El otro día me enteré que Arturo de Cerdoestratega. com deja todo y se va a dedicar a ser carpintero.
Cuando lo leí sólo pude decirte enhorabuena.
De monstruo de internet a carpintero.
¿No es brillante?
De mirar como un subnormal una pantalla, a usar sus manos, su cerebro, y su capacidad de sentir.
Acariciar una madera.
Agarrar una herramienta.
CREAR pero CREAR de verdad.
CREAR del latín
**hacer nacer** y no del latín «sumar unos pocos píxeles».
¿No es maravilloso?
No sé,
a mí sí me sigue molando esto de mandar emails y vender Manuales y organizar retiros y organizar desayunos en hoteles de lujo y estas cosas,
pero te confieso que cada día que paso sin hacer un trabajo de albañilería,
de pasear por el bosque,
de desbrozar,
de recoger setas o de robar castañas o encender un fuego o bañarme en un río de montaña,
me siento raro.
Míranos.
Mírate.
¿En qué mierdas nos hemos convertido?
¿En niños rata?
Fíjate, esta mañana he estado creando un muro de piedra con mi amigo Manolo.
Los dos solos, en una finca en mitad de la nada, levantando un muro de piedra.
Piedras que él mismo cogió de su finca.
Y al darme cuenta que en sólo dos horas un precioso muro de piedra se ha levantado como de la nada,
he pensado:
**Joder, pero qué le pasa a la humanidad.**
**¿Nos hemos vuelto todos gilipollas?**
En fin, ponte a construir algo.
Crea hombre, crea, que para eso hemos venido.
ricosylibres. com