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Ricos y Libres

Por Antonio Herrero Estévez

Así desayuna un hombre libre

Antonio Herrero Estévez · Ago 10, 2026 ·

Hubo una época de mi vida en donde eran muchos los días por semana que desayunaba frente a una pantalla.

Hubo una época de mi vida donde comía con cubiertos, aunque no fueran necesarios.

Pero un día descubrí algo.

El hombre libre se despierta, y tras honrar a Dios (ya sea meditando, con agua fría, con respiraciones, con asanas, o con todo ello junto), se pone a construir un muro.

Cuando construye el  muro, no existe otra cosa en el mundo que su muro.

Y cuando le entra hambre, abandona el muro y se pone a desayunar.

Desayuna al sol o bajo las nubes, siempre que sea posible.

Desnudo, siempre que posible.

Coge los alimentos con las manos, siempre que sea posible.

No usa cubiertos porque el hombre libre usa todo momento posible para entrar en conexión consigo mismo y con su medio, y sabe que los cubiertos, generalmente, le desconectan tanto del alimento como de sí mismo.

Al comer cierra los ojos y lleva su atención, así como si estuviera meditando, a las sensaciones corporales que se están produciendo.

No se apega a ellas, sólo las disfruta mientras ocurren.

Y lo hace desnudo y lo hace bajo el sol o bajo las nubes porque el hombre libre usa todo momento para conectar consigo mismo y con la naturaleza de su naturaleza.

El hombre libre quiere ser abrazado por el entorno de todas las formas posibles sin que haya una barrera que lo impida.

El hombre libre quiere ser tocado por la tierra y por el sol y por el frescor del aire al mismo tiempo.

El hombre libre desayuna siempre que sea posible en silencio, pues sabe que hablar mientras desayuna es como mirar el whatsapp mientras hace el amor con su amada o como buscar un ligue en Tinder mientras se acuesta con su ligue de Tinder.

Cuando el hombre libre desayuna no existe otra cosa en el mundo que su desayuno.

No existen muros que construir o mundos que arreglar o guerras de las que escapar, sólo existe su desayuno.

Podrás ver a un hombre pobre y esclavo cuando desayuna frente a una pantalla, sintiéndose solo aún estando acompañado, y queriendo estar acompañado aún estando solo.

Verás a un hombre rico y libre cuando le veas disfrutar aquello que hace.

Cuando le veas en conexión consigo mismo y con su tarea.

Verás a un hombre libre cuando le veas hacer uso de su libertad.

Cuando le veas vivir.

Cuando le veas sonreír sin aparente motivo, más allá del mero acto de sentirse vivo.

Ricos y Libres S.L.

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