En la peli Apocalipto hay un joven valiente que trata de revolverse contra sus dominadores.
El tío les planta cara, les mira con mucha cara de malicia, hace su jugada y…
Y cuando parece que lo iba a conseguir, cuando parecía que iba a ganar, nada, le atrapan le someten y todo eso.
Y entonces el malo malísimo en su traducción doblada le dice:
**casi.**
Como diciendo: oh, mira que valiente eres, casi lo consigues, pero no.
**CASI**, pero no.
Por otro lado tenemos la peli Cadena Perpetua, Suan Chuang Redemption, o algo así, que es mucho mejor que Apocalipto según un estudio de la Universidad de Michigan, Colorado.
En esa peli Dufresne hace lo que hace la gente inteligente.
No dice nada a nadie.
No cuenta sus planes a nadie salvo a sí mismo.
Lo único que hace, por honor y amistad a alguien que siente que vibra igual que él, es decirle una palabra.
Una sola palabra.
Una pista.
Un camino.
**ZIHUATANEJO.**
Durante la mayor parte de la película se limita a poner cara de gilipollas salvo cuando se pone a escuchar a las italianas o se bebe una cerveza al sol y él, sin embargo, mientras tanto, en silencio, a través de un poster y una gran mujer, cava un túnel que le conduce a su libertad.
Silencio y cavar, silencio y cavar, silencio y cavar.
**¿Sabes Homi? ¿Dos mujeres podemos hacer otras cosas por ti.**
**Oigo cortaaaar pero no oigo cavaaaar**, —ah no, eso no es aquí.
Y cuando Dufresne ya es libre, ahí, entonces sí, cerrando el círculo, por honor y amistad, en una carta escribe:
**¿Recuerdas el nombre de aquel lugar?**
Bien, en estas semanas no sé que le está pasando a los lectores de Ricos y Libres que se están volviendo más pobres de lo normal.
No paran de escribirme mensajes.
No paran de contarme todos sus grandes planes.
No parar de contarme su vida.
No para de tratar de llamar la atención de la única forma que se atreven.
Fíjate, el otro día sin venir a cuento me escribe una chica un mensaje en Instagram promocionándome su retiro y yo, para reírme, entre acojonado y curioso, le devuelvo un mensaje con la página de mi retiro.
Como diciendo: ¿para qué coño me mandas un mensaje de tu retiro?
¿Es que alguna vez en la historia crees que alguien te ha comprado algo porque así, sin venir a cuento, de forma random, le mandes tu web?
Y la chica como contestación me dice que me sigue desde hace mucho y que su novio también y que me mandan todos saludos y que está apunto de comprar Mi Manual y que justo iba a comprar la agenda pero resulta que no sé qué y que está viendo a ver si le cuadran las fechas para venirse al retiro de Diciembre y que joder lo de Polonia suena increíble y estamos hablándolo para ver si vamos y,
y,
y,
sólo le faltó decirme que iba a ser madre de un bebé que íbamos a hacer, que íbamos a escribir un libro juntos, que íbamos a recorrer mundo, que íbamos a crear una empresa que salvara a todos los niños hambrientos de África y Asia,
y,
y,
y,
Y yo, al leer eso, como Dufresne en su túnel, cómo Homer cuando se funde con el seto, entre acojonado y curioso, como respuesta a su verborrea me fundí con el silencio.
Esa mujer era Casi.
Todos los hombres y mujeres que me escriben a diario, son Casi.
Podrían ser Dufresne pero no, aún están en el estado Casi.
Casi lo hago. Casi lo voy a hacer. Casi lo estoy haciendo. Casi he empezado. Casi un día de estos me pongo. Casi lo veo. Casi lo siento. Casi lo entiendo. Casi lo emprendo. Casi cambio. Casi crezco. Casi me atrevo.
No.
No y no.
Haz esto mejor:
Tú cava un túnel, haz lo que tengas que hacer, y que ni Dios se entere.
Y recuerda: Capítulo 4.6 del Manual que estás a puntito, oh pero muy muy a puntito, de comprar:
**NO SE LO CUENTES A NADIE.**
**Work hard in silence. Let success make the noise.**