Estoy en Marbella pasando unos días y visitando un amigo.
Mi amigo habla poco y hace mucho.
Habla tan poco y hace tanto que está jubilado desde hace años.
Su vida consiste en hacer alguna llamada cada dos o tres días hacer kitesurf por el mundo y cocinar cosas ricas para su amigo Toni cuando viene de visita.
¿Vale?
Vale, cada día recibo emails de gente que quiere llamar la atención.
Preguntan cosas con el único objetivo de postponer su acción.
En lugar de venirse a desayunar y ver un mundo que no podían imaginar o comprar el Manual o la formación o un retiro o qué se yo, ellos escriben emails.
Ellos no lo saben, pero lo hacen porque tienen miedo.
Ellos no lo saben, pero hacerlo les da placer.
Hacerlo les produce una falsa sensación de ATREVERSE Y CRECER y lo paradójico es que no tienen ningún interés en mi respuesta. De hecho, si les respondiese les defraudaría.
**¿Quieres llamar correctamente la atención?** (Y no hablo de la mía joder, hablo de la vida) —Les diría yo—.
**No escribas a nadie.**
**No digas nada.**
****Haz. Compra. Muéstrate. Intercambia valor. Esfuérzate. ****
Ricos y Libres S.L.