Hace un par de años un buen amigo me dijo:
**No estás tan bien como crees.**
Entonces mi niño pequeño salió a flote y le respondí:
**¿Que no estoy bien? **
**Hago lo que me gusta.**
**Tengo un proyecto que funciona y crece. **
**Estoy enfocado la mayor parte del día.**
**Tengo cientos de clientes.**
**Gano más que la mayoría.**
**¡Si esto no es estar bien que venga Dios y lo vea!**
Y entonces, aunque seguramente mi amigo no quería responderme pues sabía que a los que replican no se les responde, me respondió algo como…:
**Claro, si te comparas con la gran parte de la población vas muy bien. **
**Pero si te comparas con los que hacen y crecen y se enfocan… **
**Esto que me cuentas me dice que no tienes una bandera roja gigante, pero me dice también que NO te duermas.**
Bien, meses después cené con ese amigo y otras cuantas personas.
Uno estaba jubilado a sus 39.
Otro estaba jubilado a sus 40.
Uno facturaba de más de 2 millones al año.
Otro tenía varias empresas en diferentes países.
Los había padres de familia y los había solteros.
Pero todos tenían un patrimonio que cada año iba creciendo.
Es decir, todos se ocupaban no sólo de su presente, no sólo de sí mismos y no sólo de su familia, sino además también, en la medida de sus posibilidades, de su futuro.
Y entonces, justo entonces, en esa misma cena cogí a mi amigo y le dije:
**Ahora entiendo lo que querías decir con que no estaba tan bien como creía.**
🙂
PD: casi todos los días cuando escribo en mi cuaderno, al final, justo al final, pongo: FOCO.
PD2:
**Primero dite a ti mismo lo que serías. **
**Después haz lo que tengas que hacer. **
Epicteto
www.ricosylibres.com https://www.ricosylibres.com/