Hay algo que me quita el sueño desde hace años: no ver el elefante en la habitación de mi vida.
Centrarme en lo que parece importante y olvidarme de lo que es realmente importante.
Esta mañana al despertar he pensado, como cada mañana, cuál es la mejor acción que puedo hacer hoy por mi vida, y entonces me he puesto a caminar por mi casa.
¿Qué me falta? ¿Qué me sobra? ¿Qué hay que arreglar? ¿Qué hay que hacer? ¿Qué no hay que hacer? ¿Dónde está el elefante que no veo?
En mi terraza tengo unas 50 macetas con un montón de plantas diferentes, y al ver a algunas de ellas moribundas he sabido instantáneamente cuál era la mejor acción que podía hacer: devolverlas a la vida.
Tras mucho limpiar me encuentro a una plantita enana y preciosa con más geometría sagrada en ella de la que he podido comprender. Una plantita que alguien me regaló no sé ni cuándo ni dónde.
Al verla así, a punto de morir, y tras limpiarla, y darle agua, como del corazón o algo así me ha salido decirle:
Te pido perdón por no ocuparme de ti.
Nos guste o no guste todo ser humano tiene que pasar por el estado de darse cuenta que no ha hecho los deberes más importantes que tenía que hacer para ese día porque mientras tenía que hacerlos estaba jugando a la play.
Y cuando llega el profesor y te pregunta por tus deberes, tú, sintiéndote niño otra vez, sabiéndote inmaduro, triste, miedoso, dices… no los tengo.
Y ante esa tesitura, al ver que no lo has hecho, tienes dos opciones. La opción de tratar de olvidarlo jugando más a la play, o la opción de mover cielo y tierra para hacerlos. Aunque sean otros deberes. Aunque sea con otro profesor el que te evalue.
Si salgo a la calle ahora mismo voy a encontrarme 50 millones de personas bebiendo alcohol y fumando, y siempre me pregunto al verlo: ¿os habéis ocupado ya de vuestra relación de pareja? ¿Os habéis ocupado ya de vuestra salud? ¿Os habéis ocupado ya de vuestras finanzas? ¿Os habéis ocupado ya de vuestro desarrollo espiritual? ¿Os habéis ocupado ya de la obra que os ha sido encomendada al nacer?
¿Qué hay moribundo en vuestras vidas que está pidiéndoos un poco de atención?
Piénsalo.