El cómo he llegado a este documento, ese que le he pasado a los compradores del Manual, es curioso.
Un día compré un curso en papel a un tío que ahora es famoso.
Ese curso costaba 195 € y eran sólo unas pocas páginas en papel.
Pocas páginas, pero con una información muy valiosa.
El cómo compré ese curso en papel, es curioso también.
Primero tuve que romper muchos miedos internos.
Tuve que quitarme esa sensación de que las personas me querían estafar a cada paso.
Tuve que aprender a diferencia el valor del humo.
Tuve que aprender a elegir correctamente DÓNDE ponía mi dinero.
Mis esfuerzos.
Mis prioridades.
Mi vida.
Entonces lo compré.
Al comprarlo, ocurrió algo curioso.
De repente, el tío que lo vendía, me había metido en otra categoría en su mente.
Ya no era un tío que le leía, era un tío que le compraba.
Era un tío que se preocupaba por él igual que él se preocupaba por mí antes.
¿Te das cuenta la diferencia?
Bien.
Al meterme en otra categoría y además parecerle un tío medio interesante, me dio su número de tlf.
Al dármelo, nos mandamos unos audios.
Tras esos audios, tomamos un café.
En ese café, él me contó cosas.
Cosas muy valiosas.
Cosas muy importantes.
Tan importantes que pasé de no conseguir organizar retiros, a que hoy voy a organizar el retiro número 13 y casi 200 personas han venido desde toda España.
(Lo que me contó, por cierto, está en la página 210 del Manual. Apartado 7.9).
¿Te das cuenta la diferencia?
Bueno, en ese café, además, le pregunté qué libro me recomendaba.
Le dije que me diera sólo uno porque no quería abusar de su confianza.
Me lo dio.
Lo compré, aunque me costó trabajo encontrarlo (ahora ese libro no se vende en español salvo de segunda mano y piden 200 € por él).
Tras leerlo (3 veces), aluciné, y apliqué conocimientos.
Al darme cuenta que funcionaba, busqué más libros como ese y más información como esa.
En esa búsqueda encontré una web.
Una web que tenía un conocimiento.
Un conocimiento por el que hace 30 años miles de personas pagaron cientos de miles de dólares. Millones. Sí, literalmente.
Entre ese conocimiento, el autor recomendaba 7 libros.
Me obsesioné con ellos.
Tardé varios meses en encontrarlos todos.
Unos me los enviaron de Estados Unidos.
Otros de Inglaterra.
Alguno lo encontré en España de segunda mano.
Pagué por esos 7 libros calculo unos 600 € (el último me llegó hace una semana, por cierto, y si vieras la historia que hay detrás de ese libro y cómo el autor se hizo jodidamente millonario usando los mismos conocimientos que él te vendía, fliparías, o quizás no).
Entre esos libros, había uno que según dicen los que saben es más especial que el resto (no sé por qué, a mí todos me parecen especiales).
Lo empecé hace varios meses cuando me llegó pero era denso de pelotas.
Aún así, extraje un conocimiento que me ha traído ya muchas alegrías y, además, me ha hecho ver que casi todos los tíos que triunfan en marketing en los últimos 20 años, lo han leído.
¿Que cómo lo sé?
Porque todo lo que dicen es un puto refrito de lo que ahí está escrito.
Bien, el caso es que hace unos días me dio por mirar el índice de ese libro tan especial que empecé hace unos meses.
Ya sabes, los inteligentes y los ricos dicen que un libro no se abre y punto.
No.
El libro se abre.
Vas el índice.
Lo observas con tranquilidad.
¿Que te interesa una parte del libro?
¿Que te interesa extraer una determinada información en una determinado momento?
Vas y lo lees.
Vas y lo extraes.
Y luego vas y lo aplicas.
Bueno, el caso es que fui a una parte del libro, justo al final, donde decía «Esto es lo que tienes que leer».
Entonces fui al final y lo leí.
Y justo, entre esas cosas que tenía que leer, entre esos 10 ó 15 libros que el autor me recomendaba, había algo que llamó poderosamente mi atención.
Ese algo decía justo así:
Get it. It’ll be the most profitable evening´s reading you have ever done.
Decía que eran 20 páginas.
20 páginas escritas en el año 1905.
Entonces lo busqué en internet para comprarlo.
En la segunda posición, un tío te vendía ese documento a 20 €.
Un documento que no había escrito él pero quería apuntarse al carro de otros.
En la tercera posición, en cambio, una chica te lo regalaba.
Entonces lo descargué.
Ya no me gusta descargar cosas gratis pero ya no hay forma de pagar al autor ni a sus familiares.
Entonces lo leí.
Y cuando lo leí, pues, qué te puedo decir.
Cambié mi página de ventas.
La página de ventas que me había dado 45.000 €.
Retoqué mi web.
Retoqué unas cuantas cosas, pero la más importante es que retoqué (una vez más) mi forma de pensar respecto a eso de vender.
¿Que si está funcionando?
No lo sé. Es pronto para saberlo.
Pero ¿sabes? Son semillas.
La vida va….
La vida va de muchas cosas, amigo virtual.
Pero hoy la vida te digo que va de plantar semillas.
La vida va de poner el foco, la energía, el amor, la vida, en el lugar correcto.
En el lugar que más te beneficia a ti.
La vida va de mirar a los ojos a la gente cuando la gente te mira a los ojos a ti.
No sé.
Llámame loco.
En fin.
Este domingo o este lunes te contaré algo chulo.
Mientras tanto, si yo fuera yo, echaría un vistazo a esto.
PD: Opinión no solicitada posiblemente inventada:
¡Hola Antonio! ¡Muy buenas!
Pensaba en escribirte cuando estuviera por la mitad del Manual, pero es que…Joder!!!! Este Manual tienes Vida Propia!!!!
La energía que desprende es única…nunca me había sentido igual, siento que es muy importante saber lo que pone en el Manual, después lo comparta o no, me vibre más o menos, pero conocer este contenido me hace sentir realmente el Poder Grandioso del Ser Humano.
Gracias de todo Corazón.
La Agenda también es la Ostia!!!
El Diario que he empezado a raíz de leerte también!!
Nuni.
PD2: El email de Nuni me recuerda a una peli que vi hace años que decía: ¡¡¡EL POLLO POPEYE ES LA OOOOOSTIA!!!