Ricos y Libres

Por Antonio Herrero Estévez

El egoista inteligente

Antonio Herrero Estévez · Ago 14, 2026 ·

Una mujer comenta uno de mis vídeos en Instagram.

**Eres listo ehh lo tuyo es querer ayudar a la gente con un manual que cuesta 100’euros. Libre y rico a costa de los demas!**

Le contesto.

**Hola Mimes. No tengo ninguna intención de ayudar a nadie, sólo busco ayudarme a mí mismo.**

Me contesta:

**pues aún peor.**

¿Vale?

Vale.

Los budistas hablan del egoísta inteligente.

Un egoísta inteligente es aquel que hace muchas cosas por los demás porque en última instancia sabe que eso le hace feliz a él.

No hace las cosas por los demás sino que las hace por él, pero por el camino los demás también se benefician.

Esa es la magia de la vida.

Tú ayuda a los demás mucho porque eres un cerdo egoísta.

Tú cede el asiento a otras personas porque eso, en el fondo, te hace feliz a ti.

Tú dale el pedazo de tarta más grande a tu compañero que verás que así no sólo tendrás un pedazo de tarta sino que además te darán otras cosas que antes no tenías.

El egoísta ignorante es aquel que aún está recluido en sí mismo.

Es presa de su propia ignorancia.

De su propia estupidez.

De su falta de comprensión de las leyes del universo.

Es aquel que no comparte con otras personas porque piensa que si se lo queda todo él será más feliz y, como consecuencia, no sólo tiene menos sino que es más infeliz.

Es aquel que sabiendo que puede ceder el asiento a otros que lo necesitan más que él piensa:

**no, me siento yo que estoy de lo mío**, y en consecuencia se queda triste toda la tarde.

El egoísta inteligente es aquel que se hace rico, pues sabe que cuanto más rico se hace más feliz es y, por el camino, de rebote, más contribuye a los demás.

El egoísta ignorante es aquel que permanece pobre.

El egoísta inteligente es aquel que aprende a nadar para salvarse a sí mismo y, por el camino, de rebote, puede salvar a los demás.

El egoísta inteligente está siempre ocupándose de sí mismo, y como se ocupa de sí mismo y se expande y crece, puede aportar algo a los demás.

El egoísta ignorante está siempre preocupado por los demás.

Se indigna cuando ve un Manual a 100 €.

Se indigna cuando ve a alguien con éxito.

Se indigna cuando ve a alguien crecer.

El egoísta inteligente se ama a sí mismo:

**Yo merezco prosperar en la vida.**

El egoísta ignorante se odia a sí mismo:

**Hola Mimes. No tengo ninguna intención de ayudar a nadie, sólo busco ayudarme a mí mismo.**

****

**Me contesta: **

****

**pues aún peor.**

El egoísta inteligente es su propio amigo. Hace todo lo posible por crecer.

El egoísta ignorante es su propio enemigo. Hace todo lo posible por caer.

El egoísta inteligente sabe vender e intercambiar libremente su valor porque ama el mundo y a los seres humanos y a la libertad.

El egoísta ignorante quiere restringir todo porque no confía en sí mismo y necesita fuerzas externas que le esclavicen para confirmar que el mundo es un lugar hostil.

El mundo exterior que percibe es una extensión de su propia consciencia.

Densa.

Lenta.

Oscura.

El egoísta inteligente ama a los demás como así mismo (Mateo 22:39).

El egoísta ignorante odia a los demás como así mismo.

¿Eso es todo?

Sí, eso es todo.

Un Manual hacia la grandeza. https://www.ricosylibres.com/manual-hacia-la-grandeza/

100 €

Hazlo por ti.

Sé egoísta.

Sé inteligente.

PD: opinión del Manual no solicitada posiblemente inventada:

**Buenos días Antonio, espero que estés muy bien. **

**Me hace especial ilusión escribirte 🙂 y lo llevo pensando unos días de sentarme un momento para darte las gracias.**

**Llevo unos 5 años desde que algo en mí hizo click, y empecé a interesarme mucho por el desarrollo personal.**

****

**Sin embargo en este tiempo he tenido rachas en las que parecía que avanzaba en algunas áreas y en otras me quedaba estancado.**

****

**Mientras tanto vas viviendo las circunstancias que la vida te va poniendo pero ha llegado un momento en mi vida en el que no he querido continuar más así, por etapas, por rachas.**

****

**Ahí es cuando te he conocido, compré tu libro, tu agenda y algo en mi ha empezado a cambiar.**

****

**Todo lo que yo decía «algún día» o «me gustaría hacer esto o intentar esto otro» ahora lo escribo y siento que voy con un rumbo.**

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**Eso del rumbo creo que es lo que más me hacía sufrir, la falta de un propósito superior que le diera sentido a las acciones de mi vida. Siento que cuando te desapegas del resultado y te centras en vivir la experiencia aparece la magia, la magia de vivir, de sentirte vivo.**

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**No tengo claro donde acabaré, yo creo que eso casi nadie lo sabemos, pero sea lo que sea tengo ganas de vivirlo y eso me encanta.**

****

**Creo que si tuviera que definir el impacto de haberte conocido lo diría como: un aterrizaje de todas las ilusiones que estaban en el aire para traerlas a tierra y mediante de unos pasos concretos, marcados y organizados darles forma para tener un rumbo y un propósito.**

****

**Y eso es sin duda apasionante.**

****

**Muchas gracias Antonio.**

**Cuando te escuché decir que habías descubierto la manera de descubrir el potencial humano pensé que era una afirmación quizá demasiado osada. Ahora ya no la veo tan así.**

****

**Un abrazo muy grande y feliz domingo.**

Héctor.

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