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Ricos y Libres

Por Antonio Herrero Estévez

Rico. Libre.

Antonio Herrero Estévez · Jul 17, 2026 ·

Lo primero que tienes que saber es que yo no soy ni Rico ni Libre.

Lo segundo que tienes que saber es que cada día lo soy más.

Lo tercero que tienes que saber es que Ricos y Libres es un camino de crecimiento gradual.

Ricos. Libres.

Qué palabras poderosas juntas.

Qué suerte tuve de sentir su significado dentro de mí.

Frente a un micrófono siempre preguntan qué significa Rico y Libre.

Yo nunca sé qué decir.

O si sé, no sé explicarlo en pocas palabras y de forma que la persona pueda verlo en la pantalla de su mente.

De forma que pueda tocarlo.

Olerlo.

Desearlo.

Buscarlo.

Rico. Libre

Despiertas cuando aún es oscuro y tumbado sobre la cama sientes las diferentes partes del cuerpo, tal como aprendes en los retiros de silencio y meditación.

Sientes partes de tu cuerpo de una forma y con una profundidad que la mayoría de las personas que han pasado por la tierra piensan que no se pueden sentir, incluidas las personas con bata que se supone deberían conocer el cuerpo.

Sientes tus manos y sientes tus dedos y sientes tus huesos y sientes la sangre bombeando tu corazón y sientes el lóbulo derecho del cerebro y sientes la humedad del aire rozando tus pulmones desde el interior.

Rico. Libre.

Rico porque tienes un cuerpo y estás aprendiendo a usarlo.

Libre porque eres capaz de buscar más allá del sistema de creencias predominante en tu planeta.

Libre porque gracias a tu entrenamiento en meditación ya no estás esclavizado por ninguna adicción.

Libre para usar el poder de tu atención.

Libre para usar el poder de tu consciencia.

Libre para buscar la verdad de lo que es un ser humano.

Aún sobre la cama agradeces mentalmente todo aquello que te hace bien.

Gracias por esta casa. Gracias por esta cama. Gracias por este cuerpo. Gracias por estas manos. Gracias por las enseñanzas.

Eso te deja calmado. Feliz. Sonriente. Positivo.

Rico.

Rico porque sabes apreciar lo bueno de la vida sin dejarte encarcelar por tus propios pensamientos negativos.

Rico porque sabes quedarte con lo que sí te beneficia.

Rico porque eres consciente de los recursos que tienes a tu disposición.

Libre.

Libre para amarte y para amar a los demás.

Abres los ojos y te quedas hipnotizado mirando las montañas.

Están tan cerca que casi puedes tocar esos picos con las manos.

Las ves y piensas una y otra vez:

**qué bonitas sois, montañas. **

Las ves cada día y cada día piensas lo mismo.

Rico. Libre.

Rico porque puedes pagar una casa en ese lugar.

Libre porque has sabido elegir la magia la armonía y la belleza de la naturaleza frente a la trampa de la ciudad.

Bajo la alcachofa de la ducha ya no dudas y la pones a tope y la pones helada.

Las gotas enfrían tu piel, relajas cada músculo de la cara, cierras los ojos y simplemente te quedas ahí, sin pedirle nada más al momento.

Estando.

Siendo.

Tras secarte te miras al espejo y te sientes joven.

Te sientes lleno de vida. Te sientes vivo.

Sientes la salud en ti. Sientes tu organismo funcionar. Sientes como si todo ahí en tu cuerpo estuviera en orden, sin más.

Rico. Libre.

Rico porque tienes una ducha y una toalla.

Libre porque estás libre de enfermedad.

Libre porque mientras casi todo tu país dice que salud es tener un hospital, tú sabes que salud es no necesitar.

Que salud es usar tu sabiduría para conservar tu salud.

Que salud es tener la libertad de saber cuidar de ti mismo.

Te sientas en el cojín de meditación, cronometras 60 minutos y cierras los ojos.

Ahí sentado en la oscuridad escuchas tu respiración como si fueras sólo un testigo del momento. Como si no fueras tú quien está ahí respirando. Como si estuvieras descubriendo lo que está sucediendo.

Escuchas el primer canto de los gorriones.

Escuchas el aire zarandeando los árboles.

Escuchas el silencio.

Casi al acabar la sesión escuchas el motor del vecino que se va a trabajar.

Rico.

Rico en tiempo.

Rico porque son las 8 de la mañana y sabes que mientras tú estás ahí sintiendo la vida sobre tu cojín, los demás a tu alrededor están yendo a un lugar al que no irían si se hubieran puesto a pensar.

Están yendo a un lugar para comprar dinero porque no saben comprarlo de otra manera.

Están yendo a un lugar del que según llegan se quieren marchar.

Libre.

Libre de horarios impuestos por otras personas.

Libre de la frustración asociada a sentirse esclavo.

Libre de la esclavitud de un salario a fin de mes.

Libre para poder estar dónde quieres.

Durante el tiempo que quieres.

Siempre que quieres.

Tras meditar a veces sales a pasear con el frescor de la mañana.

A veces estiras tu cuerpo en la esterilla de yoga.

A veces haces entrenamiento de fuerza.

A veces haces respiraciones como aprendiste en La India.

Rico.

Rico en no necesitar más.

Rico en material para entrenar y experimentar.

Te sientas a la mesa.

La mesa despejada.

Frente a ti un bolígrafo y unas páginas en blanco que rellenar.

A tu lado un té verde o un café de especialidad.

Cierras los ojos, inhalas, exhalas y piensas qué es lo mejor que tienes que hacer en ese día. Qué es lo más importante. Qué acción de gran impacto puedes realizar. Qué plan debes continuar.

Libre.

Libre para poder elegir qué hacer cada día de tu vida.

Libre para elegir qué acciones realizar.

Libre para usar tu creatividad, tus ideas, tu forma de pensar.

Libre para ensanchar un día más tu potencial. Tu potencial creativo. Tu potencial mental. Tu potencial físico. Tu potencial financiero.

Libre para encontrar formas de contribuir con tu vida a la vida de los demás.

Del ruido a la señal. https://www.ricosylibres.com/libera-tu-potencial/

8 semanas de acompañamiento. Ejercicios. Práctica. Resultados.

A las 12 cierran plazas.

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