Ayer Pilar hizo un comentario en la comunidad que tocó mi patata.
**Me siento menos sola después de leerte! **
**Soy incapaz de venderme y por eso no puedo emprender aunque tenga mil ideas, y buenas.**
**He viajado meses por Bali. **
**Me iría mañana. **
**Llevo 4 años diseñando retreats de todo tipo…y aún no he empezado (me saqué títulos, etc).**
**Quizás soy cobarde, o vaga o en el fondo no sé que quiero…**
**Bueno, que me ha encantado leerte.**
Y es que resulta que hay algo que los bebés y los emprendedores conocemos a la perfección.
Para aprender a caminar tienes que empezar.
Lo intentas lo intentas lo intentas y un buen día,
**voilá**, te acabas de levantar, estás caminando, mira mira cómo lo hago, mamá.
Vale, es bonito esto que acabo de decir ¿no?
Si dejara el email así estaría cojonudo.
**Pues ya está mi trabajo hecho chavales, ¡hasta luego!**
**¡Quien no emprende es porque no quiere!**
Pero la realidad es que ambos sabemos que no es así.
Que no es tan sencillo.
La realidad es que ya no somos bebés.
La realidad es que llevamos una mochila del tamaño del Titanic en la espalda.
La realidad es que hay un millón de factores detrás de por qué la mayoría de las personas no pueden emprender aunque en sus más eróticos sueños lo deseen.
¿Y tu miedo a fracasar?
¿Y tu miedo a merecer?
¿Y tu miedo a cambiar lo que conoces? ¿Lo que para ti es familiar, cotidiano, normal?
¿Y ese dolor en tu pecho que literalmente te impide avanzar?
¿Y ese nudo en tu garganta que a menudo corta tus palabras antes que las puedas pronunciar?
¿Y el pensamiento arraigado que tengo de que no soy creativo? ¿De que yo no sé crear? ¿Que eso es para otros, para los atrevidos, para los locos?
¿Y el qué dirán? ¿Y las opiniones de mis amigos, de mi familia, de mis compañeros de trabajo? ¿Las podré soportar? ¿Y si les defraudo, y si les fallo?
¿Y si tienen razón de que debería dejarme de tonterías y que tengo mucha suerte de tener un trabajo con «estabilidad»?
¿Y las dudas? ¿Y las voces de mi cabeza? ¿Y mi pereza? ¿Y mi falta de atención?
¿Y cuánto cobro?
¿Y si me rechazan?
¿Y si no soy lo bastante bueno? ¿Y si descubren que soy un fraude?
¿Y si no puedo soportar las críticas?
¿Y si pierdo dinero?
¿Y si ya es demasiado tarde para mí? ¿Y si soy muy mayor?
¿Y si resulta que es verdad y soy un cobarde?
¿Y si lo que deseo en realidad es lo que “debería” desear?
Emprender no es fácil.
Ser capaz de expresar tus dones naturales en un mundo de ruido tiene un cómo, un cómo del que muy pocos hablan (muchos lo hablan, de hecho, pero pocos lo hablan de forma adecuada, según mi soberbia opinión).
Quien ha nacido emprendedor no tiene ni la más remota idea de por qué los que no han nacido emprendedores no pueden hacerlo.
¿Te cuento un secreto? No lo hacen porque no pueden.
Casi no pueden ni querer quererlo.
Hasta les da miedo la mera idea de pensarlo.
Bien, todas esas dudas están respondidas en el Manual y mi sugerencia una vez más es que lo compres, que lo leas y que lo estudies.
Esas dudas están respondidas en el capítulo 2.3. Meditación.
capítulo 3.2.Cómo crear un propósito.
capítulo 5.1. El verdadero pensamiento positivo.
capítulo 7.5. Crear proyectos.
Pero ¿sabes qué? Que como el tema lo merece voy a hacer una masterclass sobre ello este jueves a las 18 h.
¿Dónde?
En el club Ricos y Libres.
El lugar donde hablamos de lo que de verdad importa (según yo):
Riqueza, felicidad, fortaleza y libertad https://www.skool.com/ricosylibres/about?ref=cb80fa4b7a06420dbbd15f4392ecc7e5
Si yo fuera yo, iría.
PD: El 1 de octubre a las 18 h cierra sus puertas.
Cuando las vuelva a abrir subirá de precio.
PD2: ayer alguien escribió en la comunidad algo tan increíblemente bueno que me va a dar especial pena borrar este lunes a las 9.
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**Imagina por un momento que has vivido toda tu vida en una habitación con las cortinas cerradas. Conoces cada rincón, cada mueble, cada sombra proyectada por la tenue luz que se filtra. Crees que esa penumbra es todo lo que existe. Pero un día, algo te impulsa a caminar hacia la ventana y descorrer las cortinas. La luz inunda el espacio, revelando colores que nunca supiste que existían, texturas que jamás habías percibido, y de repente comprendes que lo que creías conocer era apenas una fracción diminuta de la realidad.**
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**Esa habitación es tu vida sin consciencia**
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**Y ese momento de descorrer las cortinas es el despertar que transforma todo.**
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**(…) La consciencia es la base de cualquier cambio genuino porque introduce el elemento más poderoso para la transformación: «la elección consciente». Sin consciencia, somos como hojas arrastradas por el viento de nuestros condicionamientos. Con ella, nos convertimos en navegantes de nuestra propia experiencia.**
**(…)**