Hace unas semanas conocí a dos italianos en la isla de isla de Koh Chan, en Tailandia.
Uno de ellos me contó su historia de cómo compró el hotel en el que nos hospedábamos.
Lo compró en 2020, desde Italia, sin verlo, gracias a un amigo israelí que andaba por ahí.
Me contó cómo lo reformó él con sus manos y las manos de locales.
Me contó cómo pasaba la mitad del año en Italia atendiendo otros negocios y la otra mitad en Tailandia atendiendo el hotel.
Cuando le dije que de mayor quería ser como él sólo me dijo: It’s been a good ride.
Unos días más tarde estaba caminando por una playa de película cuando conocí a otro italiano.
El tío iba descalzo por la arena.
Con un bebé en miniatura (cuya madre tailandesa andaba por ahí atendiendo su restaurante italiano) a su espalda.
Con una sonrisa de paz en su cara.
Empezamos a hablar y me contó su historia y cuando terminó sólo pensé: what a good ride.
Ante esas historias una vez más me dio por pensar lo curioso de la vida.
Pensé en cómo cuando uno está en su nido se pierde todo lo demás y cómo cuando uno está en todo lo demás se pierde su nido y en cómo decidí una vez hace tiempo que, para mí, la manera inteligente de vivir, era hacer un perfecto mix.
Pensé una vez más que eso es para mí Ricos y Libres.
Ricos = construye todo lo que puedas. Haz todo lo que puedas. Experimenta todo lo que puedas.
Libres = ten una mente en calma para que no necesites construir nada. Para que la quietud sea tu mayor experiencia. Para que vivir la vida no sea una competición externa sino una percepción interna.
P.d.: A good ride. https://sis.redsys.es/tiendaWeb/item/MzIxOzc=