Como digo en el Manual, la mayoría de las personas no saben qué es la meditación ni siquiera a nivel teórico.
Incluso la mayoría de las personas que dicen practicar meditación, desconocen qué es en realidad.
Casi podría asegurar que los neurocientíficos que se dedican a estudiar la meditación, salvo en los pocos casos en que la hayan practicado ellos mismos de manera intensa, desconocen qué es en realidad.
¿Por qué?
Porque pretenden comprender algo viéndolo desde el exterior, y la única forma de comprender una rosa es siendo la propia rosa.
Porque debes convertirte gradualmente en inmóvil para comprender la inmovilidad.
Así que créeme o, mucho, mucho, mucho mejor, no me creas, la meditación, casi con seguridad, no es lo que crees.
No es lo que creo.
Bien, te contaré lo poco que sé sobre ello.
El universo tiene dos estados:
Vibración o no vibración.
Movimiento o no movimiento.
Todo lo que el ser humano medio conoce por «Universo» se refiere a la parte de la vibración, al movimiento, olvidando la otra parte.
Todo lo que percibes con tus sentidos, es vibración. Se mueve.
¿Las ondas de radio vibran? ¿Se mueven? Sí.
¿El agua vibra? Se mueve? Sí.
¿Tu cuerpo se mueve, vibra? Sí.
¿Tu voz vibra, se mueve? Sí.
Oh, wait! I just understood what yoga and the sacred sound OM are!!
¿Los rallos de sol vibran? ¿Son un espectro de luz? ¿Son ondas? Sí.
¿La tierra vibra? ¿Se resquebraja cuando las ondas se salen de madre? Sí.
Muy bien, acabamos de descubrir que todo lo que percibimos con nuestros sentidos en este universo, vibra.
Ahora bien, si existe vibración en un determinado espectro, ¿hay algo «fuera» de ese espectro? ¿Hay algo que no vibra?
En realidad no es fuera.
Lo que no vibra está dentro del mismo espectro.
Jesús dijo: Yo soy la luz que está sobre todos ellos. Yo soy el todo; el todo surgió de mí, y el todo llegó a mí. Parte un (trozo de) madera; allí estoy yo. Levanta una piedra, y allí me encontrarás.
Evangelio de Tomás, 77
Lo que pasa es que si algo se mueve a mucha mucha mucha mucha velocidad, da la impresión de no moverse.
Ahora bien, llegados a este punto, el ser humano tiene la curiosa particularidad de poder conocer los dos estados.
Vibración, o no vibración.
Movimiento, o no movimiento.
¿Y cómo se pasa de la vibración a la ausencia de vibración?
¿Cómo se pasa del movimiento a la quietud?
¿Cómo se pasa de la mente, a la consciencia?
Efectivamente: con la meditación.
La meditación en realidad es el proceso gradual de descubrimiento de la última realidad del Universo.
El proceso de pasar de lo que vibra, a lo que no vibra.
El proceso de estar en La Caverna de Platón, a salir de La Caverna.
Y lo que no vibra, por si te lo preguntas, es lo que cualquier persona que ha meditado profundamente ha considerado Dios.
Estad quietos y conoced que yo soy Dios.
La Biblia, salmo, 46:10.
Traducción: Meditad y conoced que yo soy Dios.
La mayoría de los seres humanos que han pasado por la tierra, conocen sólo la parte de la vibración.
Los que se encargan de mostrar a las ovejitas lo que es real y lo que es normal, les hacen ver por todos los medios que sólo existe la parte de la vibración, y todos sus esfuerzos (radio, TV, internet, realidad virtual, chip implantado en el cuerpo) están enfocados a que la mayoría de los seres humanos permanezcamos en este estado de vibración.
Es decir, los gobernantes de este planeta están creando una bonita Matrix para meter a millones de seres humanos en ella, para que no se enteren de que existe otra realidad mucho más bestia.
¡Ay de vosotros, expertos en la ley, porque habéis quitado la llave del conocimiento! Vosotros mismos no habéis entrado, y habéis impedido a los que estaban entrando.
Lucas, 11:52
Traducción: Vosotros, que sabéis la realidad de este universo, no habéis querido ir más allá de la vibración, y se lo habéis impedido a los que quieren ir más allá.
Traducción: Vosotros, jefes de las iglesias, conocedores de la realidad de este universo, no habéis querido ir más allá de la vibración, y se lo habéis impedido (mintiéndoles, haciéndoles ver que Dios es algo externo, confundiéndoles, cambiando las palabras, cambiando los conceptos, haciendo complicado lo fácil) a aquellos buscadores de la verdad que con toda su buena fe han depositado su confianza en vosotros.
¿Por qué la meditación es tan complicada?
Porque lo que vibra (lo que se mueve) lleva una inercia de movimiento, y meditar es tratar de frenar esa inercia.
Es como tratar de frenar un buque de carga de 100.000 toneladas que viene de lejos con las manos.
Al intentar meditar, al intentar frenar el buque, tus manos chocan violentamente contra él, te haces daño y sales despedido.
Es como domar un elefante.
Lleva tiempo.
Conocimiento.
Suavidad.
Disciplina.
Paciencia.
Y con persistencia, con voluntad, el buque se acaba parando.
Tú acabas descubriendo la realidad.
Y sigues pasándote niveles en este juego de la vida, más allá de lo que tus ojos pueden ver.
Jesús ha dicho: Conoce lo que está enfrente de tu rostro y lo que
se esconde de ti se te revelará. Pues no hay nada escondido que no
será revelado, y nada enterrado que no será levantado.
Evangelio de Tomás, 5
Traducción: Aprende concentración, y todos los niveles de vibración (todas las dimensiones de este universo) te serán revelados.
Traducción: ¿Puedes ver a simple vista el wifi? No. Necesitas un aparato calibrado para captar sus ondas.
Traducción: El ser humano calibra sus sentidos e increimenta su capacidad de percepción a través de la meditación.
¿Por qué meditar es tan requetecojonudo en realidad?
Porque a medida que te acercas a la quietud (a medida que tu frecuencia aumenta), te acercas a la realidad última de lo que eres, despertando así todo tu verdadero potencial y despertando todas y cada una de tus capacidades.
¿Por qué lo que acabas de leer en este email es tan importante y por qué lo más probable es que tú sigas con tu vida como si no lo hubieras leído?
Eso, amigo vibracional, lo dejo a tu reflexión.
Por cierto,
14º Retiro presencial Ricos y Libres.
23, 24, 25 agosto 2024.
22 plazas.
Quedan 8.
Y recuerda: no me creas absolutamente nada.
La verdad no se cree. La verdad se prueba.
Duda de cualquier persona que te diga «créeme, lo dicen los expertos, créeme, lo dice Peter».
La ciencia no se cree, la ciencia se demuestra.
Sé un científico de ti mismo.